jueves, mayo 26, 2011

Una flagrante difamación para los pueblos originarios

Democracy now! en español, (6 de mayo de 2011)

Escuche/Vea/Lea (en inglés)

El gobierno de Obama ha desatado la indignación de la comunidad estadounidense de ascendencia indígena, luego de que se hiciera público que usó el nombre del legendario líder apache Jerónimo, como código secreto durante el asalto en el que se asesinó a Osama Bin Laden. Jerónimo fue un líder apache que luchó contra las tropas estadounidenses y mexicanas en el siglo XIX, para conservar las tierras de las tribus. Contamos con la opinión de la activista y escritora estadounidense de ascendencia indígena, Winona LaDuke. “La realidad es que el ejército está plagado de términos indígenas”, explica LaDuke. “Están los helicópteros Black Hawk y los Apache Longbow. Están los misiles Tomahawk. La frase que se usa cuando alguien sale de una base militar en un país extranjero es ‘salir de la reserva hacia territorio indígena’. Entonces, ¿qué mensaje se está transmitiendo? Es básicamente la continuación de la guerra contra los pueblos indígenas”.

Juan González: Comenzamos el programa de hoy con más comentarios sobre la muerte de Osama bin Laden, nos referiremos específicamente a la polémica sobre el uso del nombre del legendario guerrero apache Gerónimo como código secreto para designar a bin Laden durante la redada. Esto ha generado un fuerte rechazo en la comunidad de indígenas norteamericanos.

En una entrevista con PBS Newshour, el director de la CIA Leon Panetta describió cómo se había empleado el nombre Gerónimo:

León Panetta: Una vez que los equipos entraron en la residencia, puedo decirle que hubo un período de 20 a 30 minutos en el que no sabíamos que estaba pasando exactamente, y hubo algunos momentos muy tensos, a la espera de información. Pero finalmente el Almirante McRaven regresó y dijo que que habían captado la palabra "Gerónimo", que era el código para llamar a bin Laden.

Juan González: El biznieto de Gerónimo, Harlyn Gerónimo dijo: "Equiparar a Gerónimo con Bin Laden es una ofensa imperdonable a los pueblos originarios de América y a su líder histórico más reconocido". Jeff Houser de la Nación Apache Fuerte Sill demandó un pedido formal de disculpas por equiparar a Gerónimo con un asesino de masas.

Amy Goodman: Gerónimo fue un líder apache que luchó para defender el territorio indígena contra las fuerzas armadas de EE.UU. y México en el siglo XIX. Escapó de sus perseguidores durante muchos años antes de rendirse en 1886. Fue prisionero de guerra hasta su muerte en 1909.

El jueves este fue el tema en el que se enfocó una sesión del Senado, convocada con antelación, sobre estereotipos indígenas con contenido racista. En la sesión testificó Suzan Shown Harjo, presidente del Instituto Morning Star.

Suzan Shown Harjo: Sí, debemos comenzar con Gerónimo, el hombre, el líder y la persona que representa un modelo para nuestros niños en toda la nación indígena, entonces, al compararlo con un terrorista y usar su nombre para designar a un enemigo produce un shock. Es realmente chocante que esto haya sucedido. Y no es solamente que usaran su nombre, aunque esto ya sería de por sí malo, sino que además lo que sucede en EE.UU. es que nuestros nombres no son nuestros. Nos los han robado, igual que a nuestras tierras, y nuestros nombres personales. Y luego, lo digo con mucha franqueza, se nos dan otros nombres como una manera de controlarnos.

Esto ha venido sucediendo por mucho tiempo, y se oficializó con las Regulaciones de Civilizaciones desde 1880-1890 hasta 1930-1940, mediante la prohibición de ceremonias religiosas, la prohibición de la danza del sol y otras que fueron catalogadas como religiosas, prohibieron así mismo las actividades de los sanadores o chamanes, como dicen ellos de los "llamados" sanadores, y confinaron a los pueblos originarios en reservas. Hubo 50 años de supresión religiosa generacional que marginalizó muchas lenguas nativas y creencias religiosas, que pasaron a la clandestinidad y la mayoría de ellos nunca resurgió, ciertamente no volvieron a tener la fuerza que habían tenido en el pasado.

Fue en esa época que Gerónimo fue capturado y su pueblo fue hecho prisionero de guerra en la Reserva Apache Fuerte Sill; nunca les permitieron regresar a su territorio en Nuevo México. Entonces, por todo lo que él ha pasado, y su pueblo ha pasado, todas las acciones de los indígenas criminalizadas, ser ahora llamado un enemigo, "Gerónimo, EKIA", produce un shock. "Enemigo muerto en acción", "Gerónimo, enemigo muerto en acción". Nuestra historia es muy compleja, pero este es nuestro país, de una manera única, diferente del resto, porque nadie trajo esta tierra aquí cuando vino. Este será siempre nuestro país. Entonces, cuando somos difamados en público, de esta manera, todos nos sentimos ofendidos.

Amy Goodman: Escuchamos a Suzan Shown Harjo del Instituto Morning Star testificando ante el Comité de Asuntos Indígenas del Senado.

Nos acompaña ahora Winona LaDuke, activista y escritora indígena. Vive y trabaja en la Reserva White Earth en el norte de Minnesota. Es la directora ejecutiva del grupo Honor the Earth (Honorar la Tierra). Fue la compañera de fórmula presidencial de Ralph Nader en las elecciones presidenciales de 1996 y 2000. Acaba de publicar un libro titulado La militarización del territorio indígena. Nos acompaña desde Minneapolis.

Winona, muchas gracias por estar con nosotros. Comencemos hablando de quién fue Gerónimo y el significado de que se use su nombre.

Voy a citar a The New York Times: "El nombre en código usado para nombrar a Bin Laden fue "Gerónimo". El presidente y sus asesores observaron a Leon E. Panetta, director de la CIA, en una pantalla de video, relatando desde los cuarteles de la agencia al frente del río Potomac lo que estaba sucediendo en el lejano Pakistán.

"Llegaron al objetivo. (Pasan unos minutos.)

"Tenemos contacto visual con Gerónimo. (Pocos minutos después:) "Gerónimo EKIA (enemigo muerto en acción).

"Enemigo muerto en acción. (Silencio en 'Situation Room')"

Winona LaDuke, ¿su reacción?

Winona LaDuke: Me parece que la realidad es que los militares tienen su propia perspectiva. Esta fue una de las campañas más costosas para hallar a una persona, Bin Laden. Y la campaña para capturar a Gerónimo, y contra el pueblo apache fue una de las más costosas llevadas a cabo por el gobierno de EE.UU. Durante 13 años gastaron millones de dólares, los persiguieron sin pausa por un largo período. Desde la perspectiva militar es un poco así como lo ven.

Desde nuestra perspectiva, por supuesto y desde lo que yo creo es la perspectiva de los estadounidenses, Gerónimo es un héroe. Es un patriota nacional para nuestra gente. Y es una flagrante difamación para los pueblos indígenas de todas partes y para todos los estadounidenses equiparar a Osama bin Laden con Gerónimo.

Juan González: Bueno, Winona, con respecto a los militares, parece que hay una constante falencia histórica para comprender la relación del gobierno con los pueblos originarios. Me impactó, particularmente durante la guerra en Kosovo, cuando EE.UU. constantemente hablaba de los helicópteros Apache que encabezaban la lucha contra la limpieza étnica, o que un nuevo helicóptero, más sigiloso, iba a reemplazar al helicóptero Comanche, que sería desechado. Parece que los militares de EE.UU. poseen una insensibilidad constante ante la larga lucha por la libertad y la defensa de su territorio de los indígenas.

Winona LaDuke: La realidad es que los militares usan frecuentemente nomenclatura indígena. Así diríamos. Hay helicópteros Black Hawk (Halcón Negro), helicópteros Apache Longbow (Arcos Grandes). Hay misiles Tomahawk. El término usado cuando dejan una base militar para entrar en territorio extranjero es "fuera de la reserva, en territorio indígena". ¿Cuál es el mensaje que se transmite? Es básicamente la continuación de las guerras contra el pueblo indígena.

Cuando Donald Rumsfeld fue a Fort Carson, que lleva el nombre del trístemente célebre Kit Carson, que fue el responsable de la muerte de miles de navajos y su migración y reubicación forzada, instó a la tropa diciendo que en la guerra global contra el terrorismo, las fuerzas estadounidenses de esa base tenían que estar a la altura de la leyenda de Kit Carson, luchando contra los terroristas en Afganistán hasta alcanzar la victoria. Dijo: "Cada uno de Uds. es como Kit Carson".

La realidad es que las fuerzas armadas de EE.UU.–la Séptima Caballería, que participó en la campaña de Irak es la misma unidad de caballería que masacró a los pueblos indígenas, a la nación Lakota en Wounded Knee en 1890. Es la realidad de la nomenclatura militar y cómo los militares usan a los indígenas y las imágenes indígenas para continuar la guerra global y las prácticas imperialistas globales.

Amy Goodman: Winona, usted inicia su libro sobre la militarización de los pueblos originarios en Fort Sill, en la posta del Ejército de EE.UU. cerca de Lawton, Oklahoma. Nosotros emitimos nuestro programa desde ese lugar hace un año. ¿Por qué Fort Sill? ¿Cuál es su significado para los pueblos indígenas?

Winona LaDuke: Bueno, sabe que es allí adonde los apaches fueron encarcelados durante 27 años por el delito de ser apaches. Hay dos cementerios allí, y uno de esos cementerios está lleno de tumbas de apaches, incluyendo la de Gerónimo, que murió allí. Pero el sitio es emblemático de la dominación ejercida en territorio indígena por las bases militares y los militares. Hay 17 reservas nombradas por un fuerte, y aún llevan el nombre Fort (Fuerte) seguido de algo. Fort Hall es una de ellas, Fort Yates, otra. La presencia militar en territorio indígena es una constante.

La mayor parte de la toma de tierras llevada a cabo por las fuerzas armadas, ya sea en Alaska, en Hawai, o en lo que es ahora el territorio continental de EE.UU. ha sido tomado de los pueblos originarios. La nación Lakota, el territorio tradicional de la nación Lakota, reconocido en el Tratado de 1868 y en el de 1851, sería la tercera potencia nuclear en el mundo. Entonces, estos datos indican cuán dominante ha sido históricamente la presencia militar en la historia de los pueblos originarios, y sigue siendo hoy en términos de ocupación territorial.

Debo decir, por el otro lado, que tenemos en el país el porcentaje más alto de veteranos de guerra viviendo en nuestras comunidades. Se estima que aproximadamente un 22 por ciento de nuestra población está compuesto de veteranos, 190.000 veteranos en las comunidades indígenas de EE.UU. Y estoy segura que todos ellos se sienten muy ofendidos por el uso del nombre Gerónimo en el ataque y muerte de Bin Laden.

Juan González: Winona, en su libro, hace referencia a muchas de esas apropiaciones de tierras y el uso posterior que se les ha dado. Obviamente, el accidente nuclear después del tsunami en Japón ha estado en las noticias frecuentemente, pero usted habla del origen del poder nuclear de EE.UU., de la extracción de uranio, del desarrollo del Laboratorio de Los Alamos. ¿Podría hablar de esto y de la conexión con el pueblo indígena?

Winona LaDuke: Cerca de dos tercios del uranio de EE.UU. está en territorio indígena. A escala mundial, un 70 por ciento del uranio está en las tierras aborígenes de Australia o en el Sub-Artico de Canadá, adonde los pueblos originarios continúan la lucha contra las minas de uranio. Y ahora, con la nuclearización y el potencial resurgimiento de la industria nuclear están tratando de iniciar actividades mineras en el sagrado Gran Cañón del Colorado. Nosotros hemos estado expuestos, desde el principio, a la radiación producida por las fuerzas armadas, a las pruebas nucleares, ya sea en el Pacífico, ya sea a las 1.100 armas nucleares que fueron detonadas en Shoshone Occidental. Nuestro pueblo ha sido seriamente afectado por la radiación, sin hablar de los tests de gas (o agente) nervioso. Hay basureros de gas nervioso en Umatilla. Hay un basurero de gas nervioso en la Reserva Skull Valley Goshute. Hay bases de armas y los militares son los mayores agentes de contaminación en el mundo. Y mucha de esa contaminación, en lo que es conocido como EE.UU., o como algunos de nosotros preferimos llamar el territorio indígena ocupado, está de hecho seriamente afectando al pueblo indígena.

Juan González: Usted también se ha referido a los experimentos con radiación hechos en Alaska en los años sesenta. Creo que poca gente ha escuchado hablar de ellos. ¿Podría contarnos algo sobre el tema?

Winona LaDuke: Sí, saben que cuando hacía mi licenciatura en Harvard, recuerdo que hice trabajos de investigación de muchos datos curiosos, pero había este proyecto en Point Hope, adonde los militares querían observar la radiación del ciclo líquen-caribú-hombre, de acumulación biológica de radiación. Y entonces, se fueron al Ártico. Se realizan pruebas, a gran escala, entre los pueblos originarios porque son poblaciones aisladas. Somos básicamente—para esta era—genéticamente muy similares. Representamos por ello, poblaciones apropiadas para hacer pruebas o experimentos, y lo hacen sin tener que rendir cuentas. Se han hecho innumerables experimentos. Volviendo a Point Hope, el pueblo fue sometido a radiación. No dijeron nada. Los documentos fueron desclasificados en los años noventa. Y todo esto tiempo, la comunidad sufrió las consecuencias de la exposición radioactiva proveniente del sitio usado para tests en Nevada, hicieron experimentos con esas comunidades.

Alaska está llena de basureros nucleares y de material tóxico generado por los militares, más de 700, incluyendo quizás uno de los menos conocidos, al que me refiero en mi libro La militarización del territorio indígena, VX Lake (Lago VX). En este lugar se olvidaron varios cilindros de gas nervioso, los pusieron en el medio del lago y los hundieron hasta el fondo. Unos años después, recordaron que habían dejado los cilindros, y tuvieron que desagotar el bendito lago para sacar el gas nervioso, o VX, del fondo del lago. Al lago le dieron un nuevo nombre, Blueberry Lake (Lago de los arándanos). Pero la gente le sigue llamando Lago VX. La impunidad de los militares, están más allá de todo reproche, y sus acciones tienen un tremendo impacto a escala mundial, toman una parte enorme del presupuesto federal y en las comunidades indígenas el impacto en el medio ambiente generado por la militarización es enorme.

Amy Goodman: Estamos conversando con Winona LaDuke, activista y escritora de los pueblos originarios. Su último libro se titula La militarización del territorio indígena. Winona, ¿podría referirse a la historia de la participación indígena en la oposición a la guerra?

Winona LaDuke: Sí, sabe que escribí este libro motivada por una deuda con mi padre. Mi padre fue un opositor a la Guerra de Korea, y pasó 11 meses en la cárcel por negarse a luchar en una guerra que consideraba ajena. Hay una larga historia de los pueblos originarios, los Zunis, los Hopis, los Iroqueses, los Ojibwes que dijeron: "Esta no es realmente nuestra guerra. No iremos, nos quedaremos aquí".

En EE.UU. una de las principales razones, se dice, por las que los indígenas recibieron la nacionalidad fue para que puedan ser reclutados. Y han sido reclutados en grandes cantidades. Por una gran variedad de razones sociales, políticas, históricas, culturales y económicas, los indígenas tienen el porcentaje más alto de reclutamiento en el país, a través de los años y hasta hoy. En algunos lugares, en nuestras comunidades indígenas hay situaciones económicas muy difíciles y los reclutadores militares son muy persistentes. La gente joven no tiene muchas oportunidades. Conocí a un joven de mi comunidad que me dijo: "Tía, me incorporé al ejército". Le pregunté la razón, y me contestó: "Porque o entro al ejército o voy a la cárcel". Escuché esta historia más de una vez en el territorio indígena.

Habiendo dicho esto, voy a mencionar que hay una historia de sociedades guerreras, de gente con orgullo, que defienden nuestra tierra. Sabes que 500 años es un largo tiempo para defender tu tierra. Y, todavía estamos aquí. Y nuestras sociedades guerreras continúan, en Oka, en Wounded Knee, en la línea frontal de las arenas de brea en Alberta, Canadá, o en el Gran Cañón, defendiendo nuestro territorio. Al mismo tiempo, hay una cantidad, una gran cantidad de reclutados en el ejército. Y entonces, hay veteranos indígenas que son considerados con mucho respeto en nuestra comunidad; se les reconoce su valentía y son una parte importante de la comunidad. Al mismo tiempo, no hay un programa para reintegrarlos a la sociedad. Hay un alto porcentaje de personas sin casa entre ellos. Nuestra comunidad tiene muchos casos de problemas relacionados con trastornos de estrés postraumático debido al aislamiento, al alto porcentaje de reclutamiento y al alto porcentaje de veteranos.

Amy Goodman: Winona LaDuke, cuando se refirió a Fort Sill, a la gente comanche, pidiendo que Fort Sill no destruya Medicine Bluff. ¿Puede hablar de los sitios sagrados en EE.UU. comenzando con Fort Sill? ¿Cuáles están en peligro, y cómo se puede preservalos?

Winona LaDuke: Bueno, los militares, el gobierno de EE.UU. es el mayor terrateniente. EE.UU. Los indígenas tienen grandes territorios, pero los militares poseen enormes porciones de nuestras tierras. Y en ellas están algunos sitios sagrados. Quizás el mejor ejemplo sea Hawai, adonde los militares se apropiaron de la isla de Kaho’olawe, la isla completa, para convertirla en un lugar de práctica de bombardeos durante 40 años. Esta fue la primera razón por la que me interesé en la política: el impacto de los militares en las comunidades indígenas. Tomar una isla en su totalidad, y luego, devolverla. El acuífero está quebrado por los bombardeos. Es inconcebible este accionar. Hoy se ve en Hawai la continuidad de la expansión militar. Pohakuloa es una expansión para Stryker que está buscando tomar otros 79.000 acres en la Isla Grande de Hawai, llena de sitios sagrados, de sitios históricos que los hawaianos, los originarios de Hawai y toda la gente tienen el derecho a visitarlos pero ahora serán parte de una base militar. El incremento en la toma de tierras, particularmente en Hawai, es uno de los peores casos.

Juan González: Y Winona, como mencionamos anteriormente, usted fue candidata a vicepresidente dos veces, como independiente, con Ralph Nader. Y, desde su punto de vista, en estos años del gobierno de Obama, ve algunos cambios significativos en la manera en que las naciones indígenas son tratadas en el gobierno de Obama?

Winona LaDuke: Yo diría que las cosas han mejorado. Diría que todavía hay problemas graves. Por ejemplo, la Declaración de Derechos de los Pueblos Indígenas de la ONU, había cuatro países que no firmaban en 2007, y ahora EE.UU. y Canadá son los dos únicos países que no la han firmado. El gobierno de Obama aparenta, sin tomar acción. Me parece que estamos en una posición de yoga; y no sé en qué postura está él. Nos gustaría que se firmara la Declaración. Y también que pidieran disculpas, un gesto simbólico. Hubo una pedido de disculpas a los indígenas, pero nadie lo escuchó. Fue como decir "perdón" a una pared. Quizás deba haber un pedido un poco más formal de disculpas.

Pero luego, en la realidad las cosas para los pueblos originarios no han mejorado. No se puede seguir poniendo dinero para los militares en el presupuesto federal y robarles a todos los demás; la gente en mi reserva y en otras reservas no tienen casas, no tienen dinero para la educación, no tienen atención médica, no tienen lo básico, los derechos básicos. Y la única manera de avanzar económicamente en las comunidades indígenas es volviéndose un contratista militar.

No sé si notaron la referencia que hago en el libro sobre Blackwater, que es un contratista indígena. Yo no lo sabía, y no pensaba en esa empresa como indígena. Pero con la corporación indígena Chenega, obtuvieron 1.900 millones de dólares en contratos federales, la mayoría de ellos obtenidos sin competencia, sin concurso porque fueron bajo la protección de una corporación indígena de Alaska, la Corporación Chenega. Entonces, las comunidades indígenas se vuelven contratistas militares porque allí es donde está el dinero. La ironía de la historia de la colonización, de la colonización militar, de patriotas valientes como Gerónimo luchando contra la apropiación de nuestras tierras por parte de EE.UU., contra la destrucción de nuestra gente es que ahora el mayor ejército privado en el mundo es un contratista indígena. Y el hecho de que ellos abusen flagrantemente del nombre de Gerónimo, que se refieran a territorios a invadir como territorios indígenas, es hora de que se revise esta historia.

Amy Goodman: Finalmente, Winona LaDuke, terminando en donde comenzamos, con Gerónimo, Ud. apoyó al Presidente Barack Obama, el primer presidente afroamericano. Fue bajo su gobierno este uso del nombre Gerónimo. Por supuesto, estoy segura que no fue él personalmente el que dio este nombre a Bin Laden en la operación militar. Obama nació en Hawai. Su escuela tiene un nombre nativo, y usted habló de la importancia de Hawai en la historia de las naciones indígenas. ¿Qué piensa del Presidente Obama en vista de esta última controversia?

Winona LaDuke: Bueno, yo creo que hace falta un pedido formal de disculpas a la comunidad indígena, a la familia de Gerónimo, como se solicitó.

Creo que una revisión del impacto de la militarización en territorios indígenas, estamos tratando de conseguir la devolución de algunas de nuestras tierras, en poder de los militares pero están contaminadas. Y los militares están activamente diseminando material tóxico, recibiendo más exempciones bajo la ley federal, lo que los coloca más allá de las leyes del medioambiente. Sería bueno recibir algo de los que nos quitaron, y recibirlo limpio y en buenas condiciones, ya sea en Badger Munitions en Wisconsin, Fort Wingate. Pero no queremos que le devuelvan a nuestra gente tierras contaminadas con material tóxico.

Retomar la psicología militar de Kit Carson, usar nomenclatura indígena representan actitudes ofensivas hacia los pueblos originarios. Y hablar de una justicia, no tengo una respuesta, es difícil, decir cómo se puede hacer justicia con los militares. Pero voy a decir que lo que hicieron históricamente es erróneo, lo que hicieron esta semana es erróneo, esto sería una oportunidad para el gobierno de Obama de hacer lo correcto en relación al territorio indígena porque el pueblo indígena no debe ser atacado por las fuerzas armadas de EE.UU.

Amy Goodman: Winona LaDuke quiero darle muchas gracias por estar con nosotros. Activista y escritora indígena, vive y trabaja en al Reserva White Earth en el norte de Minnesota; es directora ejecutiva del grupo Honor the Earth. Su nuevo libro, recientemente publicado, se titula La militarización del territorio indígena.

______
Traducido por Silvia Arana para Rebelión y publicado el 10 de mayo de 2011

L’envoi d’hélicoptères en Libye marque une rupture tactique

Par Jean-Claude Allard, ancien commandant de l’aviation légère de l’armée de terre et directeur de recherche à l’IRIS (LE MONDE, 25/05/11):

France, Royaume-Uni, les pays membres de l’OTAN et leurs partenaires se sont engagés en Libye dans le cadre politique strict des résolutions du Conseil de sécurité de l’ONU qui autorisait l’emploi de la force pour “protéger les populations et zones civiles menacées d’attaques” tout en interdisant “le déploiement d’une force d’occupation étrangère”. Cette formulation semblait limiter les possibilités d’action aux frappes aériennes. Cette stratégie militaire, qui a rendu de notables services en arrêtant les assauts des colonnes de blindés devant les villes insurgées et en affaiblissant le potentiel militaire de Kadhafi, est sur le point d’atteindre son seuil de réversibilité.

En effet, pour échapper aux coups, les forces régulières libyennes ont naturellement adopté les organisations et tactiques de la guerre asymétrique et n’offrent plus désormais de cibles pouvant être attaquées avec des bombes ou des missiles de croisière, aux effets collatéraux dévastateurs, aussi précis soient-ils. Les casernes sont vides, les dépôts de munitions détruits, les colonnes de chars à l’état de ferraille. Les soldats et miliciens se sont reconstitués en groupes mobiles, utilisant des véhicules civils, des armements plus légers et moins visibles mais toujours aussi meurtriers. Ils affrontent les forces combattantes du Conseil national de transition libyen, dans les agglomérations, au plus près de la population et causent toujours de sérieuses pertes. Dans ce nouveau modèle d’affrontement, les “frappes aériennes” sont inopérantes et peuvent même devenir contre-productives par les risques qu’elles font courir aux civils et par la baisse marginale de leur rapport coût-efficacité aux plans militaire, financier, politique et médiatique.

Sans déborder du cadre politique donné par le Conseil de sécurité, la coalition doit trouver les réponses militaires adaptées à cette nouvelle situation. L’annonce du déploiement d’un bataillon d’hélicoptères de l’aviation légère de l’armée de terre sur un bateau de la marine en Méditerranée est une nouvelle importante. La stratégie de “l’aérocombat” vers lequel il apparaît que France et Royaume-Uni s’orientent est en effet la réponse la plus appropriée.

Nous avons vu ces tactiques à l’œuvre en Colombie, récemment en Côte d’Ivoire avec les opérations par hélicoptères contre les forces de Gbagbo, nous les voyons tous les jours en Afghanistan contre les talibans. Il s’agit d’utiliser les capacités de mobilité et de furtivité de jour comme de nuit des hélicoptères, leurs moyens optiques, thermiques et radar de détection et d’identification de cible, leurs armements pouvant fournir des tirs précis avec des munitions au pouvoir de destruction maîtrisé (canons, roquettes, missiles) en étroite coordination avec les combattants au sol du Conseil national de transition pour éradiquer, sans dommages collatéraux, les unités de contre-insurrection du colonel Kadhafi. Basés en haute mer sur les navires porte-hélicoptères, renseignés pour préparer leurs missions grâce aux liens établis entre la coalition et les insurgés, les hélicoptères pourront se déployer pour la durée de leur mission au-dessus du sol libyen, avec un contact par radio et même parfois à vue avec les combattants terrestres, sans pour autant pouvoir être assimilés à une “force d’occupation”, puisqu’ils n’auront aucune empreinte terrestre.

A bord de son hélicoptère, un équipage peut repérer, identifier et frapper, jusqu’à huit kilomètres, un pick-up chargé de mercenaires. Il peut, à partir des zones d’action des troupes au sol et en liaison avec elles, attaquer les groupes contre-insurrectionnels et apporter des angles d’attaque et une vision différente du champ de bataille. Cette conjonction va permettre de créer un climat d’insécurité permanent pour les ennemis dans la zone des combats, là où, justement, ils sont une menace et où se joue le devenir de cette guerre.

L’aérocombat, c’est aussi la capacité de conduire des actions loin des fronts, comme nous l’avons vu lors de l’action héliportée sur le mont Igman, qui avait permis de desserrer l’étau serbe sur Sarajevo, le coup de main sur Mitrovica avant l’entrée des forces terrestres au Kosovo ou l’attaque du repaire de Ben Laden au Pakistan. Il constitue une menace directe, précise et durable sur des cibles stratégiques. Les hélicoptères permettent également d’évacuer rapidement les blessés du champ de bataille ou d’apporter de la logistique en tous points d’une zone de combat. Ces différentes options ne seront pas nécessairement toutes utilisées en Libye, mais elles restent à la disposition pour la conduite de la guerre.

Au risque de perdre la guerre de Libye, la coalition doit s’adapter à la mutation des modes d’action des forces de Kadhafi. Si la décision d’engagement des hélicoptères est prise, l’initiative française pourra fournir une réponse adaptée qui sera une véritable “rupture tactique”. Au-delà du cas libyen, France et pays membres de l’OTAN devront aussi, tirant les enseignements de cette guerre, investir dans les équipements nécessaires qui sont aujourd’hui insuffisants dans les armées européennes et perfectionner leurs tactiques “d’aérocombat” en combinant étroitement actions des troupes au sol, des drones et des hélicoptères et en les incluant dans un maillage informationnel pour faire face aux défis des guerres asymétriques du futur.

Fuente: Bitácora Almendrón. Tribuna Libre © Miguel Moliné Escalona

La representación de la UE en las negociaciones internacionales sobre el cambio climático tras la entrada en vigor del Tratado de Lisboa

Por Teresa Elola Calderón, departamento de América Latina de Wallonie-Bruxelles International e investigadora asociada del Departamento de la Unión Europea de la Facultad de Derecho y de Ciencias Políticas de la Universidad de Lieja, Bélgica (REAL INSTITUTO ELCANO, 25/05/11):

Tema: La Presidencia belga y la Comisión representaron a la UE en la Cumbre Climática que se celebró en Cancún (México) entre el 29 de noviembre y el 10 de diciembre de 2010. A pesar de esta duplicidad, la UE consiguió hablar con una sola voz.

Resumen: La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el cambio climático (COP16) se cerró en la madrugada del 11 de diciembre de 2010 con los acuerdos de Cancún, considerados como otra etapa -+- más en la lucha contra el cambio climático. Dicha Cumbre fue la primera en la que la UE participó, siguiendo formalmente las nuevas disposiciones establecidas por el Tratado de Lisboa, en vigor desde el 1 de diciembre de 2009. En la primera parte de este ARI se revisan sucintamente los cambios institucionales que el Tratado de Lisboa introduce en la acción exterior de la Unión, tanto en los asuntos relativos a la Política Exterior y de Seguridad Común (PESC) como en el resto de políticas que, como el cambio climático, tienen un alcance internacional. Posteriormente, se examinan las modalidades prácticas de la representación de la UE en Cancún, así como la coordinación e intensa colaboración interinstitucional que permitió a la Unión transmitir una postura coherente y unánime a la comunidad internacional. Por ultimo, se cuestiona la eficacia de la representación europea y se aportan algunas recomendaciones de cara a Durban (COP17).

Análisis

Los Asuntos Exteriores de la UE: un apunte sobre los cambios introducidos por el Tratado de Lisboa

Con el afán de dotar de más coherencia y efectividad a las relaciones exteriores, el nuevo Tratado de Lisboa ha introducido modificaciones sustantivas tanto en el ámbito de la política exterior y de seguridad común (PESC) como en otras políticas comunitarias, como por ejemplo el cambio climático, que poseen un alcance internacional.

Es sabido que en materia de PESC, el nuevo Tratado limita el protagonismo del que gozaba la Presidencia de turno del Consejo de la UE en el Tratado de Niza. También se remplaza a la antigua troika por un solo portavoz, el alto representante, asimismo vicepresidente de la Comisión, que con su servicio diplomático o Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE) aporta uniformidad y coherencia a la política exterior europea.

Pero es evidente que la PESC no agota la acción exterior de la UE, más bien al contrario. Si consideramos que la PESC es un complemento a las políticas exteriores de los Estados, se puede afirmar que es en aquellas otras políticas (como la comercial, la de cooperación al desarrollo o la medioambiental) en donde la Unión ejerce su acción exterior en sentido propio. En el caso de la política medioambiental en general, y de la lucha contra el cambio climático en particular, la acción exterior de la Unión es especialmente interesante y el Tratado también ha aportado aquí novedades.

Tradicionalmente, los Estados miembros han compartido sus competencias en medio ambiente con la Unión y así lo confirma el Tratado de Lisboa en su artículo 4.2 TFUE. El nuevo Tratado también reconoce expresamente y por primera vez el cambio climático como uno de los objetivos de la Unión en la acción internacional de la política medioambiental (artículo 191.1 TFUE). No obstante, es importante subrayar que la Unión ejerce de facto dicha competencia desde finales de los años 70 cuando la llamada Comunidad Económica Europea, de aquella época, firmó en 1979 la Convención sobre la contaminación atmosférica transfronteriza a gran distancia y en 1992 la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC).

En este sentido, el servicio jurídico del Consejo confirmó, en su informe aclaratorio que presentó al Comité de Representantes Permanentes (COREPER) en febrero de 2010, que tanto la Comisión como los 27 Estados miembros tienen responsabilidades en la conclusión de acuerdos internacionales sobre la protección del medio ambiente y en la participación en este tipo de foros. Ahora bien, cabe preguntarse si los Estados miembros pueden participar individualmente o si por el contrario deben participar a través de un representante, pudiendo ser dicho representante la Comisión o la Presidencia de turno del Consejo. Dado que el Tratado de Lisboa solo estipula que “la Comisión… presentará recomendaciones al Consejo que adoptará una decisión por la que se autorice la apertura de negociaciones y se designe en función de la materia del acuerdo previsto al negociador o al jefe del equipo de negociación de la Unión” (articulo 218.3 TFUE), dedicaremos los párrafos ulteriores a analizar esta cuestión tomando como ejemplo la Cumbre Climática de Cancún.

¿Cómo se articuló la representación de la UE en la Cumbre de Cancún sobre el cambio climático?

La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático que se reunió en Cancún del 29 de noviembre al 10 de diciembre de 2010 acogió la decimosexta Conferencia de las 195 Partes en la Convención (COP16) y la sexta reunión de las 193 Partes del Protocolo de Kioto (CMP6).

La UE estuvo representada, durante las dos intensas semanas de negociación, en todos y cada uno de los órganos que dependen de la Convención. Por un lado y al margen de la COP y del CMP, conviene apuntar la existencia de los órganos técnicos –el órgano subsidiario de Asesoramiento Científico y Tecnológico (SBSTA, en sus siglas en inglés) y el órgano subsidiario de ejecución (SBI, en sus siglas en inglés)– cuya principal tarea es asesorar e implementar las decisiones de las Partes sobre todos los bloques de negociación (mitigación, reducción de emisiones por la deforestación y la degradación de los bosques – REDD+, adaptación, tecnología y financiación). Por otro lado, la Convención comprende otros dos grupos o instancias de negociación, que poseen un alcance más político que técnico y en donde se negocia, entre otros, el régimen climático internacional a partir de 2012: el grupo de trabajo especial sobre la cooperación a largo plazo en el marco de la convención (AWG-LCA, en sus siglas en inglés) y el grupo de trabajo especial sobre los nuevos compromisos de las Partes del anexo I del Protocolo de Kyoto (AWG-KP, en sus siglas en inglés).

La UE estuvo representada en las sesiones plenarias de apertura y de cierre de cada uno de estos órganos por la Presidencia belga del Consejo y concretamente por Peter Wittoeck, jefe del departamento de “Cambio Climático” del Ministerio Federal de Medio Ambiente, Salud y Control de la Cadena Alimenticia de Bélgica. Aparte de las sesiones plenarias, los presidentes del SBI, SBSTA, AWG-LCA y AWG-KP convocaron un número determinado de sesiones de negociación formales –a través de los grupos de contacto (contact groups), de los grupos de redacción (drafting groups) y de los llamados spin-off groups– e informales. La representación europea en estas sesiones estuvo asegurada por un equipo de negociación, integrado de forma equilibrada por expertos de los Estados miembros y de la Comisión y compuesto por los negociadores principales o lead negotiators –como así se denominan en la jerga de la UE– y un grupo de issue leaders o de expertos que asisten y apoyan al negociador principal. Por ejemplo, durante las negociaciones sobre la reducción de emisiones de efecto invernadero en los países en desarrollo, en el marco del AWG-LCA, la lead negotiator fue una funcionaria del gobierno alemán acompañada de tres de los llamados issue leaders, funcionarios procedentes de Alemania, España y de la misma Comisión. Es importante subrayar que durante las negociaciones los lead negotiators e issue leaders se despojan de su nacionalidad o de su afiliación institucional para representar única y exclusivamente a la UE.[1] La práctica exige que el Estado que ejerce la Presidencia rotatoria del Consejo elabore, previa concertación con el resto de los Estados miembros y de la Comisión, la lista del equipo de negociación. El grupo europeo de coordinación sobre el cambio climático (WPIEI-CC, en sus siglas en inglés) aprobó por consenso dicha lista que propuso la Presidencia belga justo antes de la celebración de la Cumbre de Cancún.

Además de las sesiones, ya sean formales o informales, de los grupos de trabajo mencionados anteriormente, la Conferencia acoge durante la segunda semana de negociación a los funcionarios de alto nivel, normalmente a los ministros de Medio Ambiente de los 195 miembros que forman parte de la Convención. En efecto, de lo que se trata durante estas últimas rondas de negociación llamadas “Segmento de Alto Nivel Político”, es de dar un impulso político a las negociaciones sobre aquellos temas más delicados y a la vez indispensables para lograr un compromiso final. Los ministros cuentan con responsabilidades específicas de deliberación sobre aquellos asuntos controvertidos en los que no se haya podido alcanzar un acuerdo a nivel técnico. En esta última fase, en donde las negociaciones técnicas dejan paso al debate político, la UE fue representada formalmente por la Presidencia belga del Consejo y por la Comisión. Ambas, la ministra de Medio Ambiente, de Naturaleza y de Cultura de la Región Flamenca de Bélgica, Joke Schauvliege,[2] y la comisaria europea de Acción por el Clima, Connie Hedegaard, pronunciaron sus discursos de apertura durante la sesión de inauguración del Segmento de Alto Nivel Político, el 7 de diciembre de 2010.

Pese a que el discurso de la comisaria fuese un mera llamada de atención a la comunidad internacional sobre la necesidad urgente de llegar a un compromiso en Cancún y el discurso de la ministra belga expusiera los elementos clave de la posición europea adoptada por el Consejo de medio ambiente el 14 de octubre de 2010,[3] no podemos concluir que la Presidencia belga haya ocupado el punto de mira durante el Segmento de Alto Nivel Político. Lo cierto es que en la práctica la Comisión ocupó un lugar preponderante ya sea en las reuniones de coordinación europeas en el seno del WPIEI-CC, en donde la ministra belga concedió automáticamente la primera y la última palabra a Connie Hedegaard, o ya sea durante la última sesión informal justo antes de la plenaria de clausura en donde la Comisaria intervino en nombre de la UE, afirmando que “el sistema multilateral de Naciones Unidas sigue produciendo resultados es porque en Cancún se ha logrado un conjunto equilibrado de medidas”.[4] Además, fue Connie Hedegaard quien dio la rueda de prensa en la madrugada del 11 de diciembre minutos después de la adopción de los acuerdos de Cancún. En la sesión plenaria del Parlamento Europeo del 14 de diciembre de 2010 tras haber presentado los resultados más relevantes en el proceso negociador, la comisaria europea afirmó la intensa cooperación que hubo entre ella y Joke Schauvliege, lo que contribuyó a que la Unión hablase en Cancún con una sola voz.

Lo cierto es que si hubo sintonía entre el dúo Presidencia-Comisión es porque Bélgica tuvo muy claro desde el principio el papel que el nuevo Tratado otorgaba a la Comisión en la representación exterior de la Unión. Ahora bien, cabe preguntarse si otros países europeos, fervientes defensores del principio de subsidiariedad, hubieran interpretado las nuevas disposiciones de Tratado de Lisboa como lo hizo el Estado belga. Otra de las circunstancias que influyó en que la Unión se pronunciara al unísono en Cancún fue que, a diferencia de la Cumbre de Copenhague (COP15) que se celebró del 7 al 18 de diciembre de 2009, sólo los ministros de Medio Ambiente acudieron al Segmento de Alto Nivel Político. En cambio, en Copenhague los presidentes de los Estados Parte de la Convención fueron invitados, junto a los ministros de Medio Ambiente, a las reuniones de Alto Nivel lo que sin duda puso en jaque la coordinación y la representación diplomática a nivel europeo. Durante la COP15, el Tratado de Lisboa, si bien en vigor, no se aplicó formalmente. El primer ministro sueco, Fredrik Reinfeldt, asumió formalmente la representación de la Unión junto al presidente de la Comisión, José Manuel Durão Barroso, y al presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero. A esta troika se sumaron las declaraciones del primer ministro francés, Nicolas Sarkozy, y de la canciller alemana, Angela Merkel, lo que sin duda deterioró la imagen de la UE y, por tanto, supuso una pérdida de peso político en el marco de la CMNUCC.

En la COP16 la representación política estuvo asegurada por el dúo “Presidencia belga del Consejo de la UE-comisaria de Acción por el Clima”. No obstante, cabe preguntarse si esta doble representación se mantendrá en las COP sucesivas cuando se deba negociar imperativamente a nivel político el régimen climático post-2012. Como ya hemos apuntado anteriormente, el Tratado de Lisboa crea la figura del alto representante y del SEAE y aunque el cambio climático no entra dentro del marco de la PESC, no podemos obviar las implicaciones que el cambio climático puede tener en la seguridad internacional.[5] En este sentido se podría considerar el papel del alto representante y de un departamento especializado del SEAE en la coordinación del cambio climático a nivel internacional. En el caso hipotético de que los Estados miembros decidieran retirarse completamente de las COP/CMP la ventaja de la representación por el alto representante sería claramente: la garantía de una sola voz y de una estructura permanente para la coordinación y la representación a nivel diplomático y estratégico.[6]

Si embargo, hoy por hoy resulta inimaginable que los Estados miembros deleguen completamente su representación a una entidad supranacional ya sea al ejecutivo comunitario (la Comisión) o al alto representante. En efecto, en las Cumbres internacionales sobre el cambio climático las negociaciones pueden evolucionar de tal manera que se afecte a las políticas nacionales de los Estados miembros. Esta razón justifica el hecho de que cada país europeo quiera llevar sus propios expertos y su propia logística a este tipo de foros. Cuantos más expertos lleve un Estado miembro a tales negociaciones, más informado estará y más influyente será a nivel europeo.

Conclusiones y algunas reflexiones de cara a la Cumbre de Durban (COP17)

Desde que la Presidencia irlandesa instaurase en 1994 el sistema informal de reparto de responsabilidades entre los lead negotiators y los issue leaders, la capacidad de negociación de la UE a nivel internacional no ha cesado de aumentar.[7] En Cancún, un total de 838 representantes de los 27 Estados miembros (ministros, funcionarios, expertos y militantes de los partidos políticos y de las organizaciones de la sociedad civil) y de las instituciones comunitarias (Comisión, Parlamento y Consejo) se inscribieron para participar a la macro-Cumbre climática de Cancún.[8] Aunque es probable que no todas de las personas inscritas participaran a la Cumbre, la extensa representación europea no nos deja indiferentes, sobre todo cuando uno constata que en comparación con la delegación norteamericana –con 109 inscritos–[9] o con la delegación china –con 114 inscritos–[10], la delegación europea fue proporcionalmente una de las más numerosas. Ahora bien, es preciso subrayar que a nivel técnico la eficacia de la UE no es consecuencia directa de la cantidad de participantes sino del reparto mismo de responsabilidades. El hecho de que la Presidencia rotatoria delegue en los lead negotiators e issue leades múltiples responsabilidades implica una cierta perennidad en la preparación de la posición europea a nivel internacional y una mayor especialización de los expertos que participan en tales negociaciones.[11]

Como ya hemos apuntado en párrafos precedentes, el nuevo Tratado aporta coherencia en las relaciones exteriores de la Unión, sobre todo en materia de PESC. En lo que respecta al cambio climático, el Tratado de Lisboa confirma que el medio ambiente es una competencia compartida entre la Unión y los Estados miembros y aunque la Comisión salga, en cierta medida, fortalecida tras el nuevo Tratado en la representación exterior (artículo 218.3 TFUE), tanto esta última como los Estados miembros son competentes para participar en las negociaciones y alcanzar acuerdos internacionales sobre el cambio climático.

Si bien a nivel técnico somos sin duda más eficaces, la representación a nivel político tras la entrada en vigor del Tratado de Lisboa suscita todavía algunos interrogantes. Cabe preguntarse si el dúo Presidencia-Comisión se mantendrá en las COP sucesivas. Hoy por hoy, resulta poco probable que el Consejo decida conceder un mandato exclusivo a la Comisión, en virtud del artículo 218.3 TFUE, para que ésta negocie en monopolio en las Cumbres Climáticas.[12] Por otro lado, si bien la figura del alto representante y de su SEAE consolidaría la imagen diplomática de la Unión, esta hipótesis resulta poco realista en la medida en que en las negociaciones sobre el cambio climático se requiere una tecnicidad substancial con la que el SEAE no cuenta actualmente. Además, la recién instaurada “Dirección General de Acción por el Clima de la Comisión” rechazaría delegar al alto representante y a su servicio diplomático competencias que implicaría una perdida de protagonismo y de peso del ejecutivo comunitario en tales negociaciones.

En diciembre de 2011 Polonia será quien este al frente de la Presidencia rotatoria del Consejo de la UE y quien asuma junto a la Comisión la representación de la Unión y de los 27 Estados miembros en Durban (COP17). Hoy por hoy, no podemos concluir cuál será la estrategia que la Presidencia polaca desarrollará en África del Sur: ¿seguirá el ejemplo de coordinación “europeísta” de la Presidencia belga o por el contrario querrá imponerse como protagonista principal durante las negociaciones políticas de Alto Nivel? Lo cierto es que Polonia, a la que se le atribuye un reducido nivel de ambición de lucha contra el cambio climático, deberá construir su estrategia de tal forma que no haga peligrar, como ocurrió en la Cumbre de Copenhague, la unanimidad y coherencia de la posición europea, una de las claves para consolidar el liderazgo de la Unión a nivel internacional.

NOTAS:

[1] T. Delreux y K. Van den Brande (2010), “Taking the Lead: Informal Division of Labour in the EU’s External Environmental Policy-making”, IIEB Working Paper, nº 42, abril, Universidad de Lovaina, http://soc.kuleuven.be/web/files/9/48/IIEBWP042.pdf.

[2] En Bélgica el medio ambiente es una competencia compartida entre el Estado Federal y las tres regiones belgas: la Región Flamenca, la Región de Bruselas-Capital y la Región Valona. A través de un sistema de rotación interna, la Región Flamenca fue elegida para representar a Bélgica en materia de medio ambiente y cambio climático durante los 18 meses que duró el trío de Presidencias española, belga y húngara.

[3] La ministra flamenca, Joke Schauvliege, señaló en su discurso los elementos esenciales de la posición europea en Cancún : (1) la voluntad de la UE de considerar un segundo período de compromiso del Protocolo de Kioto como parte integrante de un acuerdo más amplio que incluya a las grandes economías mundiales; (2) la formalización en el contexto de las Naciones Unidas de los objetivos de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero presentados por las Partes (tanto países en desarrollo como desarrollados); y (3) la adopción de un paquete equilibrado de medias en adaptación, de tecnología, de financiación, de REDD+ y de fortalecimiento de capacidades.


[5] Consejo de la UE (2008), “El cambio climático y la seguridad internacional”, Informe de la Comisión y del secretario general y alto representante al Consejo Europeo, Bruselas, 3/III/2008, http://register.consilium.europa.eu/pdf/es/08/st07/st07249.es08.pdf.

[6] L. Van Schaick, “The Sustainability of the EU’s Model for Climate Diplomacy”, p. 16, http://www.clingendael.nl/publications/2009/20090900_chapter_vanschaik.pdf.

[7] Delreux y Van den Brande (2010), op. cit., p. 14.

[8] UNFCCC, “List of participants, Part One, Parties Afganistan-Myanmar, FCCC/CP/2010/INF.1 (Part.1), 10 December 2010”, y UNFCCC, “List of participants, Part Two, Parties Namibia-Zimbabwe, FCCC/CP/2010/INF.1 (Part.2), 10 December 2010”.

[9] UNFCCC, List of participants, Part Two, op. cit., p. 52-56.

[10] UNFCCC, List of participants, Part One, op. cit., p. 33-37.

[11] Delreux y Van den Brande (2010), op. cit., p. 6.

[12] Véase el caso sobre el acuerdo internacional sobre el mercurio, Europolitics, http://www.europolitics.info/europolitics/council-and-commission-agree-on-eu-representation-artr274080-10.html.

Fuente: Bitácora Almendrón. Tribuna Libre © Miguel Moliné Escalona

Un mundo de regiones

Por Jeffrey D. Sachs, profesor de Economía y director del Instituto de la Tierra en la Universidad de Columbia. También es Asesor Especial del Secretario General de las Naciones Unidas sobre los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Traducido del inglés por Carlos Manzano (Project Syndicate, 25/05/11):

En casi todas las partes del mundo, se pueden resolver problemas enconados durante mucho tiempo mediante una cooperación más estrecha entre países vecinos. La Unión Europea ofrece el mejor modelo de cómo vecinos que se habían combatido durante mucho tiempo pueden agruparse en pro del beneficio mutuo. Resulta irónico que la decadencia actual del poder americano en el mundo llegue a propiciar una cooperación regional más eficaz.

Puede parecer extraño elogiar en este momento a la UE, en vista de las crisis económicas de Grecia, España, Portugal e Irlanda. Europa no ha resuelto el problema del equilibrio de intereses entre las economías fuertes del Norte y las más débiles del Sur. Aun así, los logros de la UE cuentan muchísimo más que sus dificultades actuales.

La UE ha creado una zona de paz donde en tiempos hubo guerra incesante. Ha brindado el marco institucional para reunificar la Europa occidental y la oriental. Ha fomentado las infraestructuras a escala regional. El mercado único ha sido decisivo para hacer de Europa uno de los lugares más prósperos del planeta y la UE ha encabezado la sostenibilidad medioambiental en el mundo.

Por esas razones, la UE ofrece un modelo excepcional para otras regiones que siguen empantanadas en los conflictos, la pobreza, la falta de infraestructuras y la crisis medioambiental. Nuevas organizaciones regionales, como, por ejemplo, la Unión Africana, miran a la UE como modelo por el papel que desempeña en la resolución de los problemas regionales y la integración. Aun así, hasta ahora la mayoría de las agrupaciones regionales han seguido siendo demasiado débiles para resolver los problemas apremiantes de sus miembros.

En la mayoría de las demás regiones, las divisiones políticas existentes echan raíces en la Guerra Fría o en la era colonial. Durante la Guerra Fría, los vecinos competían con frecuencia a la hora de “elegir bandos”, al aliarse con los Estados Unidos o la Unión Soviética. El Pakistán se inclinó por los americanos; la India, por los soviéticos. Los países tenían pocos incentivos para hacer la paz con sus vecinos, mientras disfrutaran del apoyo financiero de los EE.UU. o de la URSS. Al contrario, la continuación del conflicto con frecuencia propiciaba la obtención de más ayuda financiera.

De hecho, los EE.UU. y Europa actuaron con frecuencia para socavar la integración regional, que, según creían, limitaría su capacidad de influencia. Así, cuando Gamal Abdel Nasser lanzó un llamamiento en pro de la unidad árabe en el decenio de 1950, los EE.UU. y Europa lo consideraron una amenaza. Los EE.UU. socavaron su llamamiento en pro de un nacionalismo y una cooperación árabes fuertes, por miedo a una pérdida de la influencia americana en Oriente Medio. A consecuencia de ello, Nasser alineó a Egipto cada vez más con la Unión Soviética y en última instancia fracasó en el intento de unir los intereses árabes.

Sin embargo, la realidad actual es la de que las grandes potencias ya no pueden dividir y conquistar otras regiones, aun cuando lo intenten. La era del colonialismo se ha acabado y ahora estamos abandonando la era del dominio mundial de los EE.UU.

Acontecimientos recientes en Oriente Medio y en el Asia central, por ejemplo, reflejan claramente la pérdida de la influencia de los EE.UU. El fracaso de los Estados Unidos a la hora de obtener una ventaja geopolítica duradera mediante el uso de la fuerza militar en el Iraq y en el Afganistán subrayan los límites de su poder, mientras que su crisis presupuestaria permite asegurar que reducirá sus recursos militares más pronto que tarde. Asimismo, los EE.UU. no han desempeñado papel alguno en las revoluciones políticas que están en marcha en el mundo árabe y aún no han reaccionado con una política clara ante ellas.

El reciente discurso del Presidente Barack Obama sobre Oriente Medio es otra demostración de la pérdida de influencia de los Estados Unidos en esa región. Dicho discurso atrajo la atención sobre todo por pedir a Israel que regresara a sus fronteras de 1967, pero su efecto quedó anulado cuando Israel rechazó de plano la posición de los EE.UU. El mundo vio que iba a tener poca aplicación práctica.

El resto del discurso fue incluso más revelador, aunque despertó poca atención pública. Cuando Obama se refirió a los levantamientos políticos árabes, observó la importancia del desarrollo económico. Sin embargo, cuando pasó a referirse a las medidas de los EE.UU., lo máximo que pudo ofrecer financieramente fue un ligero alivio de la deuda de Egipto (1.000 millones de dólares), un escaso respaldo crediticio (1.000 millones de dólares) y cierta cobertura de seguros para las inversiones privadas.

El mensaje real era el de que el Gobierno de los EE.UU. contribuiría muy poco financieramente a la recuperación económica de la región. La época en que un país podía depender de una financiación americana en gran escala es cosa del pasado.

En una palabra, estamos avanzando hacia un mundo multipolar. El fin de la Guerra Fría no ha propiciado un mayor dominio de los EE.UU., sino la diseminación del poder mundial a muchas regiones. El Asia oriental, el Asia meridional, América Latina y Oriente Medio tienen una nueva influencia geopolítica y económica. Cada una de las regiones debe buscar cada vez más su propia vía hacia el desarrollo económico, la seguridad energética y alimentaria y unas infraestructuras eficaces y debe hacerlo en un mundo amenazado por el cambio climático y la escasez de recursos.

Así, pues, cada una de las regiones tendrá que asegurarse su propio futuro. Naturalmente, habrá de ser en un marco de cooperación entre las regiones y también dentro de ellas.

Los países de Oriente Medio están en buenas condiciones para ayudarse mutuamente. Hay una gran complementaridad entre Egipto y los Estados del Golfo ricos en petróleo. Egipto puede ofrecer tecnología, mano de obra y considerables conocimientos técnicos a la región árabe, mientras que el Golfo aporta energía y finanzas, además de algunos especialistas. Se debe volver a poner sobre la mesa la idea, aplazada durante tanto tiempo, de la unidad económica árabe.

También Israel debe reconocer que su seguridad y su prosperidad a largo plazo aumentarán al formar parte de una región económicamente más fuerte. En pro de sus propios intereses nacionales, Israel debe llegar a un acuerdo con sus vecinos.

También otras regiones descubrirán que la decadencia del poder de los EE.UU. intensifica la urgencia de una mayor cooperación entre vecinos. Algunas de las mayores tensiones del mundo –entre la India y el Pakistán o entre Corea del Norte y Corea del Sur, pongamos por caso– deben desactivarse como parte de un fortalecimiento a escala regional. Como demuestra la UE, si una región mira al futuro para atender sus necesidades a largo plazo, en lugar de al pasado y a sus rivalidades y conflictos de antiguo, se pueden convertir los antiguos frentes de batalla y enemistades en una cooperación mutuamente beneficiosa.

Fuente: Bitácora Almendrón. Tribuna Libre © Miguel Moliné Escalona

Inde : la fin de l’exception communiste ?

Par Raphaël Gutmann, consultant à Terra Cognita et professeur à l’ESG-Management School (LE MONDE, 24/05/11):

Après 34 ans de pouvoir ininterrompu, le Bengale occidental – l’un des Etat les plus peuplés de l’Inde – a infligé une défaite historique au gouvernement communiste à la plus grande longévité du monde démocratique. Calcutta et sa région seront désormais gouvernées par une femme politique indépendante : Mamata Banerjee du Trinamool Congress. Cet événement régional peut paraître anecdotique pour certains, mais il est en réalité révélateur des changements profonds de la société indienne, et de l’avenir du communisme et du marxisme dans le monde.

Ce verdict électoral marque une rupture dans l’histoire politique indienne. La longévité du gouvernement communiste bengali – en place depuis 1977 –, ainsi que l’influence de cette mouvance sur les affaires nationales, distinguaient ce pays dans le monde démocratique de l’après Chute du mur de Berlin. Alors que les communistes français et italiens ont depuis longtemps été relégués au statut de force politique marginale, le Parti communiste de l’Inde – marxiste (PCI-M) a continué à jouer un rôle déterminant après 1989 : la Lok Sabha – la chambre basse du Parlement – était ainsi présidée, jusqu’en 2009, par l’un de ses membres, qui fut cependant exclu du parti quelques mois avant la fin de son mandat.

La défaite historique du Front de gauche au Bengale occidental peut s’expliquer par trois raisons. Tout d’abord, on peut discerner l’usure du pouvoir et la volonté d’alternance de la population bengalie. L’un des thèmes de campagnes de l’opposition aura justement été le mot Paribartan, le “changement”, un concept rendu très populaire depuis l’élection de Barack Obama. Une partie des votes en faveur de Mamata Banerjee ont davantage exprimé cette volonté de rupture qu’une adhésion à sa personne. Les Bengalis ont, en effet, le sentiment, en grande partie fondé, que leur Etat et sa ville principale connaissent un déclin depuis plusieurs décennies, Calcutta ayant été notamment la capitale de l’Empire des Indes britanniques jusqu’en 1911. La décadence n’a pas démarré avec l’arrivée des communistes, mais cette impression n’a fait que croître depuis leur prise de pouvoir.

La seconde raison de la défaite de la coalition menée par le PCI-M provient de son échec à passer d’une économie très réglementée à un modèle dit de capitalisme rouge, d’inspiration chinoise. Le Chief Minister sortant, Buddhadeb Bhattacharjee, se projetait en Deng Xiaoping du Bengale. Toutefois, les réflexes démocratiques indiens l’ont empêché d’imposer par la force, comme c’est possible en Chine, l’ouverture aux grands groupes indiens et étrangers. L’événement le plus marquant de cette transition ratée a été la crise de Singur. Dans cette commune, le groupe industriel Tata devait produire la Nano, la voiture la moins chère du monde. Mais face à la colère de paysans dépossédés de leur terre et l’instrumentalisation de la contestation par Mamata Banerjee, le gouvernement dut reculer et Tata déplacer ses usines vers l’Etat beaucoup plus libéral du Gujarat. Les violences policières ont sapé la popularité du PCI-M auprès de l’électorat paysan, dont il avait acquis le soutien grâce à des réformes et une redistribution foncières uniques en Inde.

La troisième raison correspond sans doute à l’évolution de la mentalité indienne, et bengalie en particulier. La classe moyenne disparate de ce pays – qui fascinent tant les économistes – exprime le désir d’intégrer le mouvement de mondialisation économique. Son goût évident pour la consommation confirme cette tendance. Or ces “nouveaux riches”, qui rêvent de produits et de luxe occidentaux, ne s’identifient évidemment pas à un régime perçu comme une relique du passé, et qui forme, selon l’expression de Max-Jean Zins, l’une des composantes de l’“exception indienne” par rapport au reste du monde. D’une certaine manière, on pourrait dire que cette classe moyenne souhaite que l’Inde cesse d’être un pays “exceptionnel” pour devenir un pays “normal” au sein du système international globalisé.

Qu’en est-il alors de l’avenir de la mouvance communiste en Inde? La lucidité de son leadership est frappante. Il est, depuis de nombreuses années, conscient des raisons de son affaiblissement, l’une d’entre elles étant, au niveau national, la montée en puissance de partis de basses castes qui monopolisent le vote du prolétariat. Toutefois, l’appareil est trop rigide pour appliquer les transformations nécessaires visant à s’adapter à la scène politique indienne contemporaine, ce qui met en péril sa survie. Cependant, il faut remarquer que la faillite de ce mouvement ne signifie pas pour autant la marginalisation de la pensée marxiste. Une partie de l’intelligentsia se revendique toujours du maître allemand. Dans une Inde mondialisée et dans laquelle les fractures sociales et économiques ne font que se creuser, le questionnement marxiste continuera à être utilisé. Dans ce sens, l’Inde se trouve dans une situation assez proche de l’Occident, la récente crise du capitalisme redonnant au marxisme une vitalité renouvelée au cœur de nos débats.

Fuente: Bitácora Almendrón. Tribuna Libre © Miguel Moliné Escalona

Votantes vs. estado benefactor

Por Michael Boskin, profesor de Economía en la Universidad de Stanford, miembro sénior de la Hoover Institution y ex presidente del Consejo de Asesores Económicos del presidente George H. W. Bush, 1989-1993 (Project Syndicate, 24/05/11):

El primer ministro de Canadá, Stephen Harper, al ganar una mayoría categórica de bancas en el parlamento de su país por primera vez desde que asumió el cargo, perpetúa una considerable serie de victorias electorales nacionales, respaldado por votantes que exigen al menos una pausa, y tal vez cierta revocación, del crecimiento del estado benefactor.

Es más, la victoria de Harper se produce después del resonante triunfo del Partido Republicano de 2010 en la elección de mitad de mandato de Estados Unidos, una campaña que esencialmente se libró alrededor del tamaño y el alcance del gobierno, tras la sólida expansión del gasto público después de la crisis financiera y la recesión. El primer ministro británico, David Cameron (que lidera, como lo hizo Harper hasta hace poco, un gobierno de coalición de centroderecha), también ganó en base a una plataforma para reducir los excesos del estado benefactor.

También está el caso de la candidatura a la reelección anticipada del presidente francés, Nicolas Sarkozy. Francia tiene impuestos más altos y un estado benefactor más desarrollado que el Reino Unido, Canadá o Estados Unidos. Sarkozy, a pesar de los intentos iniciales por recortar algunos derechos franceses, hasta ahora no produjo tanta reforma como Cameron o Harper, mucho menos como Ronald Reagan o Margaret Thatcher en los años 1980.

Algunos podrían decir que los problemas económicos que enfrentan los gobiernos son tan graves que el solo hecho de estar en el poder invita a la destitución, más allá de la ideología. Pero la reelección de Harper sugiere lo contrario. Harper redujo los impuestos corporativos y a las ventas de Canadá (ahora muy por debajo de los de Estados Unidos) y, al igual que Cameron, quiere una consolidación fiscal más rápida que el presidente estadounidense, Barack Obama.

El potencial significado de estas elecciones debe entenderse en el contexto no sólo de la recesión y la crisis financiera, y las intervenciones gubernamentales destinadas a enfrentarlas, sino también en el alcance más amplio de la evolución histórica de los estados benefactores de estos países.

Se destacan las siguientes tendencias:
  • En los cuatro países, hubo una tendencia alcista considerable en los desembolsos del gobierno como un porcentaje del PBI;
  • En cada país, hubo un incremento considerable del gasto público en los últimos años, particularmente en Estados Unidos y el Reino Unido;
  • Francia tiene el gasto gubernamental más alto como porcentaje del PBI -muy por encima del 50%, según la OCDE- y éste ha aumentado continuamente, década tras década;
  • Estados Unidos actualmente tiene el menor gasto gubernamental como porcentaje del PBI, aunque se acercó sustancialmente a Canadá debido a la explosión del gasto desde 2000 -el gasto militar del presidente George W. Bush y el gasto social de Obama;
  • El aumento del gasto público de Canadá como porcentaje del PBI desde 2000 ha sido el menor de los cuatro países;
  • Canadá y el Reino Unido han tenido períodos de reducciones importantes del porcentaje de gasto gubernamental. En el Reino Unido, el porcentaje cayó cuatro puntos porcentuales en 1980-1990 (la revolución de Margaret Thatcher), y siguió cayendo hasta 2000. En los años anteriores a la crisis financiera, la participación de Canadá cayó del 45% aproximadamente a alrededor del 40%;
  • De la misma manera, la Revolución Reagan en Estados Unidos frenó la tendencia alcista en el gasto no vinculado a la defensa.

¿Qué hay con respecto al desempeño económico, medido por el PBI per capita real? Los cuatro países se posicionan exactamente en orden inverso de sus porcentajes de gasto gubernamental (según datos de 2009 y previos a la crisis de 2007), siendo el de Estados Unidos el más alto, seguido por Canadá, el Reino Unido y Francia. El coeficiente de correlación simple es de aproximadamente -0,9.

Los votantes parecen haberse dado cuenta de algo importante. Por supuesto, la correlación no es prueba de causalidad; hay millares de otros factores que afectan el desempeño económico además del tamaño, la composición y la naturaleza del gasto del estado benefactor (y claramente los impuestos y la deuda relacionados). Es más, los gobiernos ofrecen servicios, desde defensa y aplicación de la ley hasta una red de seguridad humana, que son esenciales para una economía y una sociedad exitosas. Pero el tamaño del estado benefactor -y la erosión de los incentivos para trabajar, ahorrar e invertir, debido a los elevados impuestos y a los pagos abultados de transferencias- es un impedimento importante para un crecimiento más rápido de los ingresos.

Este simple análisis debería izar una bandera roja respecto de qué pensamos sobre las compensaciones entre dinamismo y seguridad, o crecimiento y redistribución. Después de todo, el ingreso real per capita en Estados Unidos es aproximadamente 40% más alto que en Francia, 22% más alto que en Canadá y 31% más alto que en Gran Bretaña.

Las historias relativas han seguido una tendencia similar (nuevamente, están involucrados otros factores, no sólo los impuestos y el gasto). Por ejemplo, la ventaja de Estados Unidos sobre Francia se amplió del 25% al 40% desde 1980, un período en el que el porcentaje de gasto gubernamental en el PBI se estabilizó en Estados Unidos (hasta hace poco), mientras que creció sustancialmente en Francia. De la misma manera, el PBI real per capita de Francia excedió el nivel del Reino Unido en 1980, pero fue superado en 2000 y, para 2007, estaba rezagado en un 10% con respecto al Reino Unido. Estas diferencias son el equivalente de una generación entera de progreso económico.

Quienes quieren controlar, reformar y reducir el gasto del gobierno parecen tener bien claro cuál es el panorama general. Es un prerrequisito para un progreso económico sustancial. Esa es la gran lección de la historia -desde las revoluciones de Reagan y Thatcher en Estados Unidos y el Reino Unido, pasando por la experiencia más reciente de Stephen Harper, hasta la repetición que David Cameron y los republicanos en el Congreso de Estados Unidos hoy intentan fraguar.

Sólo el tiempo dirá si las recientes elecciones en el Reino Unido, Estados Unidos y Canadá indican un retroceso del crecimiento del estado benefactor o simplemente una tregua temporaria. Pero una comparación entre Estados Unidos, Canadá, el Reino Unido y Francia revela que lo que está en juego es inmenso.

Fuente: Bitácora Almendrón. Tribuna Libre © Miguel Moliné Escalona

lunes, mayo 23, 2011

El hombre que no podía ser juzgado

Por José Antonio Martín Pallín, Magistrado del Supremo. Comisionado Comisión Internacional Juristas, Ginebra (EL PERIÓDICO, 23/05/11):

Osama bin Laden se involucró en la lucha de los talibanes afganos contra la invasión de la Unión Soviética, siguiendo los dictados de la CIA. Más adelante, y sin que nadie conozca exactamente los motivos, aparece como un adalid de los extremistas islámicos.

El atentado a las Torres Gemelas tocó el corazón de los norteamericanos y conmovió a todo el mundo. Osama bin Laden, cabeza dirigente del llamado movimiento Al Qaeda, se regocija, en un abyecto comunicado, del dolor causado, pero no asume su autoría y amenaza con otras acciones sangrientas en los países occidentales.

Desde que se le sitúa como la cabeza visible del mayor atentado contra Estados Unidos, estuvo marcado con el sino inexorable de una muerte violenta. Su pasado le convertía en un hombre incómodo para ser juzgado públicamente. Desaparece misteriosamente de la escena y sus vídeos esporádicos parecen manejados por los encargados de mantener su presencia en la agitada vida política del mundo árabe y atribuirle el origen de todos los males. Los movimientos terroristas y extremistas del mundo islámico continúan actuando sin necesidad de sus directrices. Paradójicamente, el número de víctimas que origina se ceba en las poblaciones árabes de Afganistán, Irak, Pakistán.

Una nueva versión de Apocalypsis now ha puesto fin a la vida del símbolo del mal. Los más sofisticados mecanismos de localización y un enjambre de soldados preparados como si fueran a la guerra de las galaxias han asesinado de un tiro en la cabeza a la encarnación del mal. Los «inmensos riesgos» que corrían los soldados del comando les han valido que el presidente de Estados Unidos les haya condecorado como héroes.

A partir de esta hazaña, el esperpento informativo de los medios oficiales ha sido insuperable e incluso ha adquirido cotas de comicidad. El presidente John Fitzgerald Kennedy dijo que el grado de fortaleza democrática se mide por la información auténtica que el Gobierno transmite a los ciudadanos tratándoles como adultos responsables. No le han hecho caso. Es imposible abarcar el torrente de noticias contradictorias emitidas por las fuentes oficiales. Parece que existe coincidencia sobre el hecho de que Osama bin Laden llevaba viviendo desde hace cinco o seis años en una urbanización cercana a cuarteles militares paquistanís. Tan pronto sale a la palestra un experto diciéndonos que se ha encontrado un abundante material electrónico de comunicación, cuyo contenido se considera como oro informativo, hasta que se dan cuenta de que resulta muy extraño que semejante despliegue informático no haya producido interferencias en el sistema de comunicaciones de sus vecinos los militares paquistanís. Como todo es reversible, surge la versión contraria. La familia de Bin Laden apenas utilizaba aparatos de comunicación y parece ser que dirigía los hilos del terrorismo mundial con una paloma mensajera. Ahora, eso sí, no debía ser un buen vecino porque los niños de los aledaños se quejaban de que no les devolvía los balones que caían en su jardín. Lo último son los vídeos porno. No se desanimen, todavía quedan unas gotas de pederastia. La última pirueta afirma que los movimientos democráticos del Magreb y Oriente Medio están promovidos por Al Qaeda.

Si quieren seguir tratándonos como menores entontecidos, tienen a su disposición todo el arsenal de sus poderosos medios de comunicación, pero, por favor, no enmascaren un asesinato con una acción de guerra por respeto a los millones de personas que han dejado su vida en los campos de batalla, simplemente por sentido del deber. Los más tenebrosos instintos del ser humano emergen cuando se achaca el éxito de la operación a los datos obtenidos con los métodos sofisticados de tortura que se emplearon con los prisioneros de Guantánamo. La asfixia seca o húmeda en una masa de agua se nos presenta como un avance científico que contribuye al desarrollo de los valores de la sociedad occidental y, de paso, a su seguridad. El avance es tan espectacular que nos retrotrae a nuestra Inquisición (siglo XVI), que incluso llegó a divulgar entre los curiosos un manual de torturas marcando las pautas que debían utilizar los esbirros de los inquisidores.

El preámbulo de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948) podría resultar premonitorio: «El desconocimiento y menosprecio de los derechos humanos han originado actos de barbarie ultrajantes para la conciencia de la humanidad».

Señor Obama, usted ha asesinado a un terrorista fuera de servicio a costa de arrasar todos los ideales que alentaron a los buenos ciudadanos del Estado de Virginia o a los redactores de la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano. No esperaba este comportamiento de una persona que irrumpió en la vida política cargado de ideales y de esperanzas. Yo escribí en este periódico un artículo que se titulaba Obama o nada. Compruebo desolado que solo nos queda la nada.

Fuente: Bitácora Almendrón. Tribuna Libre © Miguel Moliné Escalona

Al sur de las revueltas

Por Kandeh K. Yumkella y Rob Davies, director general de la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial, y ministro de Comercio e Industria de Sudáfrica, respectivamente. Traducción: JoséMaría Puig de la Bellacasa © Project Syndicate, 2011 (LA VANGUARDIA, 23/05/11):


Durante un reciente almuerzo en Argel los comensales nos preguntábamos si las revueltas desplegadas en el norte de África presagian el despertar de leones económicos en el continente. ¿Podrían los cambios que se registran en el norte árabe dar lugar a una revolución industrial africana?

En tal caso, ello significaría pasar de la producción de materias primas a la fabricación de bienes manufacturados de mayor valor. También significaría considerar de modo objetivo el concepto y finalidad de la cooperación internacional para el desarrollo más allá del periodo de vigencia de los Objetivos de Desarrollo del Milenio de las Naciones Unidas.

La industria manufacturera es, sin duda, el motor principal de la transformación de los recursos humanos y naturales en un valor económico – la beneficiación,término que usamos en Sudáfrica para referirnos al tratamiento del mineral. Y, en este punto, entran en escena los recursos naturales de África.

Según el United States Geological Survey, África posee el 90% de los depósitos mundiales de cobalto, el 90% de los de platino, el 50% de los de oro, el 98% de los de cromo, el 64% de los de manganeso, el 33% de los de uranio y el 80% de los de columbita-tantalita.

El continente ocupa asimismo el primer o segundo lugar en reservas mundiales de bauxita, diamantes industriales, rocas fosfáticas, vermiculita y zirconio. Las reservas de hidrocarburos en Áfricase calculan en un total de 80.000 a 200.000 millones de barriles. El valor actual de las reservas minerales del África subsahariana se sitúa, haciendo un cálculo conservador, en 1,2 billones de dólares.

Los beneficios derivados de tal capital natural deberían aportar mayores ingresos e inversiones susceptibles de favorecer un cambio estructural. Pero el comercio de exportación de África está todavía dominado por las materias primas. Hoy en día, una tonelada de arena de titanio de África proporciona alrededor de cien dólares en ingresos por exportación, mientras que una tonelada de aleación de titanio proporciona 100.000 dólares… a países de fuera de África.

Quedan menos de cuatro años para llegar a la línea de meta de los citados Objetivos del Milenio. Se ha avanzado mucho, pero ¿se ha hecho frente realmente al hecho de que para alcanzar los objetivos – especialmente en la erradicación de la pobreza extrema y el hambre-necesitamos empleos dignos para la población en rápido crecimiento, urbana y joven de África?Lo cual, a su vez, exige índices de crecimiento anual del PNB superiores al 7%.

El crecimiento de este tipo requiere un cambio de paradigma en la política de desarrollo económico, así como un tipo de cooperación internacional que se extienda más allá del 2015. Hemos de reflexionar de manera más amplia y profunda. Hemos de apoyar un cambio estructural, así como una diversificación de la base productiva de África lejos de la excesiva dependencia de las materias primas y la minería.

El cambio estructural implica la mejora constante de las actividades existentes y la creación de nuevas actividades, la introducción de movilidad intersectorial y la absorción del excedente de mano de obra, el aumento de la contribución de los trabajadores autónomos y el fomento de la integración de los sectores productivos en el seno de la economía nacional.

La inversión, el progreso tecnológico y la innovación son los principales factores determinantes del éxito económico. Viejos productos e industrias son reemplazados por otros nuevos o mejores, gracias a las nuevas tecnologías, los nuevos enfoques de marketing o las nuevas estructuras organizativas. Los empresarios locales incorporan tecnologías de empresarios situados en el extranjero adaptándolas a las características nacionales.

El cambio estructural en Malasia, por ejemplo, ha sido impulsado por un fuerte compromiso político. Durante tres décadas, los sucesivos gobiernos se han apoyado en tal compromiso para promover, coherente y rigurosamente, un modelo económico espoleado por la industrialización en un país de tradicional perfil agrícola. La actitud resuelta de los gobiernos de Malasia a la hora de poner en práctica programas integrales de reforma, así como modelos secuenciales, ha sido muy importante. Sus políticas específicas han promovido la introducción de una economía diversificada basada en el procesamiento de los recursos naturales, las industrias de fabricación de alto valor – como la electrónica de consumo, la automatización industrial y la industria pesada-y los servicios.

De modo similar, Mauricio ha logrado progresos admirables en cambios estructurales en el seno de la industria, mejorando la propia industria así como su posición nacional e internacional. Otros países también han sido pioneros en el aprovechamiento de sus recursos para así ascender en la cadena de valor; por ejemplo, la diferencia entre productos textiles de bajo valor y la fibra de algodón orgánico egipcio es inmensa.

Lo que África ahora necesita es apoyo específico e inversión en cuatro áreas principales: procesamiento del flujo de los recursos minerales, desarrollo agroindustrial y de la cadena de suministro, productos farmacéuticos e infraestructuras y energía. Pero ello exige, a su vez, la reducción de los costes de la actividad empresarial, la lucha contra la corrupción, el fomento de la transparencia en los acuerdos y contratos mineros y la canalización de los ingresos de los recursos naturales de forma que promueva la diversificación económica y la competitividad.

Todo ello debe llevarse a cabo en el marco de un concepto más integral de desarrollo. El acceso a la educación es esencial, pero Áfricaprecisa de un plan de estudios que haga hincapié en la formación profesional y aliente el espíritu empresarial. Ha de lograrse un nivel de seguridad alimentaria en el caso de la población hambrienta sin dejar de lado la comercialización, el desarrollo de la agroindustria y el consumo y comercio de productos alimentarios de mayor valor, sobre todo porque el 60% del suelo agrario no cultivado disponible se halla en África.

Indonesia, Malasia, Tailandia y Vietnam son buenos ejemplos de países que han garantizado la seguridad alimentaria mediante la comercialización agrícola, incrementando a la vez la riqueza en las comunidades rurales y aumentando los ingresos en divisas y la capacidad de inversión.

El perfil demográfico de África hace si cabe más apremiante el llamamiento en favor del cambio estructural. Se prevé que la población del continente aumente a 1.400 millones de habitantes en el 2030 y a 1.900 millones en el 2050, con un 50% de la población residente en ciudades y aglomeraciones urbanas. En la actualidad, más del 60% de la población urbana de Áfricavive en suburbios pobres.

De momento, los jóvenes africanos, cuando ven la televisión vía satélite, observan a sus homólogos europeos que viven bien y preguntan: “¿Por qué yo no?”. Saben además que hay pateras del norte de África que alcanzan las costas europeas. La primavera árabe puede convertirse en pesadilla de África a menos que articulemos un nuevo plan destinado al desarrollo y nuevas oportunidades económicas de su pueblo.

Fuente: Bitácora Almendrón. Tribuna Libre © Miguel Moliné Escalona

Le régime syrien agite la théorie du complot

Par Nora Benkorich, historienne (LE MONDE, 23/05/11):

En 1982 à Hama, la pilule du complot ne fut pas difficile à faire passer. Le sectarisme affiché de l’Aile combattante et sa ligne politique dure furent du pain bénit pour le régime, qui n’avait plus qu’à monter en épingle les faits et la force numérique du mouvement pour inquiéter les Syriens. Aujourd’hui, si la contestation parvient à se développer géographiquement à partir de Deraa et à dépasser ses cadres générationnels et sociaux d’origine, c’est avant tout parce que de nombreux Syriens se reconnaissent dans ses mots d’ordre – liberté, dignité, transparence, démocratie, unité. Alors que penser des théories conspirationnistes avancées par le régime pour justifier les révoltes ? Si on ne peut rien enlever à la sincérité émotionnelle du mouvement, il est très probable que des groupes d’opposition cherchent à l’exploiter.

La Syrie a été l’un des derniers pays de la région touchés par le “printemps arabe”, ce qui a laissé le temps aux ennemis du régime de réfléchir à la situation syrienne à l’aune des exemples tunisien et égyptien. Sur leur site Internet, les Frères musulmans syriens assurent leur “solidarité complète” aux jeunes manifestants. L’organisation affirme n’exercer “aucune tutelle sur l’effort national impulsé par une jeunesse nationaliste et libre” et réitère son rejet de la violence et du sectarisme – conformément à la Charte d’honneur national signée dix ans plus tôt.

CONTREBANDE DE DÉCHETS

Toutefois, ils disposent d’un réseau de sympathisants bien informés, dont il est difficile d’évaluer le nombre et le degré d’activité, en raison des menaces qui pèsent sur l’organisation. Rappelons que les Frères musulmans ont été contraints à l’exil après les événements de Hama, et que la loi 49, promulguée en 1980, les condamne toujours à la peine capitale.

Le régime incrimine régulièrement l’ex-ministre des affaires étrangères Abdel Halim Khaddam, proche des Hariri au Liban et du royaume saoudien, exilé en Europe depuis 2006. Mais ce fidèle d’Hafez Al-Assad ne jouit pas d’une grande popularité dans les milieux d’opposition. A l’extérieur, son alliance avec les Frères musulmans et d’autres mouvements dissidents n’a été que de courte durée (2006-2007).

A l’intérieur, il est discrédité par le scandale impliquant ses fils dans une affaire de contrebande de déchets nucléaires en provenance d’Europe, enterrés dans le désert près de Palmyre à la fin des années 1980, révélée au public en 2007, après son départ de Syrie.

Quelle que soit l’identité des prétendus comploteurs, et quoi qu’ils tentent de faire, il paraît improbable qu’ils soient à l’origine de la dynamique de contestation. Sans doute tentent-ils de l’encadrer, de l’attiser, mais les causes de la révolte sont réelles et ne peuvent être réduites à des instruments de complot. Les Syriens ne prendraient pas le risque de s’exposer à la brutalité de l’appareil coercitif de leur pays – symbolisée par Hama, dont tous gardent le souvenir – sans avoir des raisons viscérales et objectives de le faire – ce dont le président syrien est conscient.

Fuente: Bitácora Almendrón. Tribuna Libre © Miguel Moliné Escalona