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lunes, enero 19, 2009

Los persas emplearon las primeras armas químicas en el siglo III

EL PAÍS.com - Madrid - 19/01/2009

Los antiguos persas fueron los primeros en emplear armas químicas, según ha revelado un estudio de la Universidad de Leicester, que ha identificado lo que parece ser la evidencia arqueológica más antigua de guerra química en la ciudad siria Dura-Europos. Las víctimas fueron cerca de 20 soldados romanos que protegían la ciudad del sitio persa en el año 256. Los soldados, según la última investigación llevada a cabo por el arqueólogo Simon James de la Universidad de Leicester, murieron de asfixia.

Dura-Europos, situada en las orillas del río Eufrates, fue conquistada por los romanos, que construyeron allí una fortaleza. Hacia el 256 a.C., la ciudad fue sitiada por las tropas del Imperio persa, bajo la dinastía sasánida (226-651). Ningún texto antiguo relata el enfrentamiento, del que hoy en día se tiene constancia gracias a las excavaciones arqueológicas, iniciadas en los años 20.

Los sasánidas utilizaron toda clase de técnicas, incluidas minas, para abrir una brecha en las murallas, por donde introdujeron, según la investigación, betún y cristales de azufre para asfixiar a los romanos en pocos segundos, ya que estas sustancias emiten gases venenosos en su combustión. "Para los persas, matar a 20 personas en un espacio de menos de dos metros de alto y ancho y alrededor de 11 metros de largo requería poderes de combate sobrehumanos", explica James, que deduce que "los persas habrían escuchado a los romanos abriendo un túnel, por lo que les prepararon una desagradable sorpresa".

Restos del siglo III de soldados romanos en la ciudad siria de Dura-Europos. Universidad de Leicester

Aunque las tropas sasánidas no derrumbaron los muros de la fortaleza, lograron irrumpir en Dura-Europos. Simon James ha encontrado en sus últimas excavaciones un sistema de catapultas para atacar la ciudad. Los restos encontrados parecen indicar que sus habitantes fueron o masacrados o deportados a Persia y que la ciudad fue abandonada para siempre.

martes, diciembre 16, 2008

La civilización 'yope' muestra sus tesoros

EFE - México - 17/12/2008

Este martes ha sido inaugurado en México un centro arqueológico de la cultura yope, que nunca llegó a ser sometido por los aztecas. La zona arqueológica de Tehualco, situada en el estado de Guerrero, es un antiguo centro ceremonial yope, y se compone de estructuras piramidales, petrograbados y cuevas de culto al Sol, entre otros elementos arqueológicos y astronómicos.

"Su importancia radica en que fue uno de los pocos señoríos que lograron mantenerse independientes a los tenochcas (aztecas), porque nunca pudieron ser sometidos, tal vez por lo abrupto del terreno donde se asentaron", ha explicado el responsable del proyecto arqueológico del Instituto Nacional de Antropología e Historia, Miguel Pérez Negrete.

Entre las estructuras monumentales destacan el Juego de Pelota, que mide 37,8 metros de longitud, y la pirámide denominada La Incinera, con altura de 20 metros, sede de rituales relacionados con el culto al Sol al agua, y de medición del tiempo, que eran realizados por sacerdotes y gobernantes.


Según Pérez Negrete, los yopes fueron destacados ingenieros que desarrollaron un tipo de construcción que permitía que las estructuras y los muros tuvieran movilidad en caso de temblores, muy frecuentes en la región.

sábado, septiembre 06, 2008

Un Stonehenge alemán

Por Christopher Boone














Un hito en la investigación arqueológica.

De esta forma han calificado unos científicos alemanes el descubrimiento del Goseck, el que parece ser el observatorio astronómico más antiguo del continente europeo, desbancando al Stonehenge.

Porque si el monumento inglés fue creado aproximadamente en el 3.100 A.C., este nuevo descubrimiento encontrado cerca del pueblo de Pömmelte-Zackmünde se construyó en torno al 5.000 A.C.

Según una comparación realizada con cerca de 200 montículos prehistóricos de toda Europa, este observatorio tiene diferencias significativas. En lugar de cuatro puertas situadas de forma circular, este observatorio tiene sólo tres. Además, es una formación inusual de anillos concéntricos hechos de empalizadas de madera de la altura de un hombre. Conforme nos vamos adentrando hacia el centro, el camino se vuelve más estrecho, lo que indica que sólo unas pocas personas podían entrar al círculo más interior.

Wolfhard Schlosser, experto de la Ruhr University Bochum, cree que las puertas meridionales marcan la salida y puesta de sol en los solsticios de invierno y de verano, lo que permitiría determinar con precisión el curso de nuestro astro. Schlosser piensa que este lugar fue construido para la observación de los fenómenos astronómicos, como son los movimientos de la luna, el sol y el resto de estrellas.

Aún así, también se piensa que el Goseck era utilizado para propósitos religiosos. Encontraron restos de huesos humanos marcados con algunos cortes que parecen indicar que el sacrificio humano podía haber sido practicado en aquel lugar.

Un portal al infierno maya

Por Christopher Boone













Especifiquemos sobre qué trata el artículo, antes de que cunda el pánico.

La semana pasada fue anunciado el descubrimiento de un laberinto de cuevas (algunas submarinas) en la Península de Yucatán (México). Según dicen los arqueólogos, estas cuevas tienen una estrecha relación con la cultura maya. Veamos porqué.

Según la mitología maya, las almas de los muertos tenían que seguir a un perro con visión nocturna por un horrible camino con agua, y enfrentarse a multitud de desafíos para poder descansar durante su vida eterna.

Al parecer, este laberinto de cuevas podría ser el camino del que hablaba la tradición maya, por lo que una de las incógnitas que han surgido es si la leyenda inspiró la construcción del complejo subterráneo, o viceversa. ¿Qué creéis que sería más lógico?

En concreto, en una de las cuevas se ha encontrado un camino de unos noventa metros que acaba en una columna situada en frente de una masa de agua. Según dicen los investigadores, ya son varios los templos encontrados cerca del agua, o incluso debajo, como en este último caso.

“Probablemente formaba parte de un ritual elaborado”, dice uno de los arqueólogos. Y es que se han encontrado desde inmensas columnas y esculturas de monjes, hasta restos humanos y de cerámica.

Sobre qué vino antes, si el mito o las cuevas, William Saturno, experto de la Universidad de Boston, defiende que el mito estuvo antes.

Saturno dice que el descubrimiento de estos templos submarinos indica el esfuerzo de los mayas por crear sus portales mitológicos. Y es que además de tener que adentrarse hasta la profundidad de los bosques para encontrar las entradas a las cuevas, los constructores mayas tuvieron que bucear largos tramos para construir algunas de las pirámides.

Parece ser que para un maya, morir era una auténtica aventura, ¿no?