miércoles, marzo 07, 2007

La batalla por América latina

Por Jorge Castañeda, ex secretario de Relaciones Exteriores de México desde 2000 a 2003. Actualmente es profesor de Estudios Latinoamericanos en la Universidad de Nueva York (EL PAÍS, 06/03/07):

La batalla por América Latina ha comenzado. Después de escaramuzas, tragedias y caricaturas, todo parece indicar que ahora sí, por primera vez desde principios de los años sesenta, y de manera mucho más trascendente, la región se convierte en el escenario de un verdadero combate cuerpo a cuerpo: ideológico, político, económico. De un lado, Hugo Chávez, La Habana (en manos de un Castro u otro), sus aliados en Buenos Aires, La Paz, Managua y eventualmente Quito e incluso, en un apartado muy particular, Moscú, pasan a la ofensiva. Por el otro, una Administración en Washington abrumada, rebasada pero cada vez más nerviosa, emprende el contra-ataque. Los demás asisten pasivos y desbrujulados ante la inevitable toma de partido en lo que es todavía una lucha de ideas, pero que comienza a revestir otras características.

Latinoamérica se escinde, en los términos que la realidad le impone, no los que muchos desearíamos. Un bloque, con variaciones indudables entre un centro-izquierda a la chilena y un centro-derecha mexicano, pertenece al mundo moderno, aunque sus imperfecciones y rezagos lo colocan en la retaguardia del mismo. Se trata de gobiernos y electorados esencialmente convencidos del valor intrínseco de la democracia representativa, las libertades individuales, el respeto a los derechos humanos, la economía de mercado y la globalización, una relación cordial de cooperación con Estados Unidos, y una aspiración de ingreso al llamado Primer Mundo. Las imperfecciones son reales: en ninguno de estos rubros el desempeño de México, Chile, Perú, Colombia, Uruguay o Brasil es idóneo, y la situación en Centroamérica y el Caribe deja aún más que desear.

El otro bando es más homogéneo y compacto. Se encuentra al borde de realizar el sueño fidelista-guevarista de los años sesenta: extender su idea de revolución y socialismo por toda la región, ahora sí con los medios necesarios para lograrlo. Este bloque vive una constante tentación autoritaria, de concreción intermitente. Es estatista en economía, de un nacionalismo anti-americano virulento, y ha diseñado y puesto en práctica, por fin, una política social donde yace la clave de su éxito. Con vastos recursos petroleros venezolanos, gracias a un número ilimitado de médicos “descalzos” cubanos -que dobletean como instructores deportivos, agitadores políticos, abnegados alfabetizadores y avezados agentes de seguridad- y abundantes armas automáticas rusas (que ya pronto serán fabricadas en Venezuela), el binomio Caracas-La Habana puede aportarle a las desamparadas masas “barrio adentro” de Caracas y Buenos Aires, de Bolivia, Ecuador, Nicaragua, y pronto de Paraguay y Guatemala, la asistencia social que jamás han recibido. Los magros resultados del llamado “Consenso de Washington”, junto con la impopularidad de George Bush y el lirismo tropical de Chávez y Cuba, coadyuvan al éxito de la campaña. Más allá de la discusión sobre los méritos y defectos de las respectivas teorías económicas, este bloque pone en peligro los avances regionales anti-dictatoriales de los últimos años.

Continuar leyendo

domingo, marzo 04, 2007

Calendario escolar

Regresamos nuevamente a las aulas y me permito informarles el calendario fijado para el nuevo ciclo escolar.

I CICLO

10/03/07
17/03/07
24/03/07
31/03/07

21/04/07
28/04/07

12/05/07
19/05/07
26/05/07

02/06/07


II CICLO

16/06/07
23/06/07
30/06/07

07/07/07
14/07/07
21/07/07
28/07/07

04/08/07
11/08/07
18/08/07

jueves, marzo 01, 2007

Petróleo y gas en América Latina. Un análisis político de relaciones internacionales a partir de la política venezolana

Por Genaro Arriagada Herrera (REAL INSTITUTO ELCANO, 20/09/06):

Contenido

Introducción
I. Dependencia del Petróleo y Gas en los Países Latinoamericanos
II. Fortalezas y Debilidades del Petróleo Venezolano
III. La Política del Petróleo en América Central y el Caribe
IV. La Política del Petróleo en la Región Andina
V. La Política del Petróleo en el Cono Sur
Conclusión
Bibliografía


Introducción

La energía ha pasado a ser uno de los principales temas de preocupación mundial. Hoy –tanto o más que las grandes pandemias (Sida, Gripe Aviar), las amenazas ecológicas (devastación de los bosques pluviales, calentamiento global) y cuestiones como las migraciones– la energía figura en el centro de las preocupaciones de los diarios, academias y de las discusiones en los gobiernos, organismos multilaterales y empresas.

Terminada la Guerra Fría han cobrado mayor relevancia escenarios de posibles confrontaciones que no surgen de disputas ideológicas sino en torno al abastecimiento de gas y petróleo y a la seguridad de las vías para transportarlo. En este marco, un mapa de eventuales conflictos pone renovado interés en lugares como el Golfo Pérsico, el Mar Caspio, Nigeria, Angola, Argelia, Sudán, el norte de Siberia, el Mar del Sur de China, Indonesia y Venezuela.

Como consecuencia, en parte, de lo anterior, el enfoque de los asuntos energéticos ha ido cambiando pues a los estudios técnicos y de mercado (reservas, prospección, explotación), se han ido agregando, con fuerza, análisis formulados desde una perspectiva política, haciendo más frecuentes en los medios de comunicación expresiones como “petropolítica” o “petrodiplomacia”. A su vez, en la toma de decisiones sobre proyectos e iniciativas energéticas los estudios de factibilidad técnica o económica –siendo muy importantes– a veces deben ceder a favor de consideraciones estratégicas o de poder entre los Estados. En el Hemisferio los hidrocarburos juegan papel importante en las relaciones entre EEUU y Venezuela, pero también en las que se dan entre México, Cuba, Venezuela, Colombia, Brasil, Perú, Ecuador, Argentina, Bolivia o Chile, por citar sólo algunos países claves. El descubrimiento de reservas de gas o petróleo, o el agotamiento de otras, está provocando cambios en la importancia relativa y en las relaciones entre los Estados que, en algunos casos, parecen influir más que las variaciones en el poder militar, las estrategias diplomáticas e incluso la estabilidad de sus gobiernos.

El presente trabajo analiza la influencia que en las relaciones entre los Estados de América latina está creando el petróleo y el gas. Dado el activismo que en estas materias despliega el presidente Hugo Chávez, lo abordará a partir de la política venezolana y las posibilidades de que el uso del petróleo como instrumento de poder tenga importancia significativa en el área, alterando equilibrios regionales. El estudio se funda principalmente en consideraciones políticas, geopolíticas y de relaciones internacionales.

Leer artículo completo

El impacto de China en América Latina: ¿oportunidad o amenaza?

Por Diego Sánchez Ancochea, profesor titular de Economía de América Latina, Universidad de Londres (REAL INSTITUTO ELCANO, 22/11/06):

En los últimos años, un número creciente de observadores han destacado el impacto positivo que China puede tener en el desarrollo económico de América Latina. El altísimo crecimiento económico del país asiático ha motivado un aumento notable de su demanda de materias primas y energía, contribuyendo a aumentar las exportaciones y mejorar la relación de intercambio de Argentina, Brasil y otros países de la región. China ha expandido de forma paralela su volumen de inversión extranjera y busca nuevos aliados en América Latina. No obstante, este documento demuestra que el impacto de China es complejo y no siempre positivo. China compite con diversos países de la región en el mercado de EEUU y de otros países desarrollados y atrae una cantidad creciente de inversión extranjera. América Latina corre el riesgo, además, de quedarse anclada en una especialización tradicional en bienes primarios, con pocas posibilidades de adquirir nueva tecnología y diversificar su canasta exportadora.

Leer artículo completo (PDF)

Populismo religioso en América Latina

Por Andrés Oppenheimer, periodista. Columnista del Miami Herald. Traducción de Toni Tobella (EL PERIÓDICO, 16/12/06):

Cuando el venezolano Hugo Chávez, presidente populista de izquierdas, citó repetidamente a Jesucristo en su parlamento con motivo de su reciente triunfo electoral, no hacía más que unirse a un creciente número de políticos de América Latina que han abrazado la religión –o que, por lo menos, lo hacen ver–. ¿Son sinceros con ese gesto o, por el contrario, estamos ante una epidemia de populismo religioso? Muchos analistas ven en esto una creciente manipulación política del fervor religioso en la región, junto con una mayor influencia de la Iglesia en los asuntos de Estado. Algunos temen que, como suele ocurrir en otras partes del mundo, la religión se utilice para promover confrontaciones domésticas e incluso regionales.

Antes de examinar si dichos temores están justificados, echemos una ojeada a los hechos. Chávez a menudo ha criticado con dureza a la jerarquía eclesiástica de Venezuela por apoyar a la oligarquía del país. Aunque su biógrafo Agustín Blanco Muñoz cuenta que Chávez dice de sí mismo que él no es “ni cristiano ni católico”, lo cierto es que dedicó parte de su parlamento tras las elecciones a hablar de Jesucristo. “El reino de Cristo es el reino del amor, la paz, la justicia, la solidaridad, la hermandad, el reino del socialismo”, afirmó Chávez. “Este es el reino del futuro de Venezuela”.

Unas semanas antes, el 5 de noviembre, el presidente electo de Nicaragua, el izquierdista Daniel Ortega, había ganado las elecciones de su país abandonando su anterior retórica marxista y presentándose como devoto católico. Hace poco se casó por la Iglesia con su compañera de mucho tiempo, apoyó una ley promovida por la Iglesia en la que se prohíbe el aborto terapéutico y programó sesiones fotográficas en distintos emplazamientos religiosos.

En Ecuador, el conservador Álvaro Noboa, el magnate de la industria platanera, a quien las encuestas no daban mucho crédito al principio, acabó ganando la primera vuelta de la elección presidencial presentándose como El mensajero de Dios. Más adelante perdió, el 26 de noviembre, a manos del populista de izquierdas Rafael Correa, quien en los últimos pasos de la campaña electoral se presentó a sí mismo como ferviente católico. En Argentina, un obispo católico recientemente jubilado de la provincia de Misiones acaparó la atención de todo el país el mes pasado al ganar unas elecciones locales que marcaron la primera derrota política del presidente Néstor Kirchner.

La guerra de las palabras

Por George P. Fletcher, profesor de Jurisprudencia en la cátedra Cardozo de la Universidad de Columbia (LA VANGUARDIA, 11/02/07):

En la actualidad, se consideran las palabras una causa de inestabilidad. La violenta reacción del año pasado ante las caricaturas del profeta Mahoma publicadas en un periódico danés recibió una respuesta occidental confusa, en la que los gobiernos se trabucaron al intentar explicar lo que se debe permitir hacer y lo que no a los medios de comunicación en nombre de la sátira política. Después Irán jugó una baza contra Occidente al patrocinar una conferencia de negadores del holocausto, declaración castigada en casi toda Europa por considerarla delictiva.

Como bien saben los turcos, es peligroso adoptar una posición sobre el genocidio armenio de 1915.

El más reciente premio Nobel de Literatura, Orhan Pamuk, fue procesado en Estambul por negar la historia turca oficial, al decir que el genocidio armenio ocurrió efectivamente. Otros turcos han tenido que afrontar su procesamiento en Europa Occidental por decir que no ocurrió.

De modo que ahora las palabras son claramente un campo de batalla en el conflicto cultural entre el islam y Occidente. Ahora éste sabe que, como simple autocensura y no por mandato legal, los medios de comunicación no difundirán imágenes críticas de Mahoma y el Papa no volverá a hacer observaciones críticas sobre el islam, pero a esos gestos de cooperación con las sensibilidades musulmanas no han correspondido gestos recíprocos. Al contrario, Mahmud Ahmadineyad, presidente de Irán, ha amenazado con borrar a Israel del mapa. Ahora el Ministerio de Asuntos Exteriores israelí intenta conseguir el procesamiento de Ahmadineyad por incitación a la comisión de genocidio: una violación del derecho internacional.

Pero también la prensa israelí se muestra belicosa. Los periódicos israelíes publican artículos sobre las razones por las que Israel puede necesitar atacar a Irán para impedir que adquiera un arsenal de armas nucleares. El presidente George W. Bush ha hecho declaraciones igualmente inquietantes, aunque más imprecisas, sobre Irán. En Alemania, semejantes llamamientos en pro de ataques militares preventivos son objeto de sanciones penales.

Continuar leyendo

Latinoamérica, hacia la segunda descolonización

Artículo firmado por Augusto Zamora R., profesor de Derecho Internacional y Relaciones Internacionales en la Universidad Autónoma de Madrid (EL MUNDO, 08/02/07):

Este mes de enero han tomado posesión de sus cargos dos nuevos presidentes de izquierda: Daniel Ortega, en Nicaragua, y Rafael Correa, en Ecuador. En Venezuela, Hugo Chávez juró otra vez como presidente. Nunca como ahora han coincidido tantos gobiernos progresistas y de izquierda en Latinoamérica, ni tantos países -a los que debe agregarse un México fracturado y en grave crisis política- se han visto sumergidos en procesos de cambio, cuya variada intensidad no les resta singularidad. Dentro de este panorama excepcional deben incluirse los movimientos populares de países como Costa Rica y Colombia que, aunque sin fuerza para alcanzar el poder, se han convertido en actores inéditos en sus respectivos países, condicionando con su voto el resultado de los procesos electorales. Esta eclosión de la izquierda latinoamericana no es, ni mucho menos, casual. Es la consecuencia natural de una suma de factores internos e internacionales, no siempre a la vista, que han permitido forjar amplias coaliciones políticas progresistas con el fin de alcanzar el poder por medio de elecciones.

Cerebros de mujer

Las mujeres no están reñidas con la ciencia. De hecho, cada vez abundan más en universidades y laboratorios. Con todo, todavía no han alcanzado la paridad con sus colegas masculinos. Con motivo de la entrega de los premios L’Oréal-UNESCO a “La Mujer y la Ciencia”, El Correo de la Unesco examina la situación.


Argentina: la ilusión de la paridad



En Argentina, uno de cada dos investigadores es mujer. Pero estas cifras ocultan una realidad bastante más contrastada. Continuar leyendo



La vida por las plantas



La mauriciense Ameenah Gurib-Fakim, ganadora del premio L’Oréal-UNESCO 2007 por el continente africano, ha dedicado casi toda su vida a inventariar la flora de su país natal. Continuar leyendo


Con el cónyuge a rastras


Una elevada proporción de científicas, en particular las especializadas en física, contraen matrimonio con colegas de la profesión. Esto crea problemas cuando los dos tratan de conseguir empleo en un mismo centro de investigación. Continuar leyendo


"La ciencia necesita a los mejores". Entrevista con la baronesa Susan Greenfield


La baronesa Susan Greenfield es profesora de farmacología de la Universidad de Oxford (Reino Unido). Hace unos años, preparó para el gobierno británico un informe sobre la presencia de la mujer en la ciencia, en el que se preconizaba la adopción de enfoques estratégicos más sólidos para solucionar el problema de la escasa representación de la mujer. Continuar leyendo


"Sin estadísticas, ni hay problemas ni es necesario tomar medidas"


Según el Instituto de Estadística de la UNESCO, Myanmar es el país con mayor porcentaje de mujeres que trabajan en ciencia: 85%. ¿Cómo se explica que grandes potencias de la investigación como China o Estados Unidos no figuren en la lista de los 100 países sobre los que se dispone de datos acerca de la presencia de la mujer en la ciencia? Continuar leyendo

martes, febrero 27, 2007

Reseña Bibliografica

Con el fin de dar cumplimiento a los trabajos de evaluación correspondientes a las asignaturas que imparte el Mtro. Eduardo Santiago Nabor, me permito enviarles un ejemplo de reseña bibliográfica, modelo que espero apliquen en sus entregas.

(el vínculo ya está corregido)

miércoles, febrero 14, 2007

Medición de la pobreza en México























caricatura tomada del libro Cuanta bondad! de Quino

lunes, febrero 12, 2007

Reporteros Sin Fronteras y Venezuela

Demoledor artículo de opinión de Salim Lamrani (Periodista e Investigador en la Universidad La Sorbona de Paris) sobre la actitud de RSF en relación con su política de desinformación, según Salim, contra Venezuela.

«Así, para RSF, prohibir a los medios que hagan llamados a la guerra civil, a la sublevación armada, al asesinato del presidente de la República y de los altos dirigentes políticos o a la violencia, como es el caso en cualquier país del mundo, es una “incitación a la censura” en Venezuela. RSF lamenta que “la legislación parece no obstante haber tenido un efecto disuasorio sobre los medios, aunque priva a la prensa de su papel de contrapoder”. ¿Qué sugiere RSF? ¿Autorizar a los medios a lanzar llamados al odio, a la violencia, a la subversión y al asesinato de Hugo Chávez en nombre de la libertad de expresión?.»

«RSF confiesa que no ignora "la actitud de RCTV durante el golpe de Estado de abril de 2002" que no "ocultó su apoyo" al derrocamiento del orden constitucional. Pero, según la entidad francesa, el hecho de no renovar la licencia a un canal que participó abiertamente en un golpe de Estado -que costó la vida a numerosas personas- constituye una violación de la libertad de la prensa. El hecho de no renovar la licencia a un canal que también tomó parte de manera activa en el sabotaje petrolero de diciembre de 2002, lanzando llamados al bloqueo general de la empresa PDVSA, -lo que casi llevó el país a la bancarrota- no es una decisión legítima, sabia e indispensable sino un "grave atentado al pluralismo de los medios" que debe ser condenado".»

La distribución de la riqueza en el mundo















Muy interesante la presentación online que han desarrollado en Gapminder.org a partir de datos de la ONU. A través de la presentación, podemos conocer de forma gráfica gran cantidad de información sobre la distribución de la riqueza en el mundo, tanto a nivel global como por continentes o países, así como la relación de los datos económicos con otros datos importantes a la hora de valorar el desarrollo humano, como la salud o la tasa de mortalidad.

Muchas veces, los datos “brutos” pierden sentido, y hace falta un esfuerzo de síntesis y comunicación tan bueno como el planteado aquí para que esos datos nos hablen con claridad.

Muy recomendable.

sábado, febrero 10, 2007

Cosas que el dinero puede comprar, o no

Un estudio de IESE y la Universidad de California analiza por qué el dinero no logra en ocasiones hacernos felices

"Hijo mío, la felicidad está hecha de pequeñas cosas: un pequeño yate, una pequeña mansión, una pequeña fortuna...". Groucho Marx no andaba tan desencaminado. El dinero no da la felicidad, pero la puede comprar, la única duda es cuánta cantidad. Y no es tanta como uno espera porque no sabemos administrar el dinero, nos acostumbramos demasiado rápido al nuevo tren de vida y nos comparamos con personas más afortunadas, según un estudio elaborado por Manuel Baucells, profesor de la escuela de negocios IESE, y Rakesh K. Sarín, de la UCLA Anderson School of Management de la Universidad de California.

La investigación cifra en 15.000 dólares (unos 11.500 euros) los ingresos mínimos para ser feliz. A partir de ahí, poder adquisitivo y felicidad no crecen al mismo ritmo y el largo inventario de pobres niños ricos que ha dado la historia es buena prueba de ello.

Una mujer que conduce un viejo utilitario en su época de estudiante puede hallar una dicha temporal cuando empieza a trabajar y logra comprarse un bonito deportivo, pero pronto se acostumbrará a conducirlo, lo integrará como una parte habitual de su vida y dejará de alegrarla. Es lo mismo que le ocurre a los ganadores de lotería: un estudio de Brickman, Coates y Janojj-Bullman señala que aquellos a los que les toca un gran premio económico sólo experimentan un incremento de felicidad el primer año, mientras que los consecutivos se mantienen igual porque ya se han acostumbrado al nuevo tren de vida y no les resulta extraordinario.

Clasificación Mundial 2006 de la Libertad de Prensa

El quinto informe sobre la libertad de expresión en el mundo, confeccionado por Reporteros Sin Fronteras, presenta alguna que otra sorpresa. Francia, por ejemplo, pierde cinco puestos respecto al año pasado y acumula un descenso de veinticuatro en cinco años. O Japón, cuyo «restrictivo sistema de los clubes de prensa (kisha clubs) y el crecimiento del nacionalismo» le hacen retroceder catorce posiciones.

Por otra parte, la “guerra de civilizaciones” se ha cobrado su primera víctima, Dinamarca, que ha perdido el primer puesto, pasando al decimonoveno «a causa de las amenazas pronunciadas contra algunos de los autores de las caricaturas del profeta Mahoma, en el otoño de 2005. Por primera vez en los últimos años, en ese país, muy respetuoso de las libertades fundamentales, algunos periodistas han tenido que llevar protección policial, por culpa de las amenazas debidas a su trabajo».

Más predecible era la pérdida de nueve puestos por Estados Unidos (53) debido a las restricciones de la libertad a causa de las medidas tomadas contra el terrorismo. España, por su parte, pierde un puesto debido a «la aprobación por el gobierno catalán de una apremiante ley del audiovisual». Finlandia, Irlanda, Islandia y Países Bajos encabezan una clasificación cuyos puestos finales lo ocupan Cuba, Eritrea, Turkemistán y Corea del Norte.

México se encuentra en el lugar 132 de 168. [ver informe].

jueves, febrero 08, 2007

Los apolíticos

El año pasado escuché a una joven señora, casada, con preparación académica, integrante de una influyente corriente de opinión en la comunidad local, responder a una pregunta del tipo: Y usted… ¿qué opina?, con las siguientes palabras: ¡Soy apolítica!

Después de quedar asombrado por unos instantes, reaccioné y pensé inmediatamente: si le preguntara a esta señora acerca de una cuestión religiosa, como podría ser el tema del sacerdocio femenino o el aborto, o la misma existencia de Dios, me respondería: ¿Soy a-religiosa, o mejor dicho, soy atea?

Sinceramente, ¿una persona puede ser apolítica o atea? ¿Puede permanecer aislada y al margen de la realidad de su comunidad?

Frente al problema de la seguridad pública, ¿podemos permanecer neutrales?

Le preguntaría a los apolíticos: ¿Si en la escuela donde asisten sus hijos se impartiera una educación deficiente, con inadecuados planes de estudios y con un profesorado mal preparado, ustedes permanecerían apáticos y no se inconformarían?

Frente al problema del aborto, ¿a ustedes le da lo mismo que nazcan o mueran miles de niños, inocentes de la decisión que tomen sus padres, cada año?

Si su colonia popular o fraccionamiento residencial se quedara sin agua potable o para bañarse durante más de un mes, ¿permanecerían tan tranquilos como siempre?

Ante una injusticia de las autoridades que repercutiera en detrimento de la integridad física y moral de los ciudadanos, ¿continuarían en la indiferencia permanente?

Naturalmente que sí, ya que son apolíticos.

Ser político no significa ser militante activo de un determinado partido político ni implica participar de tiempo completo en un proceso electoral, como tampoco ser religioso implica tener que ser necesariamente sacerdote o miembro de una congregación religiosa.

Ser político, como ser religioso, implica tener una posición clara y definida respecto a los problemas y cuestiones sociales, religiosas, culturales, políticas y éticas que ocurren en la comunidad. Significa opinar y defender las ideas propias acerca de los temas que se discuten y son de vital importancia para el buen funcionamiento de nuestra sociedad. Significa participar activamente en la toma de decisiones de nuestra localidad.

Podemos no participar activamente en un partido político, podemos no estar inscritos en una cofradía o en un seminario, pero no podemos permanecer al margen ni aislados de lo que ocurre a nuestro alrededor.

Podemos ser malos ciudadanos, apáticos, indiferentes, indecisos y timoratos, pero no podemos ser ni ateos ni apolíticos. Debemos creer en algo o en alguien, tener ideas propias y definidas, expresarlas y defenderlas.

No podemos escondernos tras el escudo de la imparcialidad o la insensibilidad, si eso significa eludir los problemas o permanecer al margen de la toma de decisiones que son trascendentales para nuestra sociedad.

lunes, febrero 05, 2007

El nuevo ejército de Dios

El documental de Tom Hurwitz y Jed Rothsteinque El Futuro Ejército de Dios (God's next Army) sigue los pasos de los estudiantes del Colegio Patrick Henry (PHC), quienes están siendo amaestrados para ser la nueva generación de líderes políticos cristianos conservadores. El objetivo: producir estudiantes que dirijan la nación y determinen la cultura. Este documental sigue el curso de los estudiantes, en un colegio que durante los últimos dos años ha tenido más internos de la Casa Blanca que cualquier otro colegio de América. El resultado es el triunfo de esta joven institución en las escalas del poder, gracias a su promoción de la ideología conservadora.

Este colegio, fundado hace 5 años en Virginia, cerca de Washington D.C. tiene como misión entrenar a jóvenes fundamentalistas cristianos para convertirse en la siguiente generación de líderes políticos y culturales americanos. Aunque la separación de iglesia y estado está en los cimientos de la Constitución de EE.UU, con apoyo económico de la comunidad evangélica el colegio apunta a "recristianizar" América; para "preservar el mundo del pecado del hombre."

Los estudiantes del PHC son un grupo aislado que viene de comunidades cerradas en las que todos rezan juntos y comparten determinadas certezas morales. La mayoría se han educado en sus casas y no han tenido contacto ni con la diversidad social, ni con la discusión intelectual y política de las escuelas normales. Derek Archer, un estudiante en ciernes del PHC cree que la educación en su casa le ha protegido de "la decadencia moral del mundo".

Una vez en el college, los estudiantes firman un pacto ceremonial que les obliga a un estricto código de conducta: nada de alcohol, drogas o literatura obscena; el sexo se reserva para el matrimonio; los conflictos personales se resuelven bíblicamente; los estudiantes tendrán una conducta irreprochable, defenderán los postulados del cristianismo evangelico, y dirigirán la nación por y para Cristo.

Todos en el PHC, incluyendo los profesores, firman también una profesión de fe que incluye las siguientes afirmaciones:
  • La Biblia en su totalidad… es la palabra inspirada de Dios, infalible en sus manuscritos originales, y la única autoridad infalible y suficiente para una vida cristiana.
  • El Hombre es pecador por naturaleza e inherentemente en la necesidad de la salvación, que sólo se halla mediante la fe en Jesucristo y Su Sangre derramada.
  • Satan existe como un ser personal y malevolente, que actúa como tentador y acusador, para el cual el Infierno, el lugar de eterno castigo, fue preparado, donde todos los que mueren fuera de Cristo serán confinados en tormento consciente por toda la eternidad.
Hay imperativos políticos además de bíblicos. Los estudiantes se entrenan extensamente en técnicas de debate político, ganando trofeos nacionales. El centro está extremadamente bien relacionado en Washington, y los estudiantes salen disparados hacia puestos de becario trabajando para políticos clave.

El Futuro Ejército de Dios muestra a estudiantes dando sus primeros pasos hacia el poder, haciendo encuestas para un candidato republicano clave. Visitan un lobby conservador que se opone al pago de compensaciones a la gente afectada por los asbestos, y tratan de rechazar los impuestos sobre la propiedad de tierras porque "la tierra es del Señor."

Ayudado por influyentes conexiones, el PHC ya ha proporcionado a la Casa Blanca más becarios e internos que ningún otro centro del país, y hay más en la cola esperando su turno -el turno de convertirse en "figuras clave de una república Cristiana"-.

domingo, febrero 04, 2007

Los medios toman la palabra


Los medios informativos ponen las ideas e información a disposición de los individuos y las comunidades. Pueden actuar como foros y permitir a sus audiencias comparar y verificar datos; pueden también ser herramientas al servicio de los individuos, que gracias a ellos pueden evaluar la actuación de sus dirigentes y ejercer los derechos democráticos que les corresponden como ciudadanos.

En su primer número del 2007, el Correo de la UNESCO repasa algunas acciones emprendidas por la Organización para ayudar a diferentes países a dotarse de una prensa adaptada a sus necesidades específicas, a informarse sobre las dificultades y las soluciones que se les ofrecen, a compartir experiencias y puntos de vida que contribuyen a ensalzar la cultura de cada uno.

A través del Sector de la Comunicación y de la Información y de su Programa Internacional para el Desarrollo de los Medios de Comunicación (PIDC), la UNESCO apoya numerosos proyectos en el mundo entero.

1) Territorios Palestinos: el desafío de informar. Lana Shaheen fue una de las diez reporteras palestinas de televisión que participaron en el curso patrocinado por la UNESCO en el Centro Al Yazira de Qatar. Desde que regresó tuvo que ajustar lo aprendido con la ruda realidad de una zona conflictiva de mucha tensión. Continuar leyendo.

2) Mongolia: teoría y práctica del periodismo de investigación. En 2005, la UNESCO inició en Mongolia el programa “Medios para una gobernanza transparente” con objeto de sensibilizar a los periodistas sobre el flagelo de la corrupción y formarlos en el periodismo de investigación. Enkhbaatar G., redactor del diario “Ardyn Erkh”, describe la experiencia. Continuar leyendo.

3) Revolución mediática en Cabo Verde. Catorce años después de la creación de la primera radio privada del país, Cabo Verde destaca en materia de libertad de prensa, como demuestra la adopción de una serie de medidas para garantizar al público una información pluralista y de calidad. Continuar leyendo.

4) Las radios del Caribe comparten frecuencia. Gracias a un portal de Internet, emisoras de radio locales de Haití, Jamaica o Guyana comparten recursos comunes superando las barreras lingüísticas y geográficas. Continuar leyendo.

sábado, febrero 03, 2007

La generación de Josué

El entrenamiento de los niños para ser parte del ejército de dios es parte de una estrategia elaborada por altos operativos del movimiento fascista cristiano. Michael Farris, fundador y presidente de la Universidad Patrick Henry, nombró “generación de Josué” al movimiento que se encarga de convertir a los niños que estudian en casa en activistas políticos. (En la Biblia, Josué es el comandante en jefe del ejército de Moisés. Moisés liberó a los israelitas de la esclavitud y los guió hacia la “tierra prometida”, pero fue Josué quien dirigió su conquista).

Farris ha sido un fascista cristiano por mucho tiempo. Es un protegido de Tim LaHaye (autor de la serie de Dejados atrás) y fue consejero en jefe de Concerned Women of America. En 1983 fundó la Asociación de Home School Legal Defense, la cual ha trazado el camino para el crecimiento de la enseñanza en los hogares. En su libro Generation Joshua, Farris escribe que el movimiento de enseñanza en el hogar “tendrá éxito cuando nuestros niños, la generación de Josué, se involucren de todo corazón en la lucha para reconquistar la nación”.

Todos los estudiantes del campamento son educados en el hogar. El número de niños que son educados en el hogar ha incrementado significativamente en años recientes, de pocas decenas de miles en los años 80 a alrededor de 1.1 a 2.1 millones hoy. De acuerdo a Jesus Camp, el 75% de estos niños educados en el hogar son hijos de padres cristianos evangélicos.

Toda una industria ha crecido proveyendo libros de texto, videos y otros “materiales educativos” a los padres cristianos que educan en sus hogares, donde enseñan por qué la evolución es mala, que la Tierra solo tiene 6,000 años, que Estados Unidos se fundó como “una nación cristiana”, que el Gran Cañón se formó durante la inundación de Noé, que los humanos coexistían con los dinosaurios en “el Jardín del Edén” y otras cosas sin sentido.

Si alguien piensa que esto es una estrategia sin mucha posibilidad de éxito, vean el impacto que tiene hasta el momento. La Universidad Patrick Henry de Farris, dirigida especialmente a estudiantes evangélicos educados en casa, proporcionó el 7% de internos en la Casa Blanca en el 2004. Veintidós congresistas han empleado a uno o más de esos internos y uno de los graduados forma parte del personal de Karl Rove. No está tan mal para una escuela que recibe a menos de 100 estudiantes al año.

En el 2004 se formó una organización política llamada “Generación Josué”. Esta envió grupos de jóvenes adoctrinados a ayudar en campañas para el Senado, como las de Tom Colburn (quien pidió la pena de muerte para médicos que practicaran abortos) y Jim DeMint (quien dijo que a los homosexuales y las embarazadas solteras no se les debería permitir enseñar en las escuelas públicas).

Todos los que se preocupen por nuestro futuro, tienen que ver Jesus Camp. Es impactante y da miedo enfrentarse al movimiento fascista cristiano que busca convertir este país en un estado cristiano. Es un movimiento con apoyo de los altos niveles de la clase dominante, formado a lo largo de décadas, que tiene la determinación de alcanzar su meta. Y para ser honestos, han avanzado mucho. Aquellos que quieran ver un futuro diferente al planeado por estos ayatolas necesitan luchar con mayor determinación y un gran sentido de urgencia para cambiar el rumbo por el que nuestra sociedad va.

Jesus Camp

Dirigido por las cineastas estadounidenses, Heidi Ewing y Rachael Grady, tras su reconocido anterior trabajo, The boys of Baraka, el documental está nominado al Oscar de este año. Además ha obtenido en 2006 el Premio especial de Jurado en el Festival de Tribeca, Mención en Sundance y Gran premio del Jurado en Silverdocs.

Al mirar esto, los liberales extremistas temblarán de miedo”. Pastora Becky Fischer en Jesus Camp

Es el campamento de entrenamiento del futuro ejército de dios”. Neva Chonin, San Francisco Chronicle

La película Jesus Camp sigue a un grupo de niños que van al campamento de verano Kids on Fire de la pastora Becky Fischer, donde los enseñan a ser soldados entregados del “ejército de dios” para reconquistar a América en nombre de Cristo.

Es fácil ver el daño que les inyectan a estos niños los cristianos fundamentalistas. A Tori, de 11 años de edad, una de los tres niños en los que se enfoca el documental, le encanta bailar el heavy metal cristiano pero le preocupa que no siempre baila para dios sino por mero placer. La pastora Becky les advierte a los niños de los peligros de Harry Potter: “Los hechiceros son enemigos de Dios. Si Harry Potter hubiera aparecido en la Biblia, habría sido condenado a muerte”.

De cualquier forma, el daño a los individuos no es el peor horror. La pastora Becky comenta que quiere el mismo nivel de frenesí religioso en los jóvenes del campamento como el que existe en las escuelas que entrenan a jóvenes fundamentalistas islámicos que cometerán ataques suicidas. “Quiero ver que entreguen sus vidas al evangelio de forma tan radical como sucede en Palestina, Pakistán y todos esos lugares”, Fischer comenta, mencionando que los niños de esos países están listos para inmolarse y empuñar ametralladoras. “Tenemos que levantarnos y reconquistar la nación”, afirma.

Al inicio del campamento los niños realizan números de danza militar donde visten atuendos de combate y se pintan la cara de camuflaje. “Nos entrenan para ser el ejército de dios”, comenta uno de los niños.

En una de las escenas más escalofriantes de la película, un consejero sube al escenario y les pregunta a niños de 6 a 11 años si están listos para “dar su vida a Jesús”. Declama que los enemigos de dios han quitado la religión de las escuelas públicas y entona una canción sobre “destruir el poder del mal en esta nación”. Esto alcanza un nivel de frenesí cuando los niños rompen tazas de cerámica con una leyenda que dice “gobierno”. La pastora Becky comienza a gritar una y otra vez al micrófono “¡Esto es guerra! ¿Eres parte de esto o no?”.

En otra escena un consejero trae una imagen de cartón de tamaño natural del presidente Bush. A los niños se les indica que bendigan al presidente porque se ha rodeado de personas “llenas de espíritu”. Los niños colocan las manos sobre el cartón y son invitados a cantar una nación bajo Dios y jueces honrados (esto en referencia a la nominación del juez conservador Alito a la Suprema Corte, lo cual sucedía durante el rodaje de la película). Becky Fischer y su campamento no son apenas un grupo de locos. Ella es un soldado del movimiento fascista cristiano.

Hacia el final de la película, nos lleva a una iglesia enorme en Colorado Springs dirigida por Ted Haggard, un líder nacional del movimiento fascista cristiano. Miles de personas atienden los sermones de Haggard, quien también es el presidente de la Asociación Nacional Evangélica, con 30 millones de miembros. Es parte de un grupo de cristianos de derecha que hablan con el presidente cada semana.

El sermón de Haggard es escalofriante. “Hemos decidido que la Biblia es la palabra de Dios y no necesitamos una asamblea porque sabemos lo que la Biblia dice”. Esto nos hace pensar en todas las cosas que la Biblia dice, desde la pena de muerte para los homosexuales, los hijos desobedientes y los incrédulos, al papel supeditado de la mujer, a las instrucciones de que el esclavo debe obedecer a su amo, incluso si ellos son crueles. “Esta es una guerra masiva todos los días. Que comience la batalla”, continúa Haggard.

Hace unos meses, el reverendo Ted Haggard, presidente en aquel momento de la Asociación Nacional de Evangélicos de Estados Unidos (30 millones de miembros) fue acusado por un antiguo prostituto de haber contratado sus servicios y haberle comprado metanfetamina. Haggard era uno de los líderes religiosos más influyentes del país, además de figura clave en la movilización de los votos de los conservadores culturales a favor de Bush. En noviembre de 2006, fue relevado de sus cargos en la Iglesia Evangélica.

Las directoras, Heidi Ewing y Rachael Grady, insisten en que su objetivo ha sido presentar los hechos sin marcar un punto de vista al espectador.

viernes, enero 26, 2007

Manifiesto contra la tortura

El Congreso de los Estados Unidos de América acaba de aprobar, con la firma del Presidente, una ley —la Military Commissions Act of 2006— que justifica y propicia la práctica de la tortura, mediante la autorización de interrogatorios coercitivos y la imposición de dolor físico y mental como procedimiento pretendidamente legal. Lo ha hecho en nombre de una Guerra global contra el terrorismo cuya expresa indefinición jurídica permite comprender entre sus objetivos estratégicos y tácticos tanto a verdaderos criminales, como a grupos o personas que se enfrentan a ocupaciones militares o gobiernos tiránicos -a las que el derecho internacional garantiza el estatuto de combatientes-, organizaciones y movimientos de defensa civil o de resistencia, y a simples ciudadanos.

Esta legalización de la tortura corona una serie de escándalos globales que han puesto de manifiesto su uso por parte de agentes y militares de esa misma Guerra global, sobre quienes ellos discrecionalmente dispongan, principalmente en prisiones secretas y campos militares de detención.

La tortura es un medio violento destinado a destruir la integridad moral y física del ser humano y anular su voluntad. Tanto los llamados métodos científicos de interrogación coercitiva, como las técnicas de agresión eléctrica, química, física y psíquica definen uno y el mismo sistema de violación, degradación y sujeción de la persona. Sólo los gobiernos despóticos, corruptos o belicistas han hecho uso de esas prácticas deshumanizadoras. Sólo los sistemas totalitarios les han dado carta de legitimidad. Las comunidades democráticas, la conciencia moral y religiosa de los pueblos, el más elemental humanismo no han dejado de oponerse a sus ultrajes y a su crueldad.

La aplicación de la tortura se extiende deliberadamente a grupos sociales amplios, comprendiendo las familias, los círculos sociales o las comunidades religiosas que puedan disponer de información directa o indirecta sobre cualquier forma de resistencia política, sea o no violenta. Pero la tortura no sólo es una práctica cruel, sino que construye además todo un sistema de terror y coerción sociales. Su último objetivo es humillar y deshumanizar a las comunidades en las que se aplica, destruir sus vínculos de solidaridad, vaciar su confianza en sí mismas y liquidar su voluntad colectiva. Es la expresión siniestra de un poder ilimitado sobre los lugares más íntimos del cuerpo y sobre naciones enteras, en un mundo en el que cada día hay más injusticia y desigualdad y más desesperación.

La práctica militarmente organizada de la tortura, los abusos sexuales y de todo tipo contra hombres y mujeres, los encarcelamientos clandestinos y las desapariciones forzadas, no son una noticia nueva en la historia del Tercer Mundo, y de América Latina en particular. Ha sido más bien una constante histórica de la dominación colonial, neocolonial, socialista y neoliberal.

Pero su justificación por parte de las autoridades norteamericanas tiene consecuencias globales más graves todavía. Muchos gobiernos se han servido de la tortura, pero no podían legitimarla, ni pretendían defender y difundir la libertad con esta clase de métodos. Hoy, la propaganda a favor de la tortura en nombre de la llamada Guerra contra el terrorismo ofrece a estos gobiernos una siniestra coartada para su uso pasado, presente y futuro. Legalizada o no, la tortura es una práctica aberrante condenada por principios elementales de humanidad.

En los últimos años hemos asistido al recorte, la instrumentalización y neutralización de estos mismos derechos, hasta el extremo de hacerlos irreconocibles. El derecho a la integridad física y moral de la persona, a la defensa jurídica de su inocencia frente a poderes corporativos y estatales, y a la resistencia contra constantes violaciones del territorio, del ecosistema y de la propia vida humana ha sido una y otra vez violado. La propaganda de guerra y la legitimación de la tortura coronan este proceso regresivo de una humanidad amenazada.

Apelamos el respeto sagrado a la dignidad humana, a su integridad física y espiritual, y a su soberanía moral. Exigimos el rechazo de la tortura como una práctica inhumana, contraria a toda forma civilizada de convivencia, y opuesta a toda verdadera restauración de una dañada comunidad pacífica de los pueblos: en nombre de los Derechos Humanos.