martes, septiembre 11, 2007

Allende, una fuerza racional

Por Osvaldo Puccio Huidobro, embajador de Chile en España (EL PAÍS, 11/09/07):

Una extraña reacción me hizo mirar el reloj que pocos días antes me había regalado el presidente Allende para comprobar que, efectivamente, la primera bomba que caía sobre el Palacio de La Moneda cumplía la amenaza que de no salir de la sede de los presidentes de Chile a las doce en punto, los Hawker Hunter atacarían. El estruendo fue descomunal, miré a mi alrededor y en apariencia quienes ahí estaban, el presidente Allende a pocos metros, no habían sufrido daños; luego vendría uno y otro bombazo que ponían término a un extraordinario experimento cuyo programa explícito era construir una sociedad nueva al sur del sur del mundo respetando la larga tradición democrática e institucional de un país.

El final del Chile democrático, admirado y querido, del país pequeño y de dos nobeles de poesía, el que había sabido ir consolidando una impronta progresista y de mejoras, de integración e inclusión social, de conflictos sociales que tenían su cauce y expresión fundamental en partidos, sindicatos, pensadores e instituciones encontraba su representación simbólica en la muerte de Salvador Allende.

La decisión suprema de Allende de cumplir el compromiso que había adquirido con su pueblo y con las instituciones en que este se representaba fue la afirmación ética, pero sobre todo política de un modo de entender el compromiso democrático. En este sentido, la muerte de Allende es menos un gesto de sacrificio de connotaciones místicas y salvíficas, menos una señal de liberación a través de la muerte y el dolor propios de una cultura y una cosmovisión distinta a lo que Allende era, y mucho más un acto de profunda racionalidad laica, republicana, democrática, no sólo entroncado profundamente con la historia y la tradición de Chile y por tanto radicalmente contrastante con la conducta y la actitud de las fuerzas que se alzaban, sino también contrastado con una izquierda a la sazón muy hegemónica impregnada de espíritu misionero y algo convencida de que la retórica aleccionadora era dedo suficiente para tapar el sol de la realidad. Ésta elaboró una versión mitificada hasta el kitsch de lo sucedido aquel día que despojaba el gesto de Allende justamente de su fuerza racional, de su carácter de decisión profundamente política, de su entroncamiento con instituciones y del respeto a éstas y su preeminencia.

Al entender su muerte como un acto consistente con su obligación y su lealtad para con un mandato constitucionalmente legítimo e imperativo, Allende encarnaba así en su persona la destrucción de la institucionalidad democrática en Chile que los golpistas llevaban adelante. Con ello convertía en irremediablemente fallido desde el punto de vista de la democracia la acción de ellos y sus ejecutores armados -los años posteriores darían más de muchas muestras de la catadura del que aquel día procuraba treparse a hora nona al liderazgo de los que iban ganando-. Allende con su gesto afirmaba así una segunda novedad para el debate y la acción de aquellos que quieren ser sujetos de cambio social. Si la primera novedad afirmada por la “vía chilena al socialismo” fue la búsqueda de conjugar la transformación socialista con la democracia representativa, esta segunda era que la recuperación de la democracia sólo era factible luchando contra la dictadura a través de la conformación de mayorías sociales, políticas y culturales suficientes para procurar, impulsar y hacer posible la transición por los caminos de la institucionalidad y el cambio gradual.

Luego de aquel día vino un tiempo largo de horrores y dolores, pero también un tiempo prolongado de articulaciones y reencuentros, de concesiones y avances parciales, de búsqueda de formas y caminos inéditos. En ello los chilenos -y aquí es debido no hacer distinciones porque en este camino complejo han aportado de uno y otro modo gentes de las más diversas procedencias- podemos estar orgullosos.

Lo que ha ido sucediendo en Chile ha sido un proceso extenso y erizado de contradicciones a veces difícil de comprender, sobre todo para aquellos que, aun desde el cariño, consideran que en el “tercer mundo” el progresismo está llamado a tener comportamientos políticos ideologizados, unívocos y maniqueos en donde la complejidad, la sofisticación y la necesaria ambigüedad de algunos procesos simplemente no corresponde.

Son sabidos los avances del Chile democrático, en donde no sólo se destaca el brillo de las cifras de una economía sólida y abierta, o su activa inserción internacional, o un salto inédito en la calidad de las infraestructuras, o notables logros sociales como la reducción estadística de la pobreza del 37% al 18% de la población en sólo tres lustros, o datos tan significativos como que de diez estudiantes universitarios, siete son el primer miembro de su familia que llega a ese nivel, sino una situación en derechos humanos que nos permite afirmar, no sin orgullo, que no hay prácticamente ni un responsable directo que no esté judicializado y algunos de ellos ya con penas que van entre treinta años y cadena perpetua, altos mandos incluidos, o que no hay un solo grupo cuyos derechos hayan sido conculcados y que no tenga algún tipo de reparación moral y también pecuniaria. Es este contexto el que explica y al mismo tiempo se representa en la presidenta Bachelet.

Las tareas pendientes son infinitas y los desafíos para dar el brinco al desarrollo -de cuyo umbral Chile nunca ha estado tan cerca-, más que suficientes; desde luego acometer tareas que tienen que ver con la institucionalidad pública y que son urgentes, avanzar a tranco firme en la descentralización y sobre todo hacer un giro copernicano en formas de distribución de la riqueza que se hacen cada día insostenibles. Para ello es tan perentorio como apremiante buscar nuevas formas y espacios de debate, diálogo y articulación social y política, aun cuando los signos de los tiempos y no sólo en Chile parezcan suponer que en la disputa por el poder hay que apelar a todo menos a las ideas, la inteligencia y tan siquiera a las visiones de plazo largo.

Aquellas niñas que nacieron aquel Martes de 1973 tienen ahora, al decir de Neruda, la edad de las madres bellas. Pocos hechos han marcado, más allá del tiempo transcurrido, a tantos en la historia nueva como el golpe en Chile, y a las finales, las chilenas y chilenos pareciera hemos aprendido la lección.

Conspiraciones y argumentos

Por Walter Laqueur, director del Instituto de Estudios Estratégicos de Washington. Traducción: José María Puig de la Bellacasa (LA VANGUARDIA, 09/09/07):

John Mearsheimer, de Chicago, y Stephen Walt, de Harvard, son los politólogos más citados estos días en los medios de comunicación estadounidenses. Ambos se hicieron famosos hace un año y medio al publicar un artículo en el que afirmaban que el grupo de presión israelí en Washington es muy poderoso y que, dado que la alianza de Estados Unidos con Israel es contraria a los intereses estadounidenses, debería darse por finalizada. Tal grupo de presión actúa, a su juicio, a título de censor, de forma que ataja de hecho todo tipo de puntos de vista críticos con relación a Israel por considerarlos antisemitas. Las reconvenciones de estos politólogos han aparecido ahora en forma de libro y han desencadenado un amplio debate; sus autores han sido censurados por falta de objetividad, aunque también se les ha defendido desde otros ángulos.

Existe, efectivamente, un poderoso y bien organizado grupo de presión judío en Washington y no siempre ha hecho uso correcto de su influencia. Ha apoyado al Likud en Israel, y Rabin, siendo primer ministro, se quejó de su parcialidad. No ha criticado la política del Gobierno israelí de respaldo de los colonos en los territorios ocupados y no ha apoyado mucho que digamos el proceso de paz. Si estos autores se hubieran circunscrito a estas acusaciones y críticas habrían dispuesto de un buen punto de partida para entablar un debate objetivo.

Desgraciadamente, han ido mucho más lejos, exponiéndose a la crítica e incluso al ridículo. Argumentan que cabe cargar en la cuenta de Israel la responsabilidad de los ataques del 11-S y la decisión de invadir Iraq. Y si tales cosas no son atribuibles al grupo de presión israelí, lo son a los neoconservadores, judíos en su mayoría. Pero tal razonamiento topa con un problema, ya que ni uno solo de los responsables de la adopción de decisiones - el presidente, los responsables de Asuntos Exteriores y Defensa, el director de la CIA y del Consejo de Seguridad Nacional, etcétera- eran judíos, sionistas o neoconservadores. Cabría oponer que éstos eran simples marionetas manipuladas por fuerzas ocultas en la sombra, pero en tal caso entramos en el ámbito de las teorías de la conspiración, donde cada cual puede sostener lo que quiera sin esperar que le tomen en serio.

¿Cómo se adoptan las decisiones en Washington?

Se trata de una cuestión no siempre fácil de entender. Existe efectivamente un poderoso grupo de presión israelí en Washington, pero podrían hacerse apuestas sobre si es o no más poderoso que, por ejemplo, la Asociación Nacional del Rifle (NRA) o la Asociación de Personas Mayores (AARP), para no hablar de las empresas petroleras o de los fabricantes de armas. Este grupo de presión no puede ejercer la censura. Si así fuera, los dos autores mencionados no habrían encontrado editores de primer nivel que publicaran su libro; no viven en Washington y no poseen experiencia de primera mano sobre la forma de actuar del Gobierno ni sobre la forma de adopción de las decisiones. Por mi parte, no iré tan lejos como el ex secretario de Estado George Schultz - buen conocedor de cómo se cuece la política exterior-, quien ha calificado este libro de absurdo y disparate. Sin embargo, sus autores deberían haber sabido que las decisiones sobre la guerra y la paz conciernen únicamente al presidente y sus inmediatos colaboradores.

El grupo de presión en cuestión, ciertamente, puede influir en el Congreso y en consecuencia en los asuntos del país, pero en modo alguno puede confiar en poder presionar a voluntad al presidente. Ninguno de los últimos presidentes era especialmente proisraelí ni sintonizaba con los judíos; desde luego, no era el caso de Nixon ni de Carter, ni tampoco de los Bush, padre o hijo. En lo referente a los presidentes republicanos, el grupo de presión israelí no podía esperar influir en ellos en absoluto, porque la mayoría de los judíos estadounidenses ha votado siempre por los demócratas. Estos profesores de las universidades de Chicago y Harvard deberían haber sabido todo esto, pero el caso es que han propuesto muchas conclusiones erróneas. Su libro ha obtenido un éxito notable. ¿Por qué razón? Considero que ello guarda relación con la gran popularidad de las teorías de la conspiración. Según los sondeos de opinión, alrededor de un 30% en el área occidental y de una proporción superior en el mundo musulmán y Rusia creen en sólidas conspiraciones a cargo de fuerzas siniestras.

Israel no goza actualmente de popularidad. Hay gente (y no es poca) que cree que de no ser por Israel se evaporaría la mayoría de los problemas mundiales. No habría atentados o explosiones en Casablanca o Hyderabad, Londres o Madrid. No habría combates ni enfrentamientos en Cachemira o Nigeria. Los suníes no matarían a los chiíes (ni viceversa), Ahmadineyad se convertiría en un pacifista, las comunidades musulmanas en Europa se integrarían sin problemas, Osama bin Laden impulsaría proyectos agrícolas en Sudán y el petróleo costaría la mitad de su precio actual o menos. Para tales personas, el libro de estos dos profesores estadounidenses será de gran interés.

En todo caso, ¿cuál fue el factor determinante de la decisión de invadir Iraq? Richard Haas, ex alto cargo de la Administración estadounidense, ha dicho que no lo sabe, añadiendo que cree que no lo sabrá en toda su vida. Y Haas está sólo en la cincuentena.

Seis imágenes para entender el Cosmos

El monstruo del centro de la galaxia

Panorámica del núcleo galáctico en rayos X, del telescopio Chandra (NASA). El destello a la izquierda delata el agujero negro supermasivo.El centro de la Vía Láctea es una región turbulenta con mucho polvo, lo que la hace inaccesible para los telescopios que detectan la misma luz que vemos nosotros. Pero no para los telescopios que ven luz de otras longitudes de onda. Gracias a ellos se sabe que el centro de la galaxia, a 25.000 años luz de nosotros, lo ocupa un agujero negro monstruo llamado Sagitario A*, en el que una masa de varios millones de soles estaría comprimida en un espacio menor que el de la órbita terrestre. Esta imagen muestra el núcleo galáctico en rayos X. Es, sin embargo, un monstruo tranquilo, que ha limpiado ya la región circundante de gas, polvo y estrellas.







Júpiter

















Restos de una explosión

















El Sol















Baile de astros
















Sumideros cósmicos

La autocensura en China

M. R. S - Madrid - 11/09/2007

Buscar a través de la versión china de Google y de otros buscadores palabras como Taiwan o Tiananmen pueden no dar el resultado esperado. La compañía fundada por Larry Page y Sergey Brim acepta autocensurarse en China.

El mayor buscador de Internet, con 200 millones de visitas al día, suprime las referencias a asuntos considerados sensibles por las autoridades chinas, como los enfrentamientos con Taiwan y Tíbet. Además, la versión china de Google prohíbe la búsqueda de más de mil términos y expresiones.

China es uno de los países que más contenidos censuran en la red, sin embargo, lo hacen, según organizaciones como Reporteros Sin Fronteras, en connivencia con las empresas. Hace unos días, otro buscador de Internet, Yahoo!, era procesado en Estados Unidos por colaborar con las autoridades chinas y entregarles las direcciones IP -algo así como la matrícula del ordenador- de dos ciberdisidentes políticos chinos. La información proporcionada por esta compañía permitió la localización y la detención de estos dos disidentes, que cumplen ahora diez años de cárcel.

"A pesar de la censura, es mejor estar presentes en China que dejar el país aislado", asegura Peter Fleischer, asesor de política de privacidad de Google. "En China, los usuarios conocen que hay esta censura. Además, nuestro buscador allí informa de esto y ofrece la posibilidad de visitar la versión generalista del buscador", dice Fleischer.

En Google aseguran que intentan evitar la confrontación con las autoridades chinas restringiendo el número de servicios y contenidos que ofrece a los internautas de este país. El correo electrónico, los salones de chat y los servicios de blogs no están disponibles en este país, para "evitar", según Google, que el Gobierno chino pueda exigirles revelar información personal de sus usuarios. Algo que, según la empresa, sólo proporciona si la petición es válida y va acompañada de una orden judicial.

Un terrorista suicida de 15 años

I. CEMBRERO - Rabat - 11/09/2007

Abandonó el domicilio familiar en junio, unos días antes de pasar el examen de reválida. Tres meses después, sus padres han descubierto que "el más tranquilo de sus hijos" era el terrorista que el sábado pasado se voló con una furgoneta ante un cuartel de la Marina en Dellys (este de Argelia), causando 30 muertos. Se llamaba Nabil Bel-kacemi y tenía 15 años.

Sonriente, con uniforme militar y un fusil Kaláshnikov, Nabil apareció en un vídeo difundido en la noche del sábado por Al Qaeda del Magreb Islámico, en el que reivindica el atentado de Dellys y el que tuvo lugar 48 horas antes en Batna y causó 22 muertos. "Le gustaba mucho jugar al fútbol y todo el mundo reconoce que era muy educado", explicó su madre, entre lágrimas, a un periodista del diario El Watan que localizó a la familia en Bachdjarah, un suburbio de Argel. "Rezaba, pero no tenía un comportamiento extremista. Nunca rechazó la televisión ni la música. Nunca hablaba de política. Un día empezó a frecuentar la mezquita de Apreuval, en Kuba, aunque seguía acudiendo a la escuela".

"Una noche pernoctó en la mezquita y después desapareció", continúa la madre del que, cuando se incorporó a las filas terroristas, eligió el apodo de Abumussab el Zarkaui, el jefe de Al Qaeda en Irak hasta su muerte en 2005. "Esa noche me llamó al móvil para decirme que no me preocupara, que regresaría". "Más tarde volvió a llamar con tono angustiado: 'Mamá, tengo miedo. No sé donde estoy. Quiero escaparme, pero temo que os maten'. Después colgó".

"Sé que le han obligado a subirse a esa maldita furgoneta para matar a los marineros", denuncia la madre de Nabil. "Están matando a nuestros hijos. ¿Por qué eligen a niños? Si fuese un adulto, diría que se lo merece porque se lo ha buscado, pero es sólo un niño al que los adultos han convertido en kamikaze".

¿Soy descendiente de Mahoma?

EFE - El Cairo - 10/09/2007

Han pasado 1.375 años desde la muerte de Mahoma, pero su estirpe parece más viva que nunca con los más de cinco millones de egipcios que se consideran descendientes del Profeta. Para ello, el "Sindicato de Descendientes del Profeta" tiene como tarea mantener puro el linaje de Mahoma y descartar posibles impostores.

Situado en un lujoso edificio de estilo neomorisco, cerca del barrio islámico de El Cairo, el sindicato se encarga de certificar si una persona es familiar del Profeta a través de una serie de pruebas. "Egipto es el país que más descendientes del Profeta acoge, con 60.000 familias registradas en nuestros archivos", dice orgulloso el presidente del sindicato, Ahmed Kamel Yasín.

El proceso para ser reconocido oficialmente como familiar del Profeta comienza cuando una persona que cree que puede ser descendiente de Mahoma acude al Sindicato. "En algunos lugares, sobre todo, en el Alto Egipto, la tradición oral es muy importante y se transmite de padres a hijos el origen de la familia", explica Yasín.

El candidato debe aportar algún documento que demuestre su pertenencia al clan para que sea examinado por un comité de expertos que elaborarán su árbol genealógico. Si el árbol llega hasta uno de los doce imanes descendientes de Mahoma, entonces el aspirante tendrá derecho a diploma y carné, ambos expedidos por el Sindicato.

Ser reconocido como descendiente del Profeta no tiene granjeada ninguna ventaja material -asegura Yasín-, pero sí una obligación: "Ser un ejemplo para los demás y no creerse mejor que el resto de los musulmanes", dice.

La obligación de ser ejemplo para los demás la tiene Ahmed Yehi, de 53 años, documentado como descendiente del Profeta, quien asegura que "reza mejor" desde que el comité de expertos del Sindicato comprobó en 1996 que estaba vinculado con el imán Husein. Una herencia que ha transmitido a su hijo de ocho años, la nueva generación que mantendrá viva la estirpe del Profeta.

Mahoma nunca estuvo en Egipto

Bien es cierto que Mahoma nunca pisó el país del Nilo, pero, según Yasín, su nieta Zeinab se refugió en Egipto tras la muerte de su hermano Husein en Kerbala (Irak) en donde permaneció hasta su muerte en torno al año 682 d.C. Zeinab se convirtió en un personaje tan popular entre los egipcios por sus buenas obras y su caridad con los más pobres que se construyó una mezquita sobre sus restos, que ha dado nombre a un barrio de El Cairo.

En la actualidad, Sayida Zeinab (Nuestra Señora Zeinab), tal y como es conocida, es muy adorada en Egipto, pese a que el credo musulmán del país, que es suní, no admite la veneración a los santos.

Hasta aquí todo tendría su lógica si no fuera por el detalle de que los sirios también reclaman ser depositarios de los restos de Zeinab: de hecho, existe una mezquita en Damasco que lleva su nombre, mientras que los saudíes dicen que falleció en la ciudad de Medina. Sin embargo, Yasín lo tiene claro: "¡Por supuesto que murió en Egipto!", dice, y afirma que desconoce la existencia de un santuario dedicado a Zeinab en la capital siria.

Si se excavara la mezquita de Sayida Zeinab y aparecieran sus restos, los análisis de ADN podrían ser los auténticos certificados de autenticidad, pero el "Sindicato de Descendientes" prefiere inclinarse por el método del árbol genealógico, que "es mejor".

domingo, septiembre 09, 2007

Pulso en el interior de Al Qaeda

Por LORETTA NAPOLEONI 09/09/2007

En el otoño de 2004, Al-Sharq al-Awsat, el periódico saudí con sede en Londres, publicó un relato que, según se rumoreaba, había escrito un miembro del círculo íntimo de Al Qaeda. En claro contraste con la imagen habitual de la organización como multinacional del terror, describía un grupo pequeño, plagado de luchas internas y dirigido por un megalómano saudí impopular, Osama bin Laden.

El problema fundamental era la obsesión de Bin Laden con Estados Unidos. El ala moderada de Al Qaeda le reprochaba que confiase en un grupo de patrocinadores saudíes que viajaban libremente a EE UU y que le habían convencido de que era un país débil e incapaz de soportar más de tres golpes: los atentados de 1998 contra las embajadas estadounidenses en África, el atentado de 2000 contra el portaaviones USS Cole y el atentado contra las Torres Gemelas. Los moderados atribuían esta idea a la arrogancia saudí y temían las represalias militares norteamericanas. Como también la temían los talibanes, que en su mayoría despreciaban a Bin Laden y sus amigos saudíes por su ostentación y su sentimiento de superioridad.

Los propios dirigentes talibanes consideraban a Bin Laden como un estorbo. Su obsesión de que los medios occidentales dieran publicidad a su odio hacia EE UU había enfurecido en más de una ocasión al mulá Omar, el líder espiritual talibán, cuyos valedores paquistaníes habían llegado a presionarle para que obligara a Osama a callarse o le expulsara del país. Pero el régimen necesitaba los 30 millones de dólares de renta pagados por los patrocinadores de Bin Laden y la pequeña industria de los campos de entrenamiento; el régimen talibán, que funcionaba como una réplica del califato islámico medieval, sufría una falta crónica de dinero. Y la animadversión del mulá Omar hacia las drogas había limitado la única fuente de ingresos exteriores: el opio.

Los partidarios de la línea dura dentro de Al Qaeda también temían las represalias estadounidenses, aunque por distintos motivos. Ya en 1998, bajo la dirección de Abu Hafas al Masri -uno de los fundadores de Al Qaeda, que murió en Kandahar-, habían presionado a Bin Laden para que adquiriese armas de destrucción masiva o construyera bombas sucias. Su idea era introducirlas de contrabando en Estados Unidos y almacenarlas allí para utilizarlas en el caso de que los estadounidenses invadieran Afganistán. Bin Laden nunca rechazó formalmente la propuesta, pero impidió a Al Masri que la llevara a cabo.

Construir una bomba sucia en Afganistán habría sido sencillo. Los talibanes habían recuperado suficiente cantidad de armas químicas y material radiactivo de la invasión soviética como para poder fabricar más de una, y en Al Qaeda había gente con los conocimientos necesarios para hacerlo. Sin embargo, cuando Al Masri se decidió a preguntar a los talibanes sobre los materiales químicos y radiactivos, descubrió que los habían vendido en secreto a los paquistaníes porque no se fiaban de los árabes. Los miembros de la línea dura pensaron que Bin Laden era el responsable de esa antipatía.

Bin Laden era aún más impopular fuera de Al Qaeda. La arrogancia y el sentimiento de superioridad propios de los saudíes habían deteriorado su imagen entre los yihadistas, jóvenes que veían en él una prolongación de las clases dirigentes saudíes. Entre ellos estaban Jattab, un joven guerrero saudí que, a finales de los noventa, dirigió a los muyahidin en Chechenia, y el jordano Abu Mussad al Zarqaui, que, entre 1999 y 2001, dirigió en Herat un campo de entrenamiento propio, bajo los auspicios de los talibanes.

La popularidad de Bin Laden entre los antiguos muyahidin era menor si cabe. Muchos le consideraban responsable de haber convertido Al Qaeda en una milicia de sus patrocinadores saudíes. Al Qaeda, formada en torno a las enseñanzas del jeque Azzam, nació como brazo militar de una insurgencia musulmana mundial, dentro del ejército de los árabes afganos. Hacia el final de la yihad antisoviética, Azzam empezó a imaginar un Afganistán libre de soviéticos y que fuera un refugio para el futuro ejército internacional de muyahidin, y les instó a independizarse de sus patrocinadores.

Ése fue el momento en el que Osama bin Laden, el representante de hecho de los intereses saudíes en Afganistán, chocó con los intereses del jeque Abdallah Azzam. Bin Laden y sus patrocinadores saudíes querían moldear Al Qaeda para convertirla en una organización independiente del futuro régimen afgano; no les interesaba la consolidación del poder en Afganistán. Desde luego, querían seguir dominando y manipulando el futuro de las brigadas árabes. Según el investigador egipcio Abderrahim Ali, Bin Laden estaba además muy influido por la facción egipcia de la Oficina Árabe-Afgana, que dirigía Ayman al Zauahiri. Este grupo quería incorporar Al Qaeda a las tácticas terroristas y transformarla en una organización armada; al acabar la yihad contra los soviéticos, pensaban servirse de Al Qaeda para impulsar la actividad terrorista en Egipto.

La disputa terminó con el asesinato del jeque Azzam el 24 de noviembre de 1989. A partir de ese momento, Bin Laden y Al Zauahiri se hicieron poco a poco con el control de la Oficina Árabe-Afgana y convirtieron Al Qaeda en una organización terrorista financiada con dinero saudí. El asesinato fue el primero de una serie que acabó con la vida de varios miembros de la Oficina, con reminiscencias de las purgas realizadas por Stalin entre los dirigentes bolcheviques. Estas purgas prepararon el terreno para el primer atentado contra las Torres Gemelas, en 1993. Según Muhamad Sadeq Awda, miembro de Al Qaeda en prisión, Bin Laden ordenó el asesinato de Azzam porque sospechaba que tenía lazos con la CIA. Sin embargo, muchos creen que fue Al Zauahiri, y no Bin Laden, quien ordenó las purgas. Hoy sigue siendo uno de los grandes misterios sin resolver.

En vísperas del 11-S, por tanto, Bin Laden era muy impopular, tanto entre sus seguidores y sus anfitriones como entre los miembros del movimiento yihadista. Como destaca Jason Burke, un premiado periodista de The Observer, Al Qaeda no era una multinacional del terror, sino una pequeña organización bastante desconocida fuera de Afganistán. Y al terminar la batalla de Tora Bora, Al Qaeda era una sombra de sí misma. Varios combatientes fundamentales, como Al Masri, habían muerto durante los ataques de la coalición en Afganistán, y varios millares más habían sido capturados y enviados a Guantánamo; en el transcurso del año siguiente, todos los dirigentes de la organización -excepto Bin Laden y Al Zauahiri- fueron capturados por el Ejército estadounidense y llevados a un lugar no revelado.

También desapareció la obsesión de Bin Laden de llevar el terrorismo al corazón de EE UU. Tras el 11-S, todos los grandes atentados los realizaron grupos locales en sus respectivos países: Pakistán y Bali en 2002; Uzbekistán, Turquía y Casablanca en 2003. La verdad es que el 11-S fue un episodio aislado en la historia de la violencia política islámica, del mismo modo que Al Qaeda era una organización armada islámica que era atípica. Ni el GIA argelino, ni la Yemaa Islamiya indonesia, ni los Hermanos Musulmanes de Egipto, ni el Movimiento Islámico de Uzbekistán habían atacado jamás a un enemigo tan lejano, sino que todos se habían dedicado siempre a los enemigos más próximos, los regímenes oligárquicos que imperan en el mundo musulmán.

La peculiaridad de Al Qaeda se debía a la naturaleza de sus promotores. A finales de los años setenta, varios patrocinadores de Arabia Saudí y el Golfo crearon Daw'ah, una red de organizaciones benéficas, empresas e inversiones directas para difundir la doctrina wahabí -la interpretación más conservadora del islam- en el mundo musulmán. Daw'ah financió a los muyahidin y, tras la victoria en Afganistán, fomentó la violencia islámica en todos los países musulmanes. Desde Uzbekistán hasta Somalia, desde Chechenia hasta Argelia, Daw'ah costeó una serie de organizaciones armadas que luchaban para establecer regímenes acordes con la sharía. Al Qaeda también se benefició del dinero de Daw'ah y Bin Laden fue uno de sus grandes agentes durante los años ochenta en Afganistán. Sin embargo, cuando le expulsaron de Arabia Saudí en los años noventa, se encontró con que no podía usar esos fondos para sufragar una rebelión en el país del que procedían sus donantes. Para esquivar el problema creó una organización armada transnacional cuyos objetivos serían los valedores de los saudíes, es decir, Estados Unidos. Si podía destruir Estados Unidos, podría derrocar el régimen saudí: éste era el mensaje oculto del manifiesto de 1998 contra los cruzados sionistas, suscrito por Al Zauahiri y motor de los atentados contra las embajadas estadounidenses en Kenia y Tanzania y el atentado contra el USS Cole en Yemen.

La ilusión de Bin Laden de que Estados Unidos se desintegraría después del tercer y definitivo ataque es equiparable a la absurda idea del Gobierno de Bush de que Al Qaeda estaba en el centro de una conspiración mundial de organizaciones armadas islámicas. Este engaño constituyó la base de la guerra contra el terror, que pronto se convirtió en una lucha contra las sombras de Al Qaeda. Por ejemplo, después de la batalla de Tora Bora, Bin Laden y Al Zauahiri desaparecieron por las buenas en la zona fronteriza entre Afganistán y Pakistán gobernada por los dirigentes tribales islámicos. Seis años después del 11-S, continúan en libertad.

En contra de los consejos de los servicios de espionaje de todo el mundo, EE UU desvió su atención hacia Irak con el argumento de que Sadam Husein formaba parte de la conspiración. "En Oriente Próximo, hasta los niños se reían de esa asociación", dijo Fouad Hussein, un periodista jordano que se entrevistó con Al Zarqaui en la cárcel. Todavía más increíble era el arsenal de armas de destrucción masiva de Sadam; si lo hubiera tenido, lo habría empleado antes de la invasión.

Para justificar un ataque preventivo contra Sadam, se inventó un vínculo ficticio entre Bin Laden y el dictador iraquí, y así nació el mito de Al Zarqaui, el hombre de Al Qaeda en Irak. La fabricación de pruebas falsas por Estados Unidos y la obsesión de los medios de comunicación con Al Qaeda fue su mitología. Una historia interminable de sangre, violencia o heroísmo, dependiendo de quién la contara, sustituyó a la verdad: que, con la caída del régimen talibán, Al Qaeda había dejado de existir. Las masas musulmanas, oprimidas por dirigentes corruptos y antidemocráticos e indignadas por la humillación diaria de los iraquíes, y los occidentales, aterrorizados por sus propios gobiernos, se creyeron el cuento.

La vieja dirección de Al Qaeda, ahora firmemente controlada por Al Zauahiri, reforzó esa idea a base de explotar su notoriedad y utilizar los medios de comunicación e Internet para difundir su propaganda. Al Qaeda se convirtió en distintivo de calidad en el repugnante campo del terror islamista. Bin Laden llegó a pretender negociar una tregua en Irak tras el atentado de Madrid en 2004, cuando la verdad era que prácticamente no podía mantenerse a sí mismo en su escondite. A finales de 2003, Al Zauahiri escribió una carta a Al Zarqaui para pedirle dinero.

La guerra de Irak devolvió la vida a Al Qaeda. De sus cenizas surgió un nuevo fénix, el alqaedismo, una nueva ideología antiimperialista. La entrada de Al Zarqaui -su icono fundamental- en Al Qaeda, como emir de la organización en Irak, selló la transición. Las organizaciones armadas islámicas, costeadas durante decenios por Daw'ah, entraron pronto bajo este paraguas ideológico; desde los pequeños grupos escindidos del GIA en Argelia hasta los grupos locales del Reino Unido, todos adoptaron la etiqueta de Al Qaeda. Irónicamente, como hace seis años, Osama bin Laden y Al Zauahiri no controlan lo que ocurre en el mundo yihadista, pese a ser los símbolos más importantes de un movimiento mundial creado por la paranoia occidental.

El Gobierno de Bush y sus más estrechos aliados conocían la verdadera historia de Al Qaeda. Si no inmediatamente después del 11-S, no cabe duda de que la captura de figuras clave como Binalshibh y Abu Zubayda les permitió tener una idea muy clara de las luchas internas de la organización. También conocían su verdadero poder y su fuerza. Michael Shuwer, responsable de la Unidad Osama de la CIA hasta 1999, asegura que informó a sus superiores sobre los auténticos peligros de Al Qaeda antes del 11-S. Después del atentado, aconsejó que capturasen vivo o muerto a Osama bin Laden inmediatamente, antes de que se convirtiera en un símbolo, pero sus palabras fueron ignoradas.

Si hoy vivimos en un mundo mucho más peligroso es porque los políticos manipularon la verdadera naturaleza de Al Qaeda y convirtieron la visión que tenía Osama bin Laden de EE UU en una profecía autocumplida. Si se hubieran empleado los recursos para llevar ante la justicia a Osama bin Laden y Al Zauahiri, Al Qaeda habría quedado relegada a los libros de historia en lugar de ocupar las primeras páginas de los periódicos. El sexto aniversario de la tragedia de las Torres Gemelas parece una buena ocasión para empezar a revelar la verdad y utilizarla con el fin de llevar la paz a nuestro mundo. Callar a Bin Laden y Al Zauahiri no acabará con la violencia islámica, pero sería un paso en la buena dirección. Otro paso más sería el de dar con una solución a la pesadilla iraquí y poner fin al paralelismo entre Al Qaeda y la guerra fría. Pequeños pasos hasta que todos los mitos de los seis últimos años queden al descubierto y sean destruidos.

Loretta Napoleoni es experta en financiación del terrorismo, asesora a varios Gobiernos en temas de lucha antiterrorista. Traducción de M. L. Rodríguez Tapia

jueves, septiembre 06, 2007

Una nueva rebelión en Congo amenaza la extracción de coltan, esencial para los móviles

R. L. / AGENCIAS - Madrid / Masisi - 06/09/2007

El este de la República Democrática de Congo (RDC), rico en coltan, mineral esencial para la telefonía móvil, vuelve a estar en guerra. Un general tutsi, Laurent Nkunda, acusado de crímenes de guerra por la Corte Penal Internacional, lleva dos semanas sublevado contra el Gobierno en la provincia de Kivu norte, donde está el parque de los gorilas de montaña más importante del mundo. Los combates han producido decenas de muertos y el éxodo masivo. Las guerras en la región de los Grandes Lagos han matado a más de cuatro millones de civiles desde 1994.

No es casual que el centro de la nueva rebelión sea Masisi, la capital de la extracción de coltan, un mineral estratégico que sirve para recubrir las baterías de los teléfonos móviles y de las consolas de los videojuegos más populares. Se calcula que el 12% de la producción mundial de este mineral (columbita-tantalatita) procede del este de Congo, país que posee el 80% de las reservas africanas conocidas de coltan.

Cuando en 1998 los ejércitos de Ruanda, Uganda y Congo peleaban por el control de esta provincia (Kivu norte, rica también en cereales), un informe de la ONU comparó la situación del coltan con los diamantes de sangre de Sierra Leona y Liberia, y señaló a los Gobiernos de Uganda y Ruanda como los grandes agitadores (y beneficiarios) de esa guerra, que según las ONG ha costado desde entonces más de cuatro millones de vidas.

Ahora, cuando en teoría existe un proceso de paz en marcha (desde 2003 y que desembocó en las elecciones de agosto de 2006) y una presencia masiva de tropas de la ONU en la RDC, 17.000 cascos azules, el general Nkunda lanza una nueva rebelión. No es la primera vez que sucede: estuvo en primera línea de la revuelta de los banyamulengues (tutsis congoleños en los Kivus) en noviembre de 1996, que liderada por el ex guerrillero Laurent Kabila acabó en mayo de 1997 con el régimen de Mobutu Sese Seko.

También estuvo Nkunda en el intento de golpe de Estado tutsi de agosto de 1998 contra Kabila, que ya no satisfacía las exigencias de sus patrocinadores, Uganda y Ruanda, y que degeneró en una guerra que llegó a enemistar a los viejos amigos (Yoweri Museveni, presidente de Uganda, y Paul Kagame, presidente de Ruanda), que lanzaron sus ejércitos tras el control de las materias primas.

La actual revuelta del general Nkunda, que dirige las brigadas 81ª y 83ª del Ejército de la RDC y que dice contar con 8.000 hombres armados, comenzó hace dos semanas, pero es en los últimos días cuando se ha agravado.

Aviones de Naciones Unidas han servido para transportar soldados y pertrechos del Ejército leal a Kinshasa y helicópteros artillados de la RDC de fabricación rusa han bombardeado posiciones rebeldes. Fuentes oficiales que cita la agencia Reuters sostienen que han dado muerte a 100 rebeldes, pero no existe confirmación independiente alguna.

Los combates han provocado un éxodo de una población civil diezmada por las guerras, el hambre, las enfermedades y los abusos de todas las partes en conflicto. Miles de ellos ya han cruzado la frontera con Uganda con la esperanza de salvar la vida.

Nkunda acusa al Gobierno de Joseph Kabila (hijo de Laurent Kabila, asesinado en 2001) de apoyar a la guerrilla hutu de las Fuerzas Democráticas de Liberación de Ruanda y su milicia interahamwe (los que matan juntos), responsables del genocidio de 800.000 tutsis y hutus moderados en la primavera de 1994 en Ruanda. El general rebelde asegura que ese apoyo pone en riesgo la supervivencia de los propios banyamulengues congoleños. Aunque nadie lo dice, es difícil pensar que Nkunda actúe sin el apoyo, o al menos consentimiento, de Ruanda, cuyo Ejército es el más potente de la zona. En la guerra de 1999-2003, Ruanda llegó a contar con una extensión de territorio 14 veces superior al suyo. La RDC es un inmenso país de 2,5 millones de kilómetros cuadrados, unas cinco veces España.

Amenaza para los gorilas

La nueva crisis de Congo ha llamado esta vez la atención internacional porque los combates se desarrollan cerca del parque nacional de Viruga, donde habitan los gorilas de montaña. Se calcula que quedan unos 700 ejemplares entre las fronteras de la República Democrática de Congo, Ruanda y Uganda. Hace unas semanas, nueve ejemplares fueron hallados muertos, al parecer abatidos por fuerzas de Nkunda. La defensa de estos gorilas, una especie en peligro de extinción, fue llevada a cabo por la zoóloga estadounidense Dian Fossey, asesinada por ese trabajo en su casa de Ruhengeri (Ruanda) en 1985. Su vida y obra fueron recogidas en la película Gorilas en la niebla.

Dejadme solo

Por LLUÍS BASSETS 06/09/2007

Quien va bien es Alemania, pero la moda sigue jugando a favor de Francia. Superados sus primeros cien días, la popularidad de Sarkozy es enorme y no deja de proporcionar, día sí y otro también, las mejores fotos y las novedades más asombrosas. Pero de momento todo forma parte del efecto anuncio, sin correspondencia con mejora alguna en el comportamiento de la economía francesa ni en la acometida de reformas de auténtica envergadura. Alemania, en cambio, acaba de salir de los números rojos por primera vez desde la caída del muro: ha registrado un superávit del 0,1%, vuelve a cumplir con las exigencias de Maastricht después de cuatro años seguidos en falta, y su gran coalición de Gobierno puede exhibir como un éxito su programa de reformas suaves y el incremento del IVA en un 3%. La absorción de la antigua Alemania comunista habrá durado nada menos que 18 años, en los que el lastre frenaba a la clásica locomotora económica europea. Su economía está creciendo a un ritmo del 2,5%, bastante por encima del escaso 1,75% francés. El paro está en sus cifras más bajas de los tres últimos lustros y las exportaciones en todo lo alto. El Gobierno alemán, en cambio, no se dedica a bajadas de impuestos espectaculares ni a pregonar reformas imposibles (tampoco podría, porque lo impide la gran coalición). Y la locomotora funciona también en lo político, como demuestra el semestre de doble presidencia alemana de la UE y del G-8: Angela Merkel desanudó la madeja de la Constitución europea y forzó a EE UU a moverse de su encastillamiento respecto al cambio climático.

Todo lo que hace Merkel contrasta con Sarkozy. Donde una es liberal, el otro es intervencionista; donde una flexible y negociadora, el otro dogmático e intratable; donde una escucha, el otro da lecciones. La colegiación y la concertación frente a la personalización y las OPA hostiles. El Gobierno alemán quiere controlar las inversiones extranjeras, sobre todo en sectores estratégicos y por parte de capitales dudosos, originarios de países como China, Rusia o las monarquías árabes. El francés en cambio observa el problema en términos de patriotismo industrial y de campeones nacionales. Merkel sigue la tradición alemana de no interferir en las decisiones del banco central, mientras Sarkozy no puede resistir sus impulsos de hacer gravitar su poder sobre quienes deciden sobre la política monetaria. El francés reivindica la anulación de las diferencias entre izquierda y derecha: la alemana la practica, trabajando y renovando los acuerdos de coalición y evitando la gestualidad provocadora y la frivolidad de la incorrección política. Merkel es la mujer más poderosa del planeta, por segundo año consecutivo, según la revista norteamericana Forbes. Pero quien ocupa las páginas de la prensa del corazón y las portadas de la prensa de referencia es Nicolas Sarkozy.

El nuevo presidente francés saca meritorio partido del marasmo en el que estaba hundida Francia y del vacío político e ideológico que tiene a su izquierda, donde el Partido Socialista se ha convertido en un supermercado donde escoger y comprar. Su popularidad no se explica sólo porque él es el único que ocupa la escena, sino porque los franceses querían que pasara algo, que alguien dijera cosas distintas, y todo esto tienen la sensación de que está sucediendo. Si Francia estaba ausente de la escena internacional, si tenía un presidente anciano y afónico, ahora hay un joven hiperactivo que habla por los codos, está en todas partes y se cree protagonista de todo cuanto se ve bendecido por su luminosa presencia. Francia existe.

La presidencia francesa vuelve a lucir. Él ha sido quien ha recuperado la Constitución europea. Quien ha reconstruido la relación con Washington. Quien ha puesto firmes al Banco Central Europeo. Quien ha cantado las verdades del barquero sobre los temas más escabrosos: los pedófilos, por ejemplo. Quien ha autorizado con sus correspondientes condiciones la fusión entre EDF y GDF o ha dirigido una carta diciéndoles a los maestros cómo deben hacer las cosas.

Sólo le faltaba a Sarkozy que una escritora de talento y calidad literaria como Yasmina Reza se ocupara de él durante un año entero con el propósito de escribir luego una semblanza en la que no hay ni ideas ni programas, sino únicamente la ambición personal en toda su crudeza. El diario Le Monde, al que no cabe calificar de antisarkozista, ha tirado de la señal de alarma y ha señalado que "nadie, por grande que sea su talento, puede servir para todo". El editorial, titulado Demasiado solo, habla de "un ejercicio peligrosamente solitario del poder", que afecta a la propia democracia, y presenta al joven presidente como un auténtico y voraz acaparador, que como un torero figura exige y se crece en su soledad ante el peligro.

O se emborracha a capotazos.

lunes, agosto 27, 2007

El justiciero de la Casa Blanca

Por BARBARA CELIS - Nueva Orleans - 28/08/2007

Si la justicia tuviera nombre y apellidos, difícilmente se llamaría Alberto Gonzales. A pesar de que este hispano de 52 años haya ejercido desde febrero de 2005 como fiscal general estadounidense, un cargo equivalente al de ministro de Justicia en España, la oscura estela de escándalos legales que deja a su paso, intrínsecamente unida al legado con el que la Administración de Bush pasará a la historia, no dejarán su nombre precisamente en un pedestal.

Sanción de la tortura de estado a través de leyes como la Patriot Act y la Ley de Comisiones Militares, desprecio explícito por la Convención de Ginebra y los Derechos Humanos, extensión desmedida del poder ejecutivo, espionaje ilegal de estadounidenses, purga entre los fiscales infieles al partido republicano... Si hubiera que resumir su carrera en la Casa Blanca, que arrancó como principal asesor legal del presidente en 2001, éstas serían las perlas con las que se coronaría el currículum de un abogado -"mi abogado", así lo llamaba el presidente- que unió su nombre al de Bush cuando éste aún era gobernador de Tejas en 1994 como su consejero.

Su ascenso hasta la cima de la justicia estadounidense ha ido en paralelo al del propio presidente, el último de sus defensores y su fan más ferviente, el único que durante los últimos meses, y ante las voces demócratas y republicanas que pedían su cabeza por haber despedido a ocho fiscales por motivos políticos, continuaba defendiendo a su más leal colaborador, al hombre que tejió el monstruo legal, cargado de ilegalidades, en el que se ha escudado la Administración de Bush para llevar a cabo su guerra contra el terrorismo.

Callado y discreto durante las reuniones de Gobierno, su rostro afable pero poco dado a la expresividad nunca desvelaba sus verdaderas opiniones, según sus colaboradores. Su inescrutabilidad y su calma quizá haya que buscarla en su pasado, en esos días que transcurría en Houston, la ciudad en la que creció, observando en silencio el campus de la Rice University, donde vendía refrescos con 12 años para ganarse unos dólares mientras soñaba con llegar a graduarse.

Pese a ser el segundo de ocho hijos nacido en el seno de una humilde familia de inmigrantes mexicanos, Gonzales consiguió el título en leyes de la Rice University y también el de Harvard y ascendió profesionalmente hasta convertirse en el latino más influyente de un Gobierno estadounidense. "Yo he vivido el sueño americano. Incluso mis peores días como fiscal general han sido mejores que los de mi padre", dijo ayer como colofón a una breve aparición pública confirmando su dimisión.

Comenzó trabajando en Houston para una firma de abogados y desde allí saltó al protectorado de Bush, quien se convirtió en su mejor amigo y aliado y viceversa. Primero fue su asesor legal, alcanzando el primero de sus cuestionables méritos jurídicos al revisar para él las peticiones de clemencia de los condenados a muerte en Tejas. Juntos se convirtieron en la pareja de gobernador-consejero que ha batido todos los récords de ejecuciones de un Estado (150 personas en seis años).

De asesor legal, Gonzales escaló a secretario de Estado para culminar en 1999 con un asiento en el Tribunal Supremo de Tejas, pese a no tener experiencia como juez.

Tampoco tenía excesivos conocimientos sobre leyes federales o seguridad nacional, pero a Bush le importó poco. Una vez alcanzada la Casa Blanca, el presidente le convirtió en el asesor legal más poderoso de su Gobierno. Tras los atentados del 11-S, Gonzales le devolvió el favor ayudándole a transformar su presidencia en reinado, urdiendo una amplia red de normas para extender el poder ejecutivo del presidente y elaborando leyes con las que justificar torturas y abusos en la guerra contra el terrorismo.

Dos meses después del 11-S, Gonzales ponía su firma en un memorando en el que se transformaba a los detenidos en la lucha contra el terrorismo en combatientes enemigos, se creaban tribunales militares para juzgarles y se les negaba el derecho al hábeas corpus, entre otros. Como asesor legal también se atrevió a definir la Convención de Ginebra como "obsoleta" y a justificar el uso de las torturas mediante vericuetos verbales en los que más tarde se escudarían los acusados de practicarlas en las cárceles de Abu Ghraib y Guantánamo. Revisó informes de la CIA y el Departamento de Defensa en los que se reconocía la inmunidad de quienes incurrieran en torturas realizadas con permiso presidencial o "no intencionadas" y a todas le dio el visto bueno. Interrogado por el Congreso al respecto cuando el memorando salió a la luz en 2004, Gonzales se escudó en su falta de memoria, algo que también hizo al ser interrogado, ya como fiscal general, sobre el escándalo de las escuchas ilegales utilizadas por el FBI para espiar a los estadounidenses.

Con su salida del Gobierno quedan enterradas sus aspiraciones de llegar hasta el Tribunal Supremo estadounidense, un sueño que acariciaba en silencio, ya que Bush parecía ser el único dispuesto a ayudarle. En diversas ocasiones durante la actual presidencia su nombre había sonado entre los posibles candidatos. Pero Gonzales carecía del apoyo del ala más derechista de los republicanos, que temían que fuera demasiado blando en cuanto a temas como el aborto y contaba con el repudio total de los demócratas por su trayectoria como arquitecto legal en la guerra contra el terrorismo.

Su nombramiento al frente de la fiscalía era parte del plan urdido por Bush para que Gonzales ganara méritos. Pero con todos los escándalos que le han salpicado y tras descubrirse el pasado diciembre que había despedido a nueve fiscales por lo que a todas luces parecía una purga dirigida a castigar a quienes no habían mostrado con sus decisiones judiciales fidelidad absoluta a las ideas o intereses del partido republicano, el sueño americano de Gonzales se ha hecho añicos.

Las nuevas tecnologías transportan a Estonia hacia el futuro

Por Alec Oxenford en su blog digitalec:Tecnología & Entrepreneurship

Este es un artículo que escribió mi amigo y compañero de aventuras Nicolás Perrotta sobre el impacto de la adopción de las nuevas tecnologías como política de Estado en Estonia. Entre otras muchas compañías de tecnología, la exitosísima Skype nació en Estonia y conserva alli sus increíbles oficinas. Acá va el artículo…

Un caso que asombra por el desarrollo que ha tenido en los últimos años es el de Estonia, un pequeño país de apenas 1,4 millones de habitantes en el noreste de Europa. A partir de una circunstancia política como fue la caída de la Unión Soviética, los estonios llegaron a la conclusión de que si bien ya eran un país independiente, su nivel de vida se encontraba aun muy lejos del de sus vecinos nórdicos. Es así que decidieron trazar un plan estratégico a largo plazo. Quince años más tarde Estonia se encamina a paso firme a convertirse en una sociedad prospera y de avanzada.

Las nuevas tecnologías de información y comunicación TIC han jugado un papel fundamental en este proceso, permitiendo a Estonia ganar un lugar de creciente privilegio en el concierto de las naciones más modernas. El país invierte alrededor del 1% de su presupuesto nacional en el desarrollo de la sociedad de la información. Esta asignación de recursos se ve reflejada en hechos concretos. Hoy en día, 52 % de los habitantes tiene acceso a Internet y 91% tiene teléfono celular, aun cuando su ingreso per- capita es todavía una fracción del de los ricos vecinos de Europa del oeste.

Algunos proyectos francamente sorprendentes permiten comprender mejor hasta que punto este país se está transformando de forma acelerada en una de las potencias digitales del siglo XXI. Hace ya cinco años se introdujo a nivel de gobierno lo que se denominó el e-Cabinet o Gabinete Electrónico que consistió en informatizar las reuniones de Gabinete incorporando computadoras personales interconectadas para cada ministro. Todo está digitalizado ahora. Las reuniones comienzan a las 10 de la mañana y a las 10.15 las primeras decisiones ya se encuentran publicadas en Internet y a la vista de todos. Esto es beneficioso no solo para el gobierno sino también para el público, disminuyendo además las posibilidades de corrupción al lograr mayor transparencia y control ciudadano.

En la misma dirección, el gobierno ha lanzado un portal de Internet, denominado ‘Hoy Decido Yo’ por su traducción al castellano. Su objetivo es promover la participación pública en la toma de decisiones, invitando a los ciudadanos a comentar proyectos de ley y a enviar ideas originales para nuevas leyes. Recibido un proyecto, se habilita un periodo para que el mismo sea discutido en el sitio por el resto de la ciudadanía, tras lo cual el autor puede revisar o hacer ajustes a la propuesta original. Finalmente se somete a votación por parte de los miembros de la comunidad. Si recibe mas del 50% de votos positivos la propuesta se envía al organismo de gobierno correspondiente para su tratamiento Los ciudadanos reciben información periódica acerca de su evolución a través del sitio. Se han registrado ya varios miles de personas y se reciben aun muchas más visitas mensuales. Alrededor de una decena de proyectos han conseguido tratamiento por parte de diferentes áreas de gobierno.

Un sistema de tarjetas inteligentes ha sido implementado en Estonia. Las mismas constituyen el documento de identificación personal de los ciudadanos, pero tienen otras múltiples aplicaciones que van desde la firma digital a través de Internet hasta la posibilidad de consolidar en ese único plástico servicios tales como tarjetas bancarias o del seguro de salud a partir de un acuerdo entre el gobierno y las compañías proveedoras de esos servicios. Estonia planea además convertirse en el primer país en ofrecer un sistema de voto electrónico a nivel nacional utilizando estas tarjetas como principal instrumento. Para poder votar, cada persona deberá acceder al sitio Web de la elección e introducir la tarjeta en un lector instalado en la PC. El usuario digita un código que lo identifica y a continuación un segundo código que confirma su elección luego de votar. De acuerdo a Cibernética, empresa desarrolladora del sistema la seguridad y la privacidad están garantizadas por un sistema criptográfico especial.

La educación como no podría ser de otro modo es un aspecto fundamental en este proceso. Es por ello que en 1996 se inicio el Proyecto Tiger Leap con el objetivo de conectar a Internet a la totalidad de las computadoras de Estonia, tarea que por cierto fue completada en 1999, transformando al país en uno de los primeros del mundo en conseguirlo. Del mismo modo, la totalidad de las escuelas están conectadas a Internet y existen alrededor de 700 puntos públicos de acceso o conexión en todo el territorio. En el año 2001 se produjo otro hito al conseguir conectar a todos los gobiernos locales. En 2002 se logró idéntico resultado con todas las bibliotecas.

El reino de los móviles

Sin dudas una de las áreas en las cuales Estonia más se ha destacado es las tecnologías para dispositivos móviles. La proximidad con Finlandia y Suecia, donde se encuentran los más importantes fabricantes de teléfonos celulares, la dimensión geográfica y el desarrollo de la investigación han hecho del país una plataforma ideal para el lanzamiento de aplicaciones móviles muy novedosas. Mobile Solutions, una consultora local, diseño una solución que permite a los pasajeros del transporte público comprar sus boletos a través de teléfonos celulares. Para comprar un ticket, el cliente envía un mensaje SMS a un número abreviado. A continuación, recibe en su teléfono celular su ticket en la forma de otro mensaje SMS. El mensaje incluye el costo del boleto, el período de validez del mismo y un código de seguridad. A elección del comprador, el costo puede ser cargado a su factura telefónica o debitarse de su cuenta bancaria. Para constatar la validez del ticket, el conductor del transporte efectúa una confirmación de los códigos de seguridad válidos desde un celular que lleva consigo. Todos los tickets habilitados deben caer dentro de ese rango. El sistema fue implementado a modo de prueba en 5 de las 65 líneas de transporte de la capital, Tallin, con un alto porcentaje de aceptación por parte de los usuarios.

Del mismo modo, dos de los principales bancos de Estonia lideraron el desarrollo de un sistema de pagos a través de dispositivos móviles, para la compra-venta de bienes físicos. Para ello en 2002 se inicio un programa piloto que fue extendido mas tarde. Si un comercio quiere aceptar pagos a través de móviles, lo primero que debe hacer es firmar un contrato con el banco; a partir de ese momento recibe un código de pagos que lo habilita para brindar el servicio. De mismo modo el comprador deberá también firmar un contrato con el banco por el cual vinculara su número de teléfono celular con su cuenta bancaria. Al efectuar una compra, el cliente digita un número que incluye tanto el código del comercio como el monto a debitar. El pago se efectiviza oprimiendo un botón de confirmación; segundos después el comercio recibe un mensaje SMS que confirma que el pago se ha realizado y que puede entregar el producto. Aproximadamente el 50% de las personas que tomaron parte en las primeras pruebas se mostraron favorables al proyecto. El sistema presenta algunas ventajas claras para los comercios pequeños a los cuales les resulta demasiado caro el colocar una terminal de procesamiento de tarjetas de crédito, o bien en aquellos casos en donde es difícil conseguir una conexión a Internet como pueden ser los servicios de taxis o los eventos al aire libre.

Algunos otros servicios son aun más sofisticados. El más extendido y exitoso es un método de pago alternativo para los servicios de estacionamiento en la vía pública a través de dispositivos móviles. Implementado inicialmente en cuatro ciudades del país, para usar este servicio un cliente debe llamar a un número y abrir una cuenta de estacionamiento virtual, en la cual depositará una cierta cantidad de dinero. Cada vez que el usuario necesita estacionar su vehículo envía un mensaje SMS desde su celular donde incluye el número de patente y el código de área donde está estacionando. Al momento de retirarse envía un nuevo mensaje. El monto se debita de su factura telefónica. Actualmente, 40% de los pagos por estacionamiento en la ciudad de Tallin se hacen a través de este método.

Por ultimo, la utilización de los teléfonos móviles como herramienta de localización es otra de las aplicaciones en las que Estonia se encuentra experimentando. En 1999, la compañía Regio desarrollo un software de posicionamiento móvil llamado PinPoint Mgin, el cual permite localizar en el área de cobertura del celular cualquier objetivo con una precisión de entre 100 y 500m. Si bien con múltiples usos potenciales, el principal beneficio del sistema es que permite a los servicios de emergencia (policía, ambulancias, bomberos) reaccionar a una mayor velocidad una vez producida la emergencia. Así, frente a una llamada de auxilio, los funcionarios de estos servicios pueden identificar desde su computadora y a través de un mapa digital la ubicación del individuo que esta haciendo la llamada y así acudir en su ayuda.

Nueva Orleans sigue indefensa

Por BÁRBARA CELIS - Nueva Orleans - 27/08/2007

Utopía. Ésa es la palabra que desde diversas vallas publicitarias asalta visualmente desde la autopista I-10 a quien se acerca estos días a Nueva Orleans. Irónicamente, las letras con las que se anuncia el refresco se funden sobre la silueta del infausto Superdome, el estadio que tras el paso del huracán Katrina se convirtió en la imagen más dramática de la negligencia y el abandono que sufrieron los habitantes de una ciudad que sucumbió bajo las aguas del lago Portchartrain, cuyos diques se rompieron el 29 de agosto de 2005.

A dos días de la conmemoración de la peor catástrofe de gestión humanitaria de Estados Unidos, que provocó la inundación del 80% de Nueva Orleans y la muerte de 1.486 personas, el Superdome, donde se refugiaron miles de personas y donde murieron decenas, luce brillante y renovado en el centro comercial de la ciudad. Pero los nuevos diques de contención del lago Portchartrain y los muros construidos por el Cuerpo de Ingenieros a lo largo de los canales que atraviesan la ciudad, tras una inversión de 1.000 millones de dólares (732 millones de euros), no tienen tan buen aspecto.

"Han pasado dos años y seguimos tan indefensos como antes. Mira el periódico de hoy", se quejaba el pasado jueves Otis Fennel, propietario de una librería en el histórico barrio francés de Nueva Orleans. Esa zona no se inundó, pero acusa el descenso en un 40% del turismo, principal fuente de ingresos de esta urbe que hizo de la buena música y la buena comida una forma de vida.

En una ciudad donde unas 200.000 viviendas fueron arrasadas y cuya población no llega a los 300.000 habitantes (antes del Katrina eran 455.000, el 67% de raza negra), los ciudadanos siguen las noticias con fruición. "Cada día cambian las normas para pedir ayudas, la burocracia es un desastre. Así que hay que estar siempre informado", subraya otro vecino.

"Promesas de protección", denunciaba el periódico local. Donald Powell, coordinador federal para la reconstrucción de la Costa del Golfo, informaba con inexplicable orgullo de que la mitad de la ciudad sigue aún en peligro de inundación ante un posible huracán menor que el Katrina (aquél fue de categoría 5), y dejaba claro que hacen falta otros 7.000 millones de dólares para terminar un proyecto que no estará listo antes de 2011.

"Y si llega otro huracán antes de 2011, ¿qué hacemos? Tampoco hay hospitales, ni colegios, ni casas. ¿Cómo esperan que la gente regrese a Nueva Orleans si no existen servicios básicos?", se pregunta Malik Rahim, un antiguo líder de la organización afroamericana Panteras Negras que hoy encabeza la asociación de voluntarios Common Ground, cuyo cuartel general en el barrio Lower Nine Ward mira hacia un paisaje de solares desolados, casas espectrales y escasos rastros de vida humana. Tras el huracán, y ante la parsimonia de las autoridades locales y federales, los ciudadanos se organizaron en grupos como el suyo para cubrir necesidades básicas como alimentos o medicinas.

Al cabo de dos años, y ante la mala gestión de la que todo vecino se queja cuando se le menta a la Administración local, las organizaciones de voluntarios parecen ser las encargadas de dirigir, a pequeña escala, mejoras concretas. No es raro encontrarse un camión de mudanzas como el del grupo cristiano ACT repartiendo muebles o ver a un puñado de voluntarios de Common Ground reparando casas. "Hemos arreglado unas 3.000 pero sin esperar a los permisos oficiales. La burocracia es demasiado lenta y la gente necesita un hogar", explica Rahim.

El año pasado sólo se emitieron 40.000 licencias para reconstruir y 506 para crear nuevas viviendas. Quienes vivían de alquiler ya no pueden pagar los precios actuales, triplicados desde el Katrina. Y quienes eran propietarios pelean aún para que las aseguradoras les paguen y navegan entre la burocracia para conseguir ayudas. Mientras, muchos viven en los miles de caravanas distribuidas por el Gobierno federal en barrios aún destruidos. Pero su pesadilla no ha terminado: las caravanas han resultado ser tóxicas y la gente está cayendo enferma por emisiones de formaldehído, un gas producto de materiales de mala calidad.

Y en una ciudad donde 175.000 personas carecían de seguro médico antes del huracán, cuatro de los siete hospitales siguen cerrados, entre ellos el Charity Hospital, donde se asistía a la gente sin recursos, que ahora sólo cuenta con pequeñas clínicas improvisadas por voluntarios. El alcalde sigue declarándose optimista en televisión, pero la realidad de la calle dice a gritos que la reconstrucción sigue siendo una utopía.

domingo, agosto 26, 2007

Materiales de trabajo

Nuevamente ponemos a su disposición las guías de estudio y los documentos didácticos para desarrollar las asignaturas del curso 2007-2008 en el Instituto Latinoamericano de Ciencias y Arte, A. C.

Favor de hacer click en los enlaces para descargar los archivos.

Calendario de actividades

Hacemos de su conocimiento el periodo de actividades correspondiente al ciclo 2007-II. Bienvenidos.


Primer periodo

Septiembre
1
8
15
22
29

Octubre
6
13
20
27

Noviembre
10
17

Segundo periodo

Diciembre
1
8
15

Enero
12
19
26

Febrero
2
9
16
23

jueves, agosto 23, 2007

Evaluación General

Ya se encuentra a disposición de docentes y alumnos del ILCA el formato de evaluación general del ciclo 2006-2007, el cual puede ser descargado, impreso y reproducido para su presentación el día 25 de agosto de 2007 en las instalaciones del ILCA.

Las respuestas serán contestadas de forma escrita (no electrónica) y entregadas durante el horario habitual (8:00 - 15:20). También podrán desarrollar el cuestionario de forma presencial. Favor de llevar hojas en blanco y bolígrafo.

Esta evaluación deberá ser presentada de forma obligatoria por todos los alumnos, independientemente de su nivel académico y situación escolar. Los alumnos que cursan el sistema a distancia podrán entregarlo el día 31 de agosto de 2007.

domingo, agosto 19, 2007

Y Newton llegó segundo

Por Horacio Salazar

Pocos huesos hay tan duros de roer como la ortodoxia científica. Igual que otras disciplinas, la ciencia desarrolla sus prohombres, sus ídolos, sus mártires, y establece un surco difícil de borrar o corregir, porque la inercia científica también tiene su peso.

En México lo sabemos bien: un español naturalizado mexicano, Andrés Manuel del Río, descubrió el elemento químico vanadio (al que bautizó como eritronio), pero se atribuyó el descubrimiento a otro, un europeo. Pues ahora resulta que también les pasó lo mismo a los indios (de la India) con un componente matemático del cálculo.

La historia convencional dice que a fines del siglo XVII, sir Isaac Newton y Gottfried Leibnitz descubrieron las llamadas series infinitas, uno de los pilares del cálculo. Pero según estudios del doctor George Gheverghese Joseph, de la Universidad de Manchester, alguien se adelantó a Newton: los matemáticos de la llamada Escuela de Kerala habrían identificado la misma serie alrededor de 1350, es decir, ¡unos 250 años antes que Newton!

Kerala es un estado en el extremo sur de la India célebre por ser el más alfabetizado del país. El equipo de G. G. Joseph trabajó con otros eruditos de la Universidad de Exeter y concluyeron que los matemáticos de Kerala también hallaron la serie de pi, que usaron para calcular correctamente este número hasta nueve, diez y 17 decimales.

Joseph llegó a estos insólitos argumentos investigando nuevo material para un libro suyo que se ha convertido en un éxito entre los que gustan de las matemáticas: La cresta del pavorreal: las raíces no europeas de las matemáticas, editado por la Universidad de Princeton.

Según el experto (la noción suena conocida), los orígenes de las matemáticas modernas suelen considerarse exclusivamente europeas, pero se han ignorado u olvidado los logros de los matemáticos indios entre los siglos XIV y XVII, algunos de los cuales fueron al menos tan brillantes como Newton.

¿Por qué el olvido? Joseph dice que una razón es que todo lo no europeo era desdeñado, además de que pocos conocen el idioma que usaban los matemáticos de Kerala.

Pero hay otra razón posible: el doctor Joseph (que por cierto nació en Kerala) encontró evidencia de que a fines del siglo XIV pasó por ahí una comisión de jesuitas que incluía al matemático alemán Clavius. Bien pudo ocurrir que los jesuitas llevaran noticias del asunto hasta los oídos de Newton. ¡Santa bomba!

lunes, agosto 13, 2007

Ejecución de menores

Irán, como Estado Parte en el «Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos» y en la «Convención sobre los Derechos del Niño», tiene la obligación internacional y el compromiso de no ejecutar a personas por delitos cometidos cuando eran menores de 18 años.

Sin embargo, Amnistía Internacional ha documentado en ese país 24 ejecuciones de personas que entraban en esa categoría desde 1990.

En 2006, Irán y Pakistán eran los únicos países del mundo que seguían ejecutando a personas por delitos cometidos cuando eran menores.

La última ejecución de un menor en Irán se produjo el pasado 27 de mayo. Sa’id Qanbar Zahi, de 17 años, fue ahorcado en la prisión de Zahedán. Fue condenado a muerte junto a otros seis hombres, todos pertenecientes a la minoría baluchi de Irán, al parecer por la vinculación de su familia con los presuntos autores de un atentado con explosivos cometido el 14 de febrero en Zahedán contra un autobús en que el viajaban miembros de la Guardia Revolucionaria y en el que murieron al menos 14 personas. Según informes, algunos de los acusados “confesaron” bajo tortura.

Es el segundo menor ejecutado en Irán en lo que va de año.

Las autoridades iraníes llevan varios años estudiando la posibilidad de aprobar legislación que prohíba aplicar la pena de muerte por delitos cometidos cuando la persona era menor de 18 años. Según los informes recibidos, el Majlis (Parlamento iraní) aprobó un proyecto de ley para la creación de tribunales especiales de menores hacia mediados de 2006, pero el Consejo de Guardianes, facultado para vetar las decisiones parlamentarias que considera incompatibles con la ley islámica, aún no ha dado su visto bueno.

El Comité de los Derechos del Niño de la ONU instó a Irán en enero de 2005 a suspender de inmediato todas las ejecuciones de personas por delitos cometidos cuando eran menores de 18 años y a abolir la aplicación de la pena capital en tales casos.

El 9 de diciembre de 2005, Philip Alston, relator especial de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU sobre ejecuciones extrajudiciales, sumarias o arbitrarias, manifestó lo siguiente: «En un momento en que prácticamente todos los demás países del mundo han renunciado firme y claramente a la ejecución de personas por delitos cometidos siendo menores, el enfoque iraní resulta especialmente inaceptable [...]. Y resulta aún más sorprendente porque la obligación de abstenerse de esas ejecuciones no es sólo clara e incontrovertible, sino también porque el propio gobierno de Irán ha declarado que cesará esta práctica».

Según las informaciones recibidas, Sina Paymard que tenía 16 años y era toxicómano en el momento del delito, podría ser ejecutado en 10 días. Ya en septiembre 2006 fue conducido a la horca para ser ejecutado. En el último momento al escucharle tocar la flauta, la familia de la víctima se apiadó y aceptaron el pago punitivo de la diyat ("dinero de sangre") en lugar de la muerte, como permite la legislación iraní. A pesar de que la familia de Sina ya ha conseguido 70 de los 160 mil USD que les pedían, la familia de la víctima se ha negado a aceptar el pago y ha dado 10 días para conseguir el resto. Si no lo consiguen, será ejecutado.

Otros casos:

NEMAT. Puede ser ejecutado en cualquier momento. Sólo tras un «largo interrogatorio» confesó ser autor del crimen del que se le acusaba. No sabemos si contó con la debida asistencia letrada ni lo que significa «largo interrogatorio».

NAZANIN. El 14 de enero de 2006 los jueces de un tribunal penal de Teherán absolvieron de asesinato con premeditación a MAHABAD FATEHI, conocida como NAZANIN, de 19 años, tras una vista oral celebrada el 10 de enero, si bien resolvieron que la joven debía entregar «dinero de sangre» a la familia del hombre al que había matado en defensa propia en marzo de 2005. La habían condenado a muerte por asesinato en enero de 2006, pero, gracias a las protestas internacionales, entre ellas la de Nazanin Afshin-Jam, reina de la belleza canadiense, de origen iraní, su condena a muerte fue anulada por el Tribunal Supremo en mayo de 2006 y la causa fue remitida para que se celebrara un nuevo juicio.

El resultado del nuevo juicio de la joven, en virtud del cual ya no va a ser ejecutada, pone de relieve la imperiosa necesidad de una reforma legal en Irán para impedir que las personas acusadas de delitos cometidos cuando eran menores de 18 años sean condenadas a muerte.

Al menos otras 23 personas condenadas a muerte en Irán por delitos cometidos cuando eran menores continúan en espera de ejecución. A continuación se enumeran sus nombres, seguidos de la edad que tenían (si se conoce) en el momento de cometerse los delitos que se les atribuyen:

1. Beniamin Rasouli, 17
2. Hossein Toranj, 17
3. Hossein Haghi, 17
4. Morteza Feizi, 16
5. Sa'eed Jazee, 17
6. Ali Mahin Torabi, 16
7. Milad Bakhtiari, 16
8. Farshad Sa'eedi, 17
9. Mostafa, 16
10. Mahmoud, 17
11. Saber
12. Hamid, 17
13. Sajjad, 17
14. Farzad, 15
15. Hossein Gharabaghloo, 16
16. Asghar, 16
17. Iman, 17
18. Ne'mat, 15
19. Mohammad Mousavi,
20. Delara Darabi, 17
21. Hamzeh S, 17
22. Shahram Pourmansouri, 17
23. Hedayat Niroumand, 15

Gobierno de Calderón critica política migratoria de Fox

El embajador de México en EU habló para el diario “The Washington Times” Washington, Estados Unidos, 20 de Julio.-

El embajador de México en Estados Unidos, Arturo Sarukhán, criticó este viernes al Gobierno del ex presidente Vicente Fox, por haberse entrometido en el debate sobre la reforma migratoria y lamentó la “tonta” decisión de ofrecer mapas a emigrantes para cruzar la frontera.

“Pienso que el propio Gobierno mexicano anterior hizo mucho daño por la manera en que trató de posicionarse públicamente en un debate interno de Estados Unidos, y (lastimó) a los que creían en una reforma migratoria amplia”, aseguró, en una entrevista publicada por el conservador Washington Times.

El embajador, que no mencionó a Fox con nombre y apellido, subrayó además que su país no puede dar lecciones a Estados Unidos en el tema migratorio. “Es muy difícil para México predicar al norte lo que no hace en el sur”, admitió Sarukhán, que asumió el cargo en Washington a principios de año, tras la llegada al poder de Felipe Calderón.

“Si no cambiamos los retos fundamentales de las violaciones de los derechos humanos de emigrantes latinoamericanos o centroamericanos cruzando la frontera (sur) de México, nos resulta muy difícil (…) decirle a ustedes que deberían proteger los derechos de nuestros ciudadanos en este país”, subrayó.

El embajador criticó asimismo la iniciativa tomada hace dos años en su país de ofrecer mapas a los emigrantes, antes de que emprendan la travesía por el desierto de Arizona, medida que había sido fuertemente rechazada por el Gobierno estadounidense.

“En aquel entonces yo era el cónsul general de México en Nueva York (…) y cuando vi esto dije: ¡Qué error más tonto!”, aseguró el diplomático mexicano, al tiempo que precisó que los mapas habían sido realizados por la Comisión Nacional mexicana de Derechos Humanos (CNDH), que es independiente.

“No creo que esa sea la manera de buscar sinergias con Estados Unidos para manejar conjuntamente una frontera muy compleja”, lamentó, al tiempo que subrayó que el nuevo Gobierno mexicano efectuó “un cambio de posición espectacular” y deseó que Washington lo haya notado.

En junio, el Congreso estadounidense fracasó por segunda vez en un año en su intento por aprobar una reforma migratoria que regularizaría a los estimados 12 millones de indocumentados que viven en Estados Unidos, la mayoría mexicanos.

El único proyecto que ha recibido el visto bueno de los legisladores ha sido la construcción de un muro en la tercera parte de la frontera con México, aunque todavía no otorgó los fondos necesarios para culminar las obras.
AFP

Casi mil ‘grupos de odio’ operan en EU contra migrantes























Según el diario “El Universal”, en nota de Andrea Merlos, asociaciones extremistas antimigrantes, conocidas como grupos de odio, ejercen violencia en contra de los extranjeros indocumentados que residen en Estados Unidos, indica un diagnóstico de la Cámara de Diputados de México. El Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública de la Cámara retoma datos del organismo estadounidense Southern Poverty Law Center, y señala que hay 844 asociaciones —con vigencia en 2006— conocidas por sus acciones extremistas en contra de los inmigrantes, que incluso llegan a provocar muertes.

De acuerdo con el organismo, estos grupos realizan actos criminales, marchas, discursos, reuniones y publicaciones con tintes de xenofobia, animadversión étnica, religiosa e ideológica hacia los inmigrantes.

El documento titulado Relación México-Estados Unidos señala que la intolerancia de estos grupos racistas afecta a quienes cruzan ilegalmente la frontera, de los cuales, un porcentaje importante son mexicanos.

SOLO EN CALIFORNIA, OPERAN MÁS DE 60 GRUPOS DE ODIO HACIA MIGRANTES

En Estados Unidos hay 844 asociaciones de corte extremista antiinmigrantes, mejor conocidas como “grupos de odio”, que están dedicadas a ejercer violencia en contra de los extranjeros indocumentados que residen en su país y que se ocupan en trabajos de mano de obra y de servicios.Aunque parecieran pocos, en comparación con los 296 millones de habitantes en Estados Unidos, los “grupos de odio” son conocidos por sus acciones extremistas contra migrantes. Llegan a provocar muertes.

De acuerdo al organismo estadounidense Southern Poverty Law Center, estas asociaciones —con vigencia en 2006— realizan actos criminales, marchas, discursos, reuniones y publicaciones con tintes de xenofobia, animadversión étnica, religiosa e ideológica hacia los migrantes.

Según el documento “Relación México-Estados Unidos” del Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública (CESOP) de la Cámara de Diputados, la intolerancia de estos grupos racistas afecta principalmente a quienes cruzan ilegalmente la frontera, en su mayoría mexicanos.

“Sólo en los estados fronterizos del sur de Estados Unidos (frontera con México) hay 130 de estas agrupaciones, por ejemplo, neonazis, nacionalistas blancos, neoconfederados, cabezas rapadas y Ku-Klux-Klan, entre otros”, señala el documento en el apartado Notas sobre Migración y Derechos Humanos, que retoma datos de Southern Poverty Law Center.

De esas asociaciones, que parecieran del pasado, pero que en Estados Unidos recobran fuerza con el flujo migratorio de mexicanos, centro y sudamericanos, resultan estadísticas sobre abusos, violencia, amenazas, trata de personas y muertes.

Los estados con mayor registro de grupos de odio, intolerancia o xenofobia en EU son California (62), Texas (55), Florida (49), Carolina del Sur (45), Georgia (44), Tennessee (35) y Carolina del Norte (33).

La tendencia de rechazo a los migrantes sube por la costa oeste de Estados Unidos hasta New Jersey (34), Pennsylvania (27), Ohio (31), Virginia (31), Nueva York (24) y en las entidades fronterizas con México, Alabama (22) y Mississippi (28).

Pero hay estados sin ningún registro de centros de odio a migrantes, y aunque son los menos, existen.

Dakota del Norte y Dakota del Sur, los dos estados pegados a la frontera con Canadá, no tienen ningún registro de estos grupos; Rhode Island y Hawai también están en ceros, Utah tiene uno registrado y Nuevo México registra dos.

Hacia el oste, por arriba de Nueva York, también hay entidades medianamente tolerantes como Maine con cinco registros, New Hampshire con otros cinco y Vermont con dos.

A estas acciones racistas se suman los programas conocidos del gobierno de Estados Unidos con los que pretenden detener la entrada de miles de migrantes.

Y es que no hay cifras oficiales de cuántos indocumentados cruzan la frontera, pero sí de cuántos son detenidos por la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos.

Según el Instituto de Política Migratoria de EU, del año 2000 al 2005 se registraron 7 millones 178 mil de aprehensiones en la frontera con México, siendo el 2000 el año más crítico con un millón 676 mil detenciones, mientras que en el 2003 disminuyó a 932 mil.

“Es indudable que la migración indocumentada en los últimos años sólo se ha desplazado hacia vías más peligrosas, motivando con ello un incremento alarmante de personas muertas en la frontera por el cruce en áreas sumamente hostiles”, apunta el documento de la Cámara de Diputados.

Y sí, hasta el mes pasado se reportan oficialmente mil 975 muertes de indocumentados, cifra que puede ser mucho muy superior por todos los casos de los que no se habla y mucho menos se registran.

La tendencia de los organismos especializados es que la migración aumentará con el pasar de los años, muy a pesar de los 10 mil millones de dólares que el gobierno estadounidense dedica cada año a la protección fronteriza.

En la realidad, constatada por encuestas avaladas por The Pew Hispanic Center —organización de investigación independiente en EU—, los migrantes hispanos están conscientes de que realizan trabajos “que los estadounidenses no quieren hacer”, lo que los hace necesarios en la economía más poderosa del mundo.

Presidentes del PAN: mucho comercial, muy pocos resultados

Por Oscar Huerta

En su primer año de gobierno el presidente Felipe Calderón Hinojosa casi duplica el gasto en comunicación social y publicidad en comparación con el mismo periodo del ex mandatario Vicente Fox.

En 2001, la pasada administración erogó mil 934 millones de pesos en la promoción de las acciones de su gobierno, mientras el actual gobierno tiene para el mismo rubro un presupuesto de 3 mil 700 millones de pesos para ser ejercidos este 2007, informó la Secretaría de Gobernación.

De acuerdo con un documento entregado por la dependencia, con base en la Ley de Transparencia y Acceso a la Información, el gobierno foxista utilizó en promedio 7 mil 203 pesos diarios para propaganda, mientras que -con base en las cifras de su primer año- la administración de Calderón gastará un equivalente a 10 mil 136 pesos diarios.

De no modificarse esta tendencia, el presidente Calderón estaría gastando al final de su gobierno más de 22 mil millones de pesos en la compra de espacios en medios de comunicación, contra 15 mil 776 millones erogados en el sexenio foxista.

*Información de El Universal